Norbit . Brian Robins. Ficha técnica y crítica.

 



El copyright de las imágenes pertenece a sus autores

y/o las compañías productoras y distribuidoras

Se utiliza para la identificación del film


EL MUNDO AVANZA, A PESAR DEL EMPEÑO DE EDDIE MURPHY.



Ficha técnica:


Título original:  Norbit
País: Estados Unidos
Año: 2007
Duración: 102 minutos

Dirección: Brian Robbins  (Listos para luchar, 2000; The perfect Score, 2004; Cariño estoy hecho un perro, 2006;Atrapado en un pirado, 2008; Mil palabras, 2012...)
Guion: Eddie Murphy, Charlie Murphy, David Ronn, Jay Scherick, basado en una historia de Charles Q.Murphy)
Casting: Joel Bestrop, Seth Yanklewitch
Dirección de fotografía: J. Clark Mathis
Música: Daid Newman
Edición: Ned Bastille
Dirección artística: Jay Pelissier
Decoración del set: Robert Greenfield

Diseño de vestuario: Molly Maginnis
Jefe de departamento de peluquería: Camille Friend
Maquillaje efectos especiales: Rick Baker
Jefe de departamento de maquillaje: Melanie Hughes

Productores: John Davis, Eddie Murphy
Productores ejecutivos: David B.Householter, Brian Robbins, Michael Tollin
Diseño de producción: Clay A.Griffith
Compañías productoras: DreamWorks SKG, Dais Entertainment; distribuye: Netflix


Intérpretes:


Eddie Murphy: Norbit/Rasputia/Mr.Wong,

Thandie Newton: Katie Thomas,

Terry Crews: Big Jack Latimore,

Clifton Powell: Earl Latimore,

Lester Speight: Blue Latimore, 

Cuba Gooding Jr.: Deion Hughes,

Eddie Griffin: Pope Sweet Jesus,

Katt Williams: Lord Have Mercy,

Floyd Levine: Abe The Taylor,

...


Sinopsis:

Norbit Albert Rice (Eddie Murphy) es un hombre cohibido que no ha tenido la vida fácil; de pequeño fue abandonado ante la puerta de un restaurante chino que hacía las veces de orfanato, donde lo crio el Sr. Wong (Eddie Murphy). Las cosas se ponen todavía peor cuando se vio obligado a casarse con Rasputia (Eddie Murphy), la malvada y tragona reina de la comida  basura. Cuando Norbit ya no puede más y está a punto de rendirse, reaparece Kate (Thandie Newton), su gran amor de infancia.


Lo que se dice:


El film no ha logrado el aprobado de la prensa ni del público, como reflejan la página española Filmaffinity que da una nota media de 3,4, basado en 6,677 votos, una media que eleva ligeramente Imdb a 4,1, basada en la valoración de 68,698 usuarios.

Los argumentos que dan los críticos atentan directamente contra la línea de flotación del film, su carácter de comedia, a la que no le ven la más mínima gracia. Jordi Costa del diario 'El País' la describe como una comedia que quiere ser casi clásica y se queda en casi eficaz; A.O. Scott (The New York Times) la califica de comedia estridente y descuidada; Carrie Rickey (Philadelphia Inquirer) la tacha de película vergonzosamente poco divertida.


Crítica:

Sin plantearme siquiera las reacciones que imágenes como las que dominan el film de principio a fin puede haber provocado en movimientos como el 'fat front', Norbit es un film cuyo objetivo principal es provocar la carcajada, y regodearse en la burla de una mujer obesa, porque en el universo ficticio de prótesis faciales y corporales en torno a la mujer gorda la erige en paradigma (no falta la mirada al sobrepeso infantil, pero no para cuestionarlo, sino como objeto de divertimento), del exceso de peso que padecen amplios sectores de la población norteamericana, derivada de una alimentación rica en calorías y un sedentarismo que los incapacita, por mucho que se intente esconder bajo una musculatura conseguida de forma artificial, como la que exhiben los hermanos de Rasputia. Y es que en la fauna con la que Brian Robins, director de películas y series de televisión, puebla su película esta mujer excesiva, interpretada por el propio Murphy,  compite con el resto de personajes que la rodean por lo bizarro de su aspecto físico, (caracterizaciones de Murphy en su mayor parte), su expresión y gesticulación panoli;  todos ellos afroamericanos, se erigen en arquetipos del tipo de los que pueblan el imaginario conservador y casposo, que, además, no tienen la menor gracia. Dice Eulalia Iglesias que " Eddy Murphy sigue con su empeño de convertirse en la versión afroamericana del gran Jerry Lewis en el siglo XXI" (Humor obeso, Sensacine), pero no parece tener mucha rendimiento en un mundo que intenta parecer políticamente correcto estigmatizar al prójimo por su condición social (huérfano arrojado ante un hotel-orfanato), su raza, o su orientación sexual, y eso es precisamente lo que hacen el trío formado por el director, el guionista y el actor principal.

La historia de amor entre un panoli pánfilo y bobo y una mujer quasi perfecta que contrasta con la 'parada de los monstruos' en la que el joven se mueve diariamente, es tan cándida y naïf, que no sólo no te la crees, sino que roza el ridículo. Si Brian Robbins ha querido contar una historia, ubicada en un suburbio norteamericano, sin pretensión de contextualizar a sus personajes (lo de pasar la infancia en un orfanato suena a coña, más que a una excusa para crear el perfil del protagonista) y sólo ha pretendido divertir a su público, me hago una pregunta : ¿Qué sentido de la comicidad tiene quien se divierte hasta límites comparables con el exceso corporal de Rasputia? No es precisamente risa lo que provoca, y, esto es lo que explica el veredicto de los críticos que han decidido no seguirle el juego a los creadores de este bodrio.

Disponible en Netflix.

Comentarios