Cinema Paradiso. Giuseppe Tornatore








UN HOMENAJE AL CINE, QUE IRRUMPE EN LAS PLATAFORMAS EN EL MOMENTO DE SU DECADENCIA.


Ficha técnica:


Título original: Cinema Paradiso
País: Italia; co-producción italo-francesa
Año: 1988
Duración: 173 minutos

Dirección: Giuseppe Tornatore
Guión: Giuseppe Tornatore
Dirección de Fotografía: Blasco Giurato
Música: Ennio Morricone; tema de Andrea Morricone
Escenografía: Andrea Crisanti
Montaje: Mario Morra
Edición: Lillo Capoano
Dirección artística: Fabio Bonzi

Vestuario: Beatrice Bordone
Maquillaje: Maurizio Trani
Peluquería: Paolo Borselli

Productor: Franco Cristaldo, Gabriella Carosio (RAI), Giovana Romagnoli
Diseño de producción: Andrea Crisanti
Compañías productoras: Arrow Films, Critaldifilm, Films Ariane; RAI, T.F.1 Film Production, con la colaboración de Forum Picture S.p.A,



Intérpretes:


Antonella Attili: Maria Di Vita,
Enzo Cannavale: Spaccafice,
Isa Danieli: Anna,
Leo Gullotta: Usher,
Marco Leonardi: Savatore "Toto" Di Vita,
Pupella Maggio: Maria Di Vita, anciana,
Agnese Nano: Elena Mendola,
Leopoldo Trieste: Padre Adelfio,
Salvatore Cascio: Salvatore 'Toto Di Vita', niño,
Tano Cimarosa: Blacksmith,
Nicola Di Pinto: Idiota de la villa,
Nino Terzo: Padre de Peppino,
Jacques Perrin: Salvatore 'Toto' Di Vita,
Philippe Noiret: Alfredo.


Sinopsis:


'Cinema Paradiso' es una historia de amor al cine, usando como vehículo la historia de Salvatore, un niño de un pueblecito italiano en el que el único pasatiempo era acudir los días de fiesta a la cita con la película programada. Subyugado por las imágenes en movimiento, el chico cree ciegamente que el cine es magia, pero, un día, Alfredo, el operador accede a enseñar al pequeño los misterios y secretos que se ocultan detrás de una película. Salvatore va creciendo y llega el momento en el que abandona el pueblo para buscarse la vida. Solo volverá tras la muerte de Alfredo, del que recibirá un regalo inapreciable para un cineasta.

Crítica:


Un relato metadiegético en el que el principal protagonista es el propio cine, casi desde sus orígenes, con homenajes explícitos a piezas del cine clásico de los grandes mitos de un modo de representación que, en la época en que lo ubica Tornatore era todavía muy joven; entre estos cameos está la secuencia preliminar de 'La terra trema' de Lucino Visconti, su aportación más relevante, junto a 'Rocco y sus hermanos', al neorrealismo italiano, un testimonio de que, al menos hasta el momento que vivimos, pone en evidencia que la evolución cultural, económica y política del hombre es imparable, aunque con frecuencia se den pasos atrás. Cuando se proyecta el film, en un cine,  cuya pantalla, situada en un proscenio y cubierta por un telón, estaba protegida por una pequeña virgen, y el orden en la sala estaba garantizado por una pareja de carabineros, algunos de los espectadores no podían entender la introducción que precedía al desarrollo del film, por una sencilla razón: no sabían leer, lo que limitaba su comprensión de la ventana al mundo que les quería abrir el célebre realizador milanés. 'Cinema Paradiso' es una film nostálgico, 'escrito' con un lenguaje costumbrista muy felliniano, que tiene valor documental para los más jóvenes que ven sus películas en las pantallas de su teléfono móvil, y muchos de ellos desconocen el hecho de la censura. Por desgracia, otros muchos no gozan de esa suerte. A todos ellos les vendrá bien.

El film recibió los premios más importantes que otorgan las academias de cine norteamericanas y europeas, círculos de criticos y Festivales (Oscar, Bafta, Globos de oro, Cannes...) y ha sido muy bien valorado por el público y la prensa de cualquier época, desde su estreno por supuesto, como reflejan páginas como la española Filmaffinity que le otorga una media de 8,3, basada en una participación inusual del público, 87,069 espectadores. Una nota que eleva ligeramente la norteamericana Imdb, hasta 8,5, de acuerdo con la valoración de 222,419 usuarios. Una unanimidad que no se da todos los días y que reconoce el placer que proporciona un título amable, distendido, humano, cercano que dirige su mirada al cine, cuando su final no se veía tan cercano como hoy, al menos en lo que se refiere al soporte y el marco, y su visión, no solo como un deleite intelectual íntimo y enriquecedor, sino también como un espectáculo y todo lo que ello conlleva de relaciones sociales.

La podéis ver en Filmin.

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