1922. Zak Hilditch. Ficha técnica y crítica.









DENTRO DE CADA HOMBRE HAY OTRO HOMBRE: UN DESCONOCIDO, UN CONFABULADOR



Ficha técnica:

Título original: 1922
País: Estados Unidos
Año: 2017
Duración: 101 minutos
Género: terror, drama,violencia contra la mujer.enfrentamiento campo-ciudad

Dirección: Zak Hilditch
Guión: Zak Hilditch, basado en una historia de Stephen King
Casting: Maureen Webb
Dirección de  Fotografía: Ben Richardson
Música: Mike Patton
Edición: Merlin Eden
Dirección artística: Courtney Stockstad
Decoración del set: Jacqueline Miller

Diseño de Vestuario: Claudia Da Ponte
Jefe de Departamento de maquillaje: Tamar Ouziel
Estilista de peluquería: Julie McHaffie
Maquillaje efectos especiales: Kiana Beth Jones

Productores: Ross M.Dinerstein, p.g.a.; co-productor: Josh Kesselman
Productores ejecutivos: Shawn Williamson,Kevin Leeson, Ian Bricke, Jamie Goehring, Zak Hilditch, Samantha Housman, Liz Kearney
Diseño de produccón: Page Buckner
Compañías productoras: Campfire Productions, Netflic Original Films. Distribución Netflix

Intérpretes:


Thomas Jane: Wilfred James,
Molly Parker: Arlette James,
Dylan Schmid: Henry James (Hank),
Kaitlynd Bernard: Shannon Cotterie),
Neal McDonough: Harlan Cotterie,
Tanya Champoux: Sallie Cotterie,
Brian d'Arcy James: Sheriff Jones,
Bob Frazer: Andrew Lester,
Eric Keenleyside: Lars,
Patrick Keating: Mr. Stoppenhauser,
...



Sinopsis:


En el año 1922 un orgulloso granjero asesina a su mujer con la ayuda de su hijo adolescente. Lo que nunca habría imaginado es que un ejército de ratas acabaría atacándoles, llegando a convencerse a sí mismo de que está siendo acechado por su esposa muerta.

Lo que se dice:


El film ha sido recibido por la prensa y el público con relativa frialdad. La página española Filmaffinity ofrece una nota media de 5,4,basada en 5,341 votos; la norteamericana Imdb eleva esta nota a 6,3, basada en 41,713 votos de sus lectores.

Los argumentos que dan los críticos se mueven entre los que la consideran una adaptación muy satisfactoria de la obra corta de Stephen King, que tiene el mérito de generar y mantener el suspense (Joe Laydon, Variety); obra que dota de profundidad a los elementos tradicionales del thriller sobrenatural, gracias al trabajo de Thomas Jane (Eric Kohn, Indiewire); u rurales de Terrence Malik como principal referente (Diego Batlle, diario La Nación); pulcro y valido cine sin aspiraciones trascendentes (Álvaro Sanjurgo Toucon ,Asociación de Críticos de Cine de Uruguay).

Otros críticos introducen matices: adaptación no bien desarrollada como producto de ficción (John De Fore, 'The Hollywood Reporter'); excesivamente larga, aunque con personajes y aspecto visual vívidos (Tod Gilchrist, The Wrapp); una obra decente que quizá no debiera haberse planteado como un largometraje (Brian Tallerico, rogerebert.com).



Crítica:

1922 narra la historia de un campesino , un patriarca orgulloso de tener sus tierras y un espléndido hijo varón  de 15 años; un hombre arraigado a estas posesiones que constituían su razón de existir y que estaba dispuesto a todo para conservarlas. Desde que la trama comienza a tomar forma el relato audiovisual de Zak Hilditch sorprende por el espléndido tono de realismo mágico que consigue plasmar a su cinta, mediante un uso peculiar del color, un score musical inquietante y una alternancia de imagen  nítida y borrosa entre el primer plano y el fondo del encuadre con el objetivo de crear profundidad de campo, siguiendo a un hombre que camina, tomado de espaldas, dirigiéndose a un hotel, el Magnolia, y aproximándose a una habitación, la 209, que evoca otras, siniestras, que evocan cuentos del brillante escritor. Todos estos recursos se ponen al servicio de una historia truculenta que convierte a un adolescente en un colaborador necesario en un cruento parricidio, un acción que dejará graves secuelas en un joven que todavía está formándose y que da prioridad a sus instintos en una etapa de su desarrollo en la que se está forjando su personalidad.Las lágrimas deslizándose por las mejillas del hijo son de una dureza extrema, intensificada por la decisión de un padre que busca a toda costa la complicidad y colaboración del chico en la eliminación de los obstáculos que se interponen entre su familia y la conservación de lo que lo convierte en un hombre orgulloso del soberbio y arrogante granjero.

La trama adopta una estructura circular, partiendo de la narración del asesino, en forma de confesión. El granjero escribe: "En 1922 asesiné a mi mujer. Mi hijo me ayudó a cometer el crimen, y eso es algo que lamento..." En este caso el elemento que polariza la tensión no es un hotel, ni un cementerio de animales, sino un pozo, una herida en la tierra que recoge las aguas subterráneas y guarda los terribles secretos que estos acuíferos encerraban en las granjas aisladas de los campos, en épocas en las que pasaban cosas terribles, en especial a las mujeres, que eran propiedad de sus maridos; cualquier cosa que les ocurriera a sus mujeres eran 'cosa' del esposo, y si él optaba por guardar silencio, nadie le cuestionaba esta actitud. Pero todo hombre tiene conciencia, que despierta tarde o temprano y los oscuros relatos que anidan en su mente se transforman en sus pesadillas, especialmente cuando descubre que 'dentro de cada hombre hay otro' que él mismo y sus allegados desconocen. Un hombre que el protagonista comienza a advertir mientras se rasura delante del espejo y todavía no ha hecho nada de los que deba arrepentirse.

Con estos mimbres Stephen King y Zak Hilditch construyen un historia más triste que horrible, en la que las ratas, un animal que repugna a  muchos hombres, un ser que vive de la carroña, son protagonistas principales, en un contexto ensombrecido por los cambios que comienza a experimentar el adolescente Harry, en unos tiempos en los que la vida de las mujeres adultas no sólo corría serio peligro, sino que las jóvenes, si quedaban embarazada siendo todavía unas niñas, eran encerradas en conventos caritativos, hasta que llegara el momento de dar a luz  y de ofrecer el recién nacido en adopción. Esto es lo que ocurre con Henry, como le llamaba su padre, y Hank, como lo llamaba su madre, interpretado por Dylan Schmid, como lo llamaba su madre, enamorado de una vecina cuyos padres eran unos campesinos que habían progresado. Thomas Jane desempeña un gran papel en el que pone punto final a esta tragedia afirmando que 'ningún padre debía besar por última vez a su hijo, pero si había uno que merecía esa pena, ese era él. Un final trágico para quien, como una planta, vive atado a la tierra y amasa su fortuna con un único objetivo: legar sus propiedades a sus herederos. Perdida esta fortuna más cultural que material, una idiosincrasia muy arraigada a quien necesita despertarse por las mañanas en medio de la naturaleza, la vida carece de sentido para quien no concibe su existencia sin arañar diariamente la tierra, sometido a la dictadura del despertador y de un horario que le arrebata toda su libertad.

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