La invasión de los bárbaros. Chema Cardeña.






ARDEN TEATRE: UNA GRAN COMPAÑÍA DE TEATRO INDEPENDIENTE




Me lo he pensado muchas veces antes de escribir sobre el último título de Chema Cardeña, 'La invasión de los bárbaros', que se está representando en la Sala Russafa de Valencia, ante el temor de caer en el temido spoiler, al que José Miguel Vila (ociocrítico.com)* prefiere llamar destripe, refiriéndose a un comentario que desvela una "parte sustancial de la trama cuyo conocimiento puede arruinar el interés por el resto de la narración". Mas me ha animado a escribir este pequeño post en una página dedicada al cine, otra de las artes visuales en las que se impone la fragmentación y entran en juego otras teorías interpretativas que tienen mucho más que ver con las freudianas defendidas por los deconstructivistas Lacan y Derrida, dicho esto grosso modo, el hecho de que el mismo José Miguel Vila nos recuerde que "el arte, se mire por donde se mire, es fundamentalmente forma". Y es esa forma revolucionaria la que convierte el teatro de Chema Cardeña en único en una ciudad de la importancia de Valencia, lo que dota de singularidad a un tema que anida en la psique de los españoles, y que no necesita ser despiezado para que todos entendamos de qué se nos habla.

Este es el mayor efecto llamada de un espectáculo inusualmente intelectual, que reúne a un público ávido de experimentar nuevas sensaciones, y al que dejará, primero sorprendido, y después complacido, una escenario del que ha desaparecido el telón, que permite que el espectador siempre tenga a la vista el espacio de la representación, reconocible a pesar de la escasa luz que lo ilumina, que va a dar paso a una acción en la que se impone el extrañamiento, que abarca desde la pantalla en la que se proyectan dibujos esquemáticos que sirven de justificación a cantos reconocibles, interpretados por una voz lánguida y ajena, hasta la compartimentación del espacio y de la acción, en los que juega un papel rector la luz, que jamás ilumina el objeto que da nombre a esta pieza y que va desplazando la atención del pasado histórico a la sociedad actual y al revés. La conclusión es clara, pero Chema la deja al criterio de los espectadores, que serán los encargados de dar significado a esa linea que no se interrumpe, que abarca la escena en su totalidad, el atrezzo,  y se desplaza fuera del teatro. 

No tenemos demasiadas oportunidades de acceder a un evento cultural de este calibre, que nos sitúa en cualquier ciudad europea en la que, junto a espectáculos de puro entretenimiento, se ofrecen otros de compromiso con la sociedad y con el arte que representan. Cardeña nunca nos defrauda, y, a veces, también nos divierte; ahora nos obliga a pensar, rodeado de actores que reproducen en el escenario las virtudes y defectos de hombres y mujeres de ayer y de hoy, magníficamente representados por Juan Carlos Garés, Iria Márquez, Rosa López y el propio autor. 



*  'Fuera de Juego': ¿hasta dónde llegan los límites de un individuo con una vida convencional? José-Miguel Vila. Ociocrítico.com.

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