Dear Ex. Chih-Yen Hsu, Mag Hsu. Ficha técnica y crítica.

 


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LOS MOVIMIENTOS LEGTBQ EN EXTREMO ORIENTE


Ficha de identificación:


Título original: Dear E
País: Taiwánx
Año: 2018
Duración: 100 minutos


Equipo técnico-artístico:


Dirección: Chih-Yen Hsu, Mag Hsu (I Missed You, 2021)
Guion: Mag Hsu, Liu Shi Yuan
Casting: Hui-Wen Yu
Dirección de Fotografía:: Jhih Peng Lin, Kuei-Chung Cheng
Música: Ying Hung Lee
Edición: Chen-Ching Lei
Dirección artística: Chih-Hsien Chou
Decoración del set: David Kuo, Ching-Ya Yang

Diseño de vestuario: Chun-Fong Wu, Chen Yu
Estilista de peluquería: Fran Li
Maquillaje: Yen-Ting Yang

Productor: Shih Yuan-Lu
Productores ejecutivos: Chia Juei-Fen, Shu-Yi Hsu, Tsung-Pi Lai, Dillon Liao, Fade Lin, Maggie Pan, Iza Sun
Compañías productoras: Comic Communication Studio; Ocean Entertainment, Hervoice Concept, Dear Studio Production. Distribuye: Netflix


Reparto:


Roy Chiu: Jay,
Ying-Hsuan Hsieh: Liu Sanlian,
Joseph Huang:  Song Chengxi,
Spark Chen: Song Zhengyuan,
Fang Wan: Consultor,
Yang Li-Yin: Hermana de Sanlian,
Cheng-Chun Liang: Manager Allen,
Ai-Lun Kao: Madre de Jay
Clover Kao: Actriz Lin Wenru,
...

Sinopsis:

Cuando fallece su marido, Sanlian descubre que éste ha cambiado la póliza del seguro, desheredando a su hijo en favor de un desconocido llamado Jay. La mujer, furiosa, decide enfrentarse a Jay. Como consecuencia, la madre y el hijo se distancian.


Lo que se dice:


La prensa y los espectadores han recibido positivamente,  una circunstancia que ponen de relieve la página española Filmaffinity que publica una nota media de 6,5, basada en el voto de 323 lectores, una media que la norteamericana eleva considerablemente a  7,4, según la valoración de 5,600 usuarios.

Los argumentos que dan los críticos son que Dear Ex es una película emotiva y convincente (Karen Han, The New York Times); una película importante  con n guion y unas interpretaciones adorables (Andrew Parker, The Gate); una historia conmovedora en un país que no acaba de reconocer el movimiento LGTBQ (Joel Keller, Decider).

Crítica:


La caída, - hoy día 4 de octubre de 2021, por una ruptura del enrutamiento BGP, que protege los DNS o Sistemas de Nombres de Dominio, que ya no saben dónde dirigirse -,  generalizada en Occidente, de las grandes plataformas dependientes de Zuckerberg, es un hecho de graves consecuencias no solo emocionales (esto no es un juego), sino económicas y sociales, pone en evidencia que las trastadas de los enemigos de Batman eran juegos de niños, y que el dueño de Facebook es sin quizá uno de los hombres más poderosos del mundo. A este hecho más grave de lo que parece se une la 'invasión' cultural  y económica de los países emergentes de Oriente Lejano de la Meca del Cine, cuyos críticos y el público  estadounidense, acostumbrados a ver buen cine (hablar de cine americano es una redundancia dijo ¿Godard?), valoran mejor  las creaciones procedentes de las de países que se  extendían en la Edad Media a lo largo de la ruta de la seda, circunstancia que nos obliga a pensar que nuestro mundo, este en el que hemos crecido y nos hemos educado, está en franca decadencia, Débiles como los Eloi, seres bellos y frágiles creados por Herbert George Wells en su novela 'La máquina del tiempo', temiendo temblorosos antes nuestros móviles inservibles que nos coman los morlocks, estamos paralizados por el miedo.

'Los adultos son las criaturas más idiotas del planeta'. Con esta afirmación tan rotunda comienza el relato una voz en off, el hijo del difunto que siempre supo que su padre era gay, mientras que las cámaras nos dirigen por autovías tan modernas como las nuestras a ciudades tan populosas, llenas de grandes manzanas de edificios-colmena, como los nuestros. Sunt qui putent, dirían los antiguos romanos para referirse a asuntos espinosos (hay quien piensa y, añadimos, incluso que pontifica en torno a ello), entre ellos Joel Keller (Decider) que  Chih-Yen Hsu, y Mag Hsu nos cuentan una historia conmovedora de un país que incluso en 2019 todavía no acababa de reconocer el colectivo LGTBQ, que además quieren pensar que las zoonosis proceden todas de oriente porque sus  habitantes comen todo tipo de bichos, (el último ha sido el pangolín),  olvidando que en nuestros lares también los comemos, como las anguilas e incluso sus pequeñas crías, las deliciosas para muchos angulas por las que están dispuestos a pagar un alto precio, los lagartos (en otros tiempos presentes en la paella), los caracoles, las ostras crudas... Respecto a la orientación sexual de sus conciudadanos no podemos ignorar movimientos en torno al pin parental y en contra del matrimonio gay en nuestro propio país, que provocan duros enfrentamientos entre diferentes grupos políticos, algunos con militantes de las clases medias altas.

Dear Ex es una de las películas  en las que los personajes implicados salen del desafío en el que se ven implicados con mayor dignidad que en cualquier otra del género en la que cada personaje de acuerdo con sus intereses (esposas, madres, hijos, amantes) atraviesan un campo minado de  obstáculos, un mar de ambigüedades y sentimientos encontrados, y que llegarán a entenderse gracias a la obstinación del hijo cuyo padre ha abandonado la familia para encontrarse a sí mismo, aunque eso significara perder el estatus social y reducir las comodidades físicas y las relaciones sociales que mantenía hasta que decidió hacerse él mismo outing, lo que vulgarmente llamamos 'salir del armario'. El film que comentamos no es cínico ni agrio, a pesar de que se parte de presupuestos duros, como el hecho de que un padre desherede a su hijo para beneficiar a su amante, una circunstancia que más adelante se desvelará que tiene una justificación humana muy seria. Todos los personajes son adorables, a pesar de tener una personalidad tan diferente que la mejor forma de llevarse bien es no volver a verse nunca. Un film que respecto al que, cualquier espectador desprejuiciado, entenderá esa nota media de 7,4 que con que lo han premiado tanto la prensa como el público. Una película que da satisfacción a la esperanza de que un mundo mejor es posible, sin sensiblerías ni melodramas. ¡Atentos a la evolución no sólo económica sino cultural de los países del sudeste asiático!.





 




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