La odisea de los giles. Sebastián Borensztein. Ficha técnica y crítica







Ficha técnica:


Título original: La odisea de los giles
País: Argentina. Co-producción Argentina-España
Año: 2018
Duración: 116 minutos

Dirección: Sebastián Borensztein
Guión: Sebastián Borensztein, Eduardo Sacheri, basado en la novela del segundo
Dirección de Fotografía: Rodrigo Pulpeiro
Música: Federico Jusid
Edición: Alejandro Carrillo Penovi
Dirección artística: Daniel Gimelberg

Estilista de peluquería:Malvina Mariani

Productores: Fernando Bovaira, Leticia Cristi, Chino Darín, Ricardo Darín, Simón de Santiago, Axel Kuschevatzky, Matias Mosteirín, Federico Posternak, Hugo Sigman
Productores ejecutivos: Javier Braier, Micaela Buye
Compañías productoras: K&S Films, Mod Producciones, Kenya Films


Intérpretes:


Ricardo Darín: Fermin Perlassi,
Luís Brandoni: Antonio Fontana,
Chino Darín: Rodrigo Perlassi,
Verónica Llinás: Lidia Perlassi,
Daniel Aráoz: Belaúnde,
Carlos Belloso: Medina,
Rita Cortese: Carmen Largio,
Andrés Parra: Fortunato Manzi
Marco Antonio Caponi: Hernán,
Ailin Zaninovich: Florencia.


Sinopsis:


Ubicación: provincia de Buenos Aires a finales de 2001.Un grupo de amigos y vecinos pierde el dinero que había logrado reunir para reflotar una vieja cooperativa agrícola. Al poco tiempo, descubren que sus ahorros se perdieron por una estafa realizada por un inescrupuloso abogado y un gerente de banco que contaban con información de lo que se iba a desencadenar en el país. Al enterarse de lo sucedido, este grupo de vecinos decide organizarse y armar un minucioso plan con el objetivo de recuperar lo que le pertenece.


Lo que se dice:


La prensa y una parte del público han reaccionado muy positivamente ante el film que dirige Sebastián Borensztein, una realidad que reflejan páginas como la española Filmaffinity, que ofrece una media de 7, basada en 640 votos, una nota que eleva sustancialmente, hasta el 7,8, la norteamericana Imdb, basada en una muestra más amplia : las valoraciones de 1,572 usuarios.El Tomatometro de la página Rotten Tomatoes eleva mucho estas cifras, aunque la muestra en que se basan es demasiado pequeña: un índice de aceptación de la prensa del 100%, consultadas 15 reseñas de prensa, y del 80% del público, pulsada la opinión de 5 usuarios.

Los argumentos que se dan  son en algún caso tan populista como los que da Miguel Ángel Palomo para Filmaffinity, en los que destaca la puesta en escena de la nobleza popular frente a la crueldad del poder (el poder reside en muchas partes); una crónica de la justicia poética (Javier Ocaña, Diario 'El País'); comedia con un fuerte componente de crítica social (Alberto Luchini, Diario 'El Mundo'); historia divertida, dramática y social (Oti Rodríguez Marchante, Diario 'ABC'); película que combina dosis de humor costumbrista y sátira social cuyo resultado es una película entretenida y absolutamente formularia (Nando Salvá, Diario 'El Periódico')...


Crítica:



No es extraño que, en los tiempos que corren, muy poco aptos para la lírica, el cine se ocupe de los movimientos sociales de todo tipo, -reivindicativos, inspirados por la venganza, revulsivos...-, por mucho que, los realizadores, que no quieren renunciar a la poética, aunque ésta resulte distópica, se refugien en adaptaciones de historias que han creado otros, concretamente Eduardo Sacheri, o películas de atracos de la década prodigiosa, en la que el hombre se creía capaz de cambiar el mundo en su beneficio, y tomen como referente comedias de atracos (la única forma de recuperar su fortuna es operar a la manera del ladrón, un discurso que maneja muy bien Dennis Arcand en 'La caída del imperio americano'), en especial 'Cómo robar un millón y...',dirigida por William Wyler en 1966, a la que dedica un cameo usando como vehículo la televisión.

Escritor y cineasta sitúan la historia de Fermin Perlassi y sus peculiares socios, que parecen haber sido extraídos de un film de Jean-Pierre Jeunet, o de una gamberrada de Tim Burton, el 3 de diciembre de 2001, casi un mes después de que el mundo viera desplomarse las torres del World Trade Center, llamadas popularmente 'Gemelas', como consecuencia de un atentado terrorista. El mundo estaba convulso, y si bien el propio Ricardo Darín avisa a su público de que no deben olvidar que los políticos son sus empleados, los que  dejan a su personaje y sus socios en la ruina son los hombres de negocios privados (un banquero y un médico con suculentos ahorros, que se sirven del esfuerzo de un puñado de giles, hombres que se levantan cada vez que caen, y que se caracterizan por su inocencia y buena fe, gracias a su información privilegiada por su cercanía a políticos de su cuerda). Los políticos no son un cuerpo indivisible, sino todo lo contrario;cada grupo tiene su clientela con intereses con frecuencia contrapuestos entre sí,eso que antes se llamaba ideología y que sigue moviendo a muchos hombres y mujeres en una dirección determinada.

El film tiene momentos divertidos, basados casi exclusivamente en la tendencia que tenemos todos de reírnos de los más infelices, las víctimas de los cuervos, que, ahora sí, deciden combatir al enemigo con sus mismas armas. Llegado el momento, el 'gil' es poco sospechoso por su escasez de recursos económicos, pero también humanos. Borensztein acaba concluyendo con una vieja sentencia: "el que de lejos parece un golfo,de cerca lo es". Una realidad que se da por descontada desde el principio.



Comentarios