French Cancan. Jean Renoir. Ficha técnica y crítica.








EL 'MOULIN ROUGE' CONTEMPLADO EN SU VERDADERA DIMENSIÓN



Ficha técnica:


Tílulo original: French Cancan
País: Francia
Año: 1955
Duración: 102 minutos

Dirección: Jean Renoir
Guión: Jean Renoir, basado en una idea de André-Paul Antoine
Dirección de Fotografía: Michel Kelber
Música: Georges Van Parys
Montaje: Boris Lewin
Decorados: Borys Lewin; jefe decoración: Max Douy
Ingeniero de sonido: Antoine Petitjean

Diseño de vestuario: Rosine Delamare

Productor: Louis Wipf
Director de producción: Louis Wipf
Compañías productoras: Gaumont, Franco London Films, Jolly Films. Distribución video: A Contracorriente Films


Intérpretes:


Jean Gabin: Henri Danglard,
Maria Felix: Lola de Castro,
Françoise Arnoul: Nini,
Jean Roger Caussimon
Giani Esposito: Principe Alexandre,
Philippe Clay: Casimir Serpentina,
Philippe Clay: Casimir Le Serpentin
Michel Piccoli: el capitán Valorgueil,
Dora Doll: La Génisse,
France Roche: Beatrix,
Michèle Philippe: Eleonore,
Edith Piaf: Eugénie Buffet
Patachou: Yvette Guilbert,
André Claveau: Paul Delmet

Sinopsis:


París, 1880. Henri Danglard, un empresario de espectáculos se embarca en la reforma de un viejo local que bautiza con el nombre de Moulin Rouge. Apuesta por poner de moda un antiguo baile de salón, el cancán, y hacer de una joven lavandera, Nini, su vedette. El proyecto de Danglard se enfrentará a los celos de Lola, una bailarina enamorada de él, a la retirada de su socio y a la presencia de los proxenetas de Montmatre.


Crítica:



Con los escasos recursos de la época, -formato (pantalla de cuatro tercios), las transiciones, la política de encuadre, muy europea... que obliga a amontonar a los actores en un marco reducido, una opción muy negativa para un discurso en el que la música es el lenguaje cohesionador fundamental-, la elección de un galán demasiado maduro, que obliga al espectador a realizar una constante abstracción, priorizando la razón sobre las emociones que acompañan al género, y la costumbre del espectador moderno a puestas en escena en las que se impone el espectáculo, restan en la actualidad atractivo al constructo estético de Jean Renoir, hijo del célebre pintor, que da la impresión de intentar construir una imagen pictórica en cada plano., que, con demasiada frecuencia, dificulta el movimiento de los actores.

Ni siquiera el cancán es ya suficientemente atractivo, ya que las formas de entretenimiento han evolucionado y se han diversificado tanto que la exhibición de unas bailarina mostrando unas enaguas y unos pololos, constreñidas en una pantalla  que supera por muy poco la cuadrada de 35 mm.  ya no impresionan a nadie y provoca situaciones ridículas como la riña de las divas durante la presencia de un ministro de Francia, previa a la inauguración del 'Moulin Rougue'. Actrices que realizan continuos mohínes 'muy femeninos', hombres voraces con cara simplona que representan a la reciente burguesía, nacida de la revolución, y otras decisiones influenciadas por trabajos como el de Degas, combinan elementos de interés con otros que convierten 'French Cancán en una propuesta estética de otros tiempos . El cancán no es un reclamo suficiente  para el gran público, al que sin duda iba dirigido el film de Renoir, en la época del reggaeton.

Sin embargo resulta interesante comparar la representación fílmica de la mujer en el ecuador del siglo XX, mucho más liberal en Francia que en otros países de su entorno, aunque Nini no se ajusta al perfil de una lavandera, refinada en sus formas, de apariencia frágil, gestos infantiles y a veces ridículos, que se enfrenta a leonas perversas, que luego no lo son tanto como Lola de Castro, interpretada por la agresiva María Felix.

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