Drácula 3D. Dario Argento. Crítica.

 


LA LOCURA Y LA AMBICIÓN NO TIENEN ESPACIO EN UN ÚNICO TIEMPO DETERMINADO.


Ficha técnica, interpretación, sinopsis, críticas y comentarios (Pinchad aquí)


Crítica: 


Las transiciones entre imperios políticos y económicos son más largas de lo que el ciudadano corriente cree, y las consecuencias de la caída formal e históricamente certificada del Imperio romano , y la invasión del Imperio Otomano de Europa, con la caída de Grecia, tuvo unas consecuencias que perduran en la actualidad, y que los ciudadanos desprevenidos no saben interpretar. Dario Argento hace una película en la que se mantiene fiel a su estilo, pero da un paso al frente, (han pasado ya ocho años desde que se estrenó) e incorpora una tecnología revolucionaria que no ha tenido mucho rendimiento, entre otras razones por lo costoso de adaptar los reproductores de películas para unas pocas cintas que optaron por la representación de la realidad en tres dimensiones. Para interpretar al célebre Abraham Van Helsing  Argento se inclinó por un actor que ha pasado a la historia del cine gracias a la interpretación del replicante más célebre de la historia de la imagen animada, Roy Batty, que interpretó el famoso monólogo de la película de Ridley Scott, Blade Runner, en un estremecedor epílogo, al que se llamó "Lágrimas en la lluvia', por el que siempre será recordado.

Dario Argento sabe recoger el clima de inseguridad que reinaba en los caminos hasta bien entrada la era contemporánea, el sometimiento de todas las fuerzas vivas a un señor feudal al que se ha llamado 'Nosferatu', el no muerto, arrancado de las tinieblas para chupar la sangre de los humanos, que se aleja como icono de otro muerto viviente actual, el zombi, el infectado con un virus, al que Max Brooks llama Solanum  que hace enfermar su cerebro, lo contamina, cuando su corazón ha dejado de latir; seres inferiores que deambulan como pollo sin cabeza. Drácula es consciente de su poder y lo ejerce, subvenciona las escuelas y otros servicios de las aldeas que dependen de él, pactando con sus cabecillas y a cambio se sirve de sus jóvenes para satisfacer sus deseos y renovar su sangre, un hecho del que todos son conscientes.

Argento no abandona su estilo, la sangre roja del giallo, aunque cambia los cuchillos por los enormes incisivos del monstruo, sumergiendo a sus personajes en una atmósfera irreal, fantasmagórica, en la que se impone el color que lo caracteriza, si bien no se le ha perdonado que cometiera el sacrilegio de someter sus imágenes a la blasfemia del 3D, y dejaron al público sin la posibilidad de ver un film por el que algunos espectadores llegaron a pagar hasta 75 euros en determinadas plataformas de venta on line; la entrada de la película en Amazon Prime cambia esta circunstancia y el título se pone al alcance de quien desee verlo. La última imagen es como el título del último film de Amenábar, 'Mientras dure la guerra', y sugiere que no hay Van Helsing capaz de acabar con estos monstruos, ni pandemia que impida que incrementen su poder político y económico. Es muy significativo el asesinato de todas las fuerzas vivas, incluidos los representantes de la Iglesia y el orden, por rebelarse al fin contra el imperio del jerarca.

Es curiosa la avinagrada crítica de Quim Casas en 'Dirigido por..., de la que es probable (o improbable, quién lo sabe) que podría arrepentirse hoy, cuando las grandes plataformas dan difusión a un film muy esperado por el público, que había tenido un acceso restringido a él: "Argento se queda en tierra de nadie, entre una reinvención frustrada del clasicismo y una oblicua y malentendida modernidad practicada por el director menos moderno que pueda deparar el género en estos momentos." (Quim Casas. Drácula 3D. Gótico estereoscópico. Dirigido por...Noviembre 2012). En fin, el 3D ES es una opción que puede gustar más o menos, pero Darío Argento es un clásico que no tiene nada que demostrar a los críticos, que, como afirma Noël Simsolo, demasiadas veces se caracterizan por su ceguera, especialmente en un tema tan controvertido como el del vampiro, cuya faz romántica es fruto de una noche de inspiración en la que John William Polidori, un médico maltratado por su mecenas, Lord Byron, creó el arquetipo del monstruo chupa-sangre romántico, compitiendo con Mary Shelley, que en este certamen entre amigos dio a luz a Frankenstein. Muchos espectadores están un poco cansados de ir al cine que triunfa en renombrados festivales para ver cómo disfruta la clase media adinerada en playas de lujo tan célebres como los cineastas que compiten por los diferentes palmareses, historias que para la mayor parte del público, que ha descubierto cómo disfrutar con experiencias vicarias, son más irreales que las de los muertos vivientes, nobles o villanos. De todo hay en la viña del señor.

Podéis ver el film en Amazon Prime.

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