El vecino. Creadores: Carlos de Pando y Sara Antuña. Ficha técnica.





Ficha técnica:


Título original: El vecino (Serie Netflix)
País: España
Año: 2019
Duración: 30 minutos

Directores: Carlos de Pando, Sara Antuña, Nacho Vigalondo, Paco Caballero, Victor García León, Ginesta Guindal
Guionistas:  Creada y escrita por Miguel Esteban y Raúl Navarro: Miguel Esteban, Santiago García, Pepo Pérez, Astiberri Ediciones, basado en el cómic "El vecino" de  de Santiago García y Pepo Pérez, publicado por Astiberri Ediciones.
Directora de casting: María Rodrigo

Diseñadora de Vestuario: Rosa Solano
Jefa de maquillaje: Cecilia Scot
Jefe de peluquería: Eduardo Torres

Dirección de Fotografía: Jon D.Dominguez AEC, David Valldepérez, Miquel Prohens
Música: Pablo Parser, Jamie Summer. Deo Música
Montaje: Ibon Zulueta Elorriaga
Supervisora VFX: Laura Pedro, Berta Coderch (Productora)
Director de arte: Javier Alvariño

Productores ejecutivos: Sara Antuña y Carlos de Pando, Antonio Asensio, Iñaki Juaristi
Productores ejecutivos: Eneko Gutierrez Sola, Nahikari Ipiña
Director de producción: Aritz Cirbián
Producción: Zeta Studios



Intérpretes:


Quim Gutiérrez: Javier/Titán,
Clara Lago: Lola,
Adrián Pino: José Ramón,
Catalina Sopelana: Julia,
Sergio Momo: Rober,
Aníbal Gómez: Adolfo,
Denoi Gómez: Camello,
Nacho Marraco: Marcelo,
Aitziber Garmendia
Marisa Lahoz: Gemela,
Paula Malla: Alicia,
Marisol Rolandi: Gemela,
Ferran Botifoll: Sin Techo,

Colaboración especial:


Jorge Sanz: El Guardián


Sinopsis:


La serie consta de 10 episodios. A su protagonista, Javier, no le van demasiado bien las cosas. Apenas llegaa fin de mes con un trabajo precario y su relación con Lola no va precisamente bien. Lo que menos necesitaba es que un extraterrestre le cayera encimay le pasar sus superpoderes antes de morir. Ahora, Javier es un superhéroe, y no le va ni un poquito mejor que antes. Resulta que los superpoderes no sirven para nada cuando te echan del trabajo o cuando tu novia decide que tenéis que tomaros un tiempo. Menos mal que ahí tiene a José Ramón, su vecino, que va a enseñarle a usar sus poderes para el bien y a ocultar su identidad secreta, especialmente, que ha decidido darle un giro a su mediocre carrera de periodista investigando a Titán, el misterioso superhéroe.



Crítica:



La serie tiene, en principio, su atractivo, basado en la mirada bizarra a los milennials (no del todo, ya que cabalgan entre dos milenios), que no parecen sentirse muy a disgusto en la precariedad que les impone la crisis que acompaña a cualquier transición de un sistema económico a otro, especialmente a las que han protagonizado el final del siglo XX, que inició una carrera hacia un desarrollo que se creía imparable, insostenible y sin posible vuelta atrás, que comenzó con la revolución industrial, cuyos primeros pasos impusieron el mayor sufrimiento que el hombre pudo jamás imaginar, con jornadas laborales de 16 horas en las que muchos niños perdieron su frágil vida, una denuncia que protagonizaron novelistas utópicos de la talla de Charles Dickens. Hoy, en plena transición a la era tecnológica, los jóvenes se mueven en un universo dominado por artilugios que crean una realidad virtual alternativa y la ilusión de ser sus propios empresarios, dueños de sí mismos, convertidos en falsos autónomos,-Interesante mirada la de Ken Loach en  Sorry We Missed You-, propietarios de su imagen en Instagram, economía colaborativa (con coste marginal cero), banca virtual que supone un cierto retroceso al trueque medieval a través del espacio, con empresas como Wallapop, relaciones sentimentales a través de plataformas de internet,cuarta ola de feminismo..., y conviven en pisos por los que pagan verdaderas animaladas, aunque no se explica cómo lo pueden hacer sin realizar una actividad productiva y remunerada. Sólo de un vecino se sabe de qué vive: de la venta al menudeo de drogas.

El proyecto  cuenta con Nacho Vigalondo, un cineasta dotado de gran talento, que asume encargos o él mismo los impulsa  cada vez más dudosos, como lo prueba el hecho de que, hipnotizados por el éxito de la serie, algunos probables seguidores se han metido un tremendo trompazo, en especial Laura Mañá, socia fundadora de la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales en 'Te quiero, imbécil', película protagonizada por Quim Gutiérrez. Como mujer no necesito que los hombres de mi vida sean tan tontos e incompetentes como estos personajes, losers treintañeros, que apenas tienen la capacidad de orientar sus vidas y se erigen en superhéroes y salvadores de los demás. Si se quiere dar un empujón a Clara Lago, como afirman las malas lenguas, es triste tener que hacerlo a costa de la mediocridad de los demás. Las chicas no son muy listas, pero son algo más que ellos; el retrato de las mujeres de edad es penoso y el giro final lamentable. Una pena, porque tenía su gracia en los primeros capítulos. La escasa capacidad de proponer una historia verosímil sobre las nuevas generaciones ha tenido la recompensa de la indiferencia del público y el palo de la crítica.

Quiero pensar que la anécdota del perrito discapacitado no tenga connotaciones animalistas. Con todo no se puede jugar.

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