Vivir dos veces. María Ripoll. Ficha técnica y crítica






Ficha técnica:


Título original: Vivir dos veces
País: España
Año:2020
Duración: 100 minutos

Dirección: María Ripoll
Guión: María Minguez
Directoras de casting: Ana Sainz-Trápaga, Patricia Álvarez de Miranda
Dirección de Fotografía: Núria Roldós (AEC)
Música: Arnau Bataller; música adicional: Simon Smith
Montaje: Nacho Ruíz Capillas
Directora de arte: Sandra Frantz
Supervisor d VFX; David Heras/Backstage Media
Diseño de sonido: Alfredo Díaz/M12DB

Diseñadora de Vestuario: Cristina Rodríguez
Jefa de Peluquería: Marta Arce
Jefa de Maquillaje: Esther Guillem

Productores: Gustavo Ferrada, Juan Estrada, Roberto Schroder; productoras: Eva Muslera, María Carolina Estrada
Productora ejecutiva: Lorena Lluch
Directores de producción: Cristian Guijarro/APPA; Lorena Lluch/APPA
Compañías productoras: Filmfactory, Es cine español,  Alamar Cinema, AIE, Convoy Films, Plural Jempsa, con la participación de RTVE, CREA SGR, asociado con Film Factory, con el apoyo de Generalitat Valenciana e Institut Valencià de Cultura y la financiación del Gobierno de España; distribución: Netflix



Intérpretes:


Oscar Martínez: Emilio,
Inma Cuesta: Julia
Mafalda Carbonell: Blanca,
Nacho López: Felipe,
Isabel Requena: Margarita
Aina Clotet: Camarera
Antonio Valero: Marido de Margarita,
...


Sinopsis:


Cuando a Emilio (Oscar Martínez) le diagnostican Altheimer, él y su familia se embarcan en un viaje para buscar a su amor de juventud.


Lo que se dice:


El film ha sido bien valorado por la prensa y recompensado con una nota media de 6,3, que recoge la página española Filmaffinity,  basada en las valoraciones de 1060 usuarios. Los argumentos que dan los críticos son que es un buen producto en todos los aspectos (Javier Ocaña, Diario 'El País'); película tierna y dramáticamente cómica (Janire Zurbano, Cinemanía); un film caracterizado por la levedad que dibuja los personajes con primor (Mito Torreiro, Fotogramas)...

También ha tenido críticas negativas como la de Alberto Luchini del Diario 'El Mundo', para quien lo peor que  le puede pasar a una película es provocar indiferencia; otros introducen matices, como Federico Marín Bellón, (Diario ABC) que es de la opinión de que dibuja personajes demasiado familiares, una opinión que comparten otros críticos como Quim Casas, aunque cree que los fallos de guión están nivelados por el trabajo actoral...


Crítica: 



Si hace poco comentábamos el retrato de una burguesía acomodada que predomina en el cine europeo, contrarrestado con frecuencia por el otro lado del espectro social, el de los que según Alfonso Sánchez y Alberto López representan la 'mierda de la calle' y 'la carne de talego', al centrarnos en el territorio patrio descendemos un tanto en el perfil que destila este grupo social, que, en efecto, como afirma Alberto Luchini, resulta demasiado familiar en un pueblo que ha construido hace poco una clase media, mientras que los apellidos 'ilustres' se pueden contar con los dedos de una mano y cojean todos del mismo pie. El protagonista, afectado de Alzheimer, no olvida, sin embargo su estatus social: es profesor de matemáticas...de Universidad, lo que lo convierte en entendido en todas las artes; no parece que haya demasiados músicos distinguidos que sean maestros de esa ciencia exacta. La hija, como es de rigor, no ha querido estudiar; hizo un bachillerato (el rango superior de educación de muchas chicas bien, marca de estatus más que fase de educación preparatoria de la enseñanza superior) de ciencias puras, porque ésta era la única oportunidad que tenía de conservar con un padre que se entretenía haciendo sudokus en una bar emblemático, 'La Pilareta' (famoso por sus clóchinas, al menos tiempo atrás), en el barrio otrora ocupado por los progres, que hoy reúne toda la fauna de la ciudad de Valencia, donde puedes adquirir ropa vintage procedente del mundo anglosajón y alternativa si tienes buena talla, que se mezclan con todo tipo de locales de entretenimiento.

Todo lo demás es pura superficialidad. Emilio, el profesor de Universidad, quiere encontrar al amor de su vida, otra profesora (ignoramos si de Universidad o de enseñanzas de fases preparatorias),  que ha trabajado toda su vida en Navarra, pero a la que encuentra en territorios más cercanos. ¿Dónde ve María Ripoll una segunda oportunidad? Lo cierto es que esta cineasta, que completó su formación en el American Film Institute, en los Ángeles, demuestra que gozar de buenas oportunidades no es un pasaporte para el buen hacer y la gloria. Ni siquiera me atrevo a clasificar este film como indie, y eso que es superficial y frívolo, descontextualizado y cercano. A pesar de ello, la película fue nominada para los Premios Forqué de Educación en Valores y todavía me estoy preguntando por qué. Tener Alzheimer o una pequeña discapacidad física no es un valor, y no hay reacciones en este relato, ni buenas ni malas, de la sociedad en la que se mueven estos personajes.

Lo podéis ver en Netflix.

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