Lo que hacemos en las sombras. Taika Waititi y Jemaine Clement












Ficha técnica, sinopsis, premios, lo que se dice (Pinchad aquí)


Crítica:


El film comienza con una leyenda: "Cada pocos años, una sociedad secreta de Nueva Zelanda, celebra una ocasión muy especial: El Carnaval Profano. Durante los meses previos al rodaje se concedió acceso a un equipo de TV para rodar un documental. Todos los miembros del equipo llevaban un crucifijo y se les aseguró protección frente a los sujetos filmados."

Taika Waititi es un director, pintor, escritor, comediante y actor de Nueva Zelanda, que había realizado dos películas anteriormente, que también gozaron del aplauso de la crítica: "Dos coches y una noche', un cortometraje nominado al Oscar en 2004, y Boy , la más taquillera de Nueva Zelanda en 2012. Juanto a él Jemaine Clement, hijo de madre maorí, comediante, actor y multi-instrumentista, miembro del dúo cómico Flight of the Conchords. Ha trabajado en series televisivas y películas de fantasmas en Estados Unidos.

De la forma más ácida y corrosiva este dúo neozelandés,  con un lenguaje cinematográfico bizarro y cutre  que parodia al cinéma verité mediante la elección del mockumentary o falso documental, un género más cercano a la comedia que al drama, altera nuestra percepción de la vida cotidiana y la transforma en algo excepcional, fantástico, creando un universo en el que vestirse para salir de noche se convierte en una auténtica odisea, ya que según la convención los vampiros no se reflejan en los espejos. Esta situación obliga al grupo de no-muertos a aconsejarse unos a otros, dibujarse y darse los plácemes, vistos buenos y aprobaciones correspondientes recurriendo a dibujos para que el interesado se haga una idea de su aspecto; no pueden entrar en las discotecas de moda si no los invitan, lo cual resulta en ocasiones muy complicado; no pueden tomar el sol, ni ver el cine y la televisión de día. Una auténtica rayada que hace felices a los amantes de lo raro, estrafalario y en ocasiones escatológico y guarro.

Es imposible disociar la forma de la función, en especial cuando la cámara debe seguir los movimientos estrambóticos que imponen los poderes sobrenaturales de los que se encuentran en la frontera entre la vida y la muerte. Las encuentros casuales con otros monstruos de ficción como los hombres-lobo o la relación con la policía da lugar a situaciones disparatadas. en la que los agentes se enfrentan con toda normalidad a la presencia de vampiros de todas las épocas, entre los que  destaca la reconocible imagen de Nosferatu. Llegado el día del carnaval profano, el espectador asiste a una 'parada de los monstruos' en la que sus realizadores reúne lo mejor de la iconografía del cine de terror .

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