Y la nave vuelve. Chema Cardeña. Ficha técnica y reseña.

 


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CARDEÑA VUELVE A SER EL 'PEPITO GRILLO' DE LA NAVIDAD, EL ESCLAVO QUE LE RECORDABA AL CÉSAR EN SU TRIUNFO QUE ERA MORTAL...


EQUIPOS TÉCNICOS Y ARTÍSTICOS DE LA OBRA:


FICHA TÉCNICA:


Dirección: Chema Cardeña

Guion: Chema Cardeña

Dirección musical: David Campillos; músicos: David Campillos, Johnny B.Zero, José Montor

Iluminación: Josemi Felguera

Vestuario: Pascual Peris/ El Bosc

Escenografía: Fet s'Encàrrec

Coreografía: Toni Aparisi

Creación audiovisual: InusualPro/JM Felguera

Registro vídeo: InusualPro

Asistente Técnico de Sonido

Dirección Técnica: Josemi Felguera


Productores ejecutivos: J.Carlos Garés, David Campillos

Equipo de Poducción: Mª Carmen Giménez

Administración: Cruz Gasteazy

Comunicación: María García Torres(Almudena Iglesias

Distribución: Carles Alonso/ #ArdenOnTour





FICHA ARTÍSTICA:


Jaime Vicedo: General Ulisses Getysburg

Rosa  López: Condesa Stovinsky

Dario Torrent: Gideón Galeano

Raquel Ortells: Isolda Maeterlink

Iria Márquez: Ofelia Coburgo

Fran de la Torre: Reverendo Sloan

Juan Carlos Garés: Juez Solomón

Chema Cardeña: Capitán Van Der Decken

Toni Aparisi: Polizón





Sinopsis:

Tras '¿Y la nave va? que hace dos años llegó a la Sala Russafa, volvemos al Holandés Errante y retomamos la historia donde la dejamos, con los padres fundadores del Nuevo Mundo a punto de desembarcar en una isla en la cual iniciar una nueva sociedad. Pero, cuando llegan a Tierra, una terrible epidemia de fiebre amarilla les impide desembarcar y les obliga a confinarse durante cuarenta días, encerrados en un barco, un contratiempo imprevisto que les impedirá fundar el nuevo mundo y olvidar sus truculentos pasados. Una metáfora de nuestra sociedad actual, una vez más un reflejo de nuestras propias miserias, virtudes e incongruencias, donde todos los estamentos sociales se pueden ver identificados. Los personajes tendrán que hacer frente a la epidemía, buscando soluciones para soportar la convivencia, conseguir no contagiarse ni contagiar, y poder subsistir y enfrentarse a situaciones extremadamente divertidas.






Breve Comentario de mi experiencia:


Quién me iba a decir que en mi viaje al teatro, en mi determinación de buscar una respuesta en Chema y los suyos, me iba a encontrar de frente con Calderón que me iba a obligar a reflexionar, acosada por la muerte, que toda la vida es sueño, más bien ahora una pesadilla de la que nadie sabe cómo vamos a despertar, a la que cada día muchos saludan como Jack Torrance en 'El resplandor' de Stanley Kubrick, cuando en aquel salón que da escalofríos, a pesar de los globos, las luces y la música que anuncian que allí quizá resista algo de humanidad, de forma ligera e incluso alegre y divertida dice: '" Hola Lloyd 'Cómo estás? Ponme una copa", añadiendo ahora: "A ser posible en la terraza para poder disfrutarla sin máscara, sin ese pseudo-yo que me imponen las autoridades", tan desquiciados como el capitán de 'El holandés errante', Van Der Decken, que abrumado por la insania reinante decide tirarse en las tablas del suelo vacilante del barco y pasar de todo. Chema pesa mucho, desde su aparición, con esa voz que penetra en los huesos, hasta su desinterés por una humanidad que lo tiene agotado. 





No hay nada ni nadie que pueda hacer entender a masas de muertos vivientes, que se mueven y actúan como zombis que esto va en serio, y que, a pesar de estar todos muertos, ya naveguen en 'El holandés errante', condenado a vagar para siempre en los océanos sin poder llegar nunca a ningún puerto, ya sigan esa misma trayectoria en el Queen Mary, que después de prostituirse en su trayectoria, acaba anclado en Long Beach, California, como un cadáver de lujo al que se ha despojado de cualquier hálito de vida, convertido en una atracción turística, mermada la maquinaria, los motores, las hélices y sin calderas. Orgulloso de sus viejas glorias ignora que sigue el mismo destino que su viejo camarada, en otros tiempos su enemigo más que adversario, que surca desorientado los mares, enajenado, ofuscado y confundido, sin saber cómo escapar de la trampa de la diversidad en que le ha hecho caer un activismo que denuncia Daniel Bernabé en su libro.* Interesante metáfora.

Nada escapa al ojo incisivo de Chema Cardeña y todos son objeto de su sana burla, ya sean jueces, militares, curas, feministas, intelectuales, marqueses, pringados, que fluctúan cada vez que el barco en el que navegan es manejado como un juguete por un oleaje embravecido y crecido por la fragilidad de quienes habitan sus mares. En la platea, todos disfrutan, todos son capaces de reírse de sí mismos, invitados por el capitán de la nave en la que viajan juntos, e incluso, en serio o en broma, muestran disidencias más o menos provocativas. Nadie se siente ofendido, porque es consciente de que en tono de comedia burlesca el dramaturgo les está ofreciendo un espejo en el que mirarse, cuando están desorientados y les anima a participar mientras buscan la forma de evitar que el barco se hunda de forma definitiva. Cada año, la Compañía Arden Producciones nos ofrece una posibilidad de divertirnos y reflexionar a la vez, pero en esta ocasión nos avisa de que toda la vida es sueño y quizá soñemos que estamos vivos. Cita obligada, y quizá una de las pocas verdaderamente cultural. ¡Gracias a todos los responsables por ello!


* La trampa de la diversidad. Daniel Bernabé. Colección A fondo, 30 de abril de 2018.

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