El fuego fatuo. Louis Malle. Ficha técnica y crítica.





Ficha técnica:


Tìtulo original: Le feu follet
País: Francia
Año: 1963
Duración: 104 minutos

Dirección: Louis Malle
Guión: basado en la novela de Pierre Drieu la Rochelle
Dirección de fotografía: Chislain Cloquet; blanco y negro
Música: Erik Satie
Jefe de decoración: Bernard Evein
Montaje: Monique Nana; jefe de montaje: Suzanne Baron

Diseño de vestuario: Gitt Magrini
Peluquería y maquillaje: Carita

Productores: Nouvelles Éditions de Films
Director de producción: Alain Queffelean
Diseño de producción: Bernard Evein
Compañía productora: Gaumont, Lux Compagnie Cinématographique de France


Intérpretes: 


Maurice Ronet: Alain Leroy,
Léna Skerla: Lydia,
Yvonne Clech: Señorita Farnoux,
Hubert Deschamps:
Jeanne Moreau: Eva,
Alexandra Stewart: Solange,
...


Sinopsis:


Tras haberse sometido a un tratamiento de desintoxicación alcohólica en Francia. Alain Leroy, cuya residencia se encuentra en Nueva York, ciudad en la que vive con su mujer Dorothy, se dispone a seguir con su vida. Pero Leroy ya no disfruta como antes de su existencia. Se encuentra abatido y sin esperanza, por lo que toma la decisión de suicidarse. Antes de llevar a cabo esa determinación, visita a sus viejos amigos de París, pero sus amistades se han vuelto conformistas, han abandonado sus sueños por una comodidad burguesa, convirtiéndose en personas mediocres, o en diletantes, o en militantes de la ultraderecha.

Lo que se dijo:


La prensa ha tratado muy bien este film de un cineasta nacido en el seno de una familia acomodada  que estudió Ciencias políticas en la Sorbona. Comenzó su carrera en el cine como camarógrafo en el barco Calypso de Jacques Yves-Cousteau, y siguió una trayectoria paralela a la de la Nouvelle-Vague, sin integrarse nunca en el movimiento. La página española Filmaffinity ofrece una nota media de 7,8, basada en 2683 valoraciones; la norteamericana eleva algo esta nota, hasta 8 puntos, apoyada en una muestra más amplia: 7186 usuarios. Eran tiempos en los que triunfaban jóvenes cantantes , entre las que sobresalían la parisina  Françoise Hardy , a la que rinde un homenaje Wes Anderson en Moonrise Kingdom, o la búlgara Silvie Vartan, casada con Johnny Hallyday, el roquero francés más célebre.

Los críticos dijeron del film que era una película que emanaba desesperación, un espejo en el que dolía mirarse (Miguel Ángel Palomo, diario 'El País'); un film en blanco y negro funerario, de esquela encargada y pagada (Marcos Ordoñez, diario 'El País'); película discreta y sugerente (Roger Ebert, rogerebert.com)...


Páginas consultadas : Filmaffinity e Imdb


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