Como peces dorados. Michiko Namiki. Ficha técnica y crítica.

 



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UNA FORMA CURIOSA DE RESOLVER LOS CONFLICTOS DE PAREJA, GENERALMENTE TRUFADOS DE VIOLENCIA


Ficha de identificación:


Título original: Fishwoul Wives (Serie TV)
País: Japón
Año: 2022
Temporada 1; capítulos ; episodios 8; duración; 44 minutos
Género: drama matrimonial

Dirección: Michiko Namiki y Aya Narakino
Guion: basado en el manga de Ryo Kurosawa, Miyako Koshikawa, Tomomi Matoba, Fumi Tsubota 

Productores: Toshyyuki Nakano, Kaata Sakamoto
Compañías productoras: Fuji Creative; distribuye Netflix


Reparto:


Rich Ting: Koichi
Ren Hanami: Mei
Keisuke Hoashi: Various
Jennifer Sun Bell: Masako Bando
Sanyee Yuan: Ran
Ryoko Shinohara: Hiraga
Anzu Lawson: Yuriha
Kyoko Hasegawa
Masanobu Ando
Takanori Iwata


Sinopsis:

Debido a un accidente, Sakura Hiraga (Ryoko Shinohara) abandonó su sueño: regentar una peluquería. Ahora está casada y su marido es dueño de un salón de alto standing y mucha fama  en Tokyo, viven en un ático lujoso y son envidiados por su vida glamurosa.. Lo que todos desconocen es que Sakura es maltratada sísica y psicológicamente por su esposo.


Lo que se dice:


La serie que dirigen Michiko Namiki y Aya Narakino ha pasado desapercibida para la prensa y el público, y no hay información sobre las ¿mujeres? que la dirigen. Tan solo la página norteamericana Imdb publica una nota media de 6,2, basada en 368 votos. Demasiado indulgente.

Los argumentos que dan los críticos son que trata la violencia de género dentro del matrimonio como una realidad de la vida que confía más en la infidelidad que en la policía ( Joel Keller, Decider); las interpretaciones son sólidas, está bien rodada, y algunos de los temas que trae a colación son relevantes (Jonathon Wilson, Ready Steady Cut).

Crítica:


Estas dos reseñas no entran ni en el contenido ni en la forma de la serie y pueden dar lugar a una orientación errónea que aparte al espectador de estos relatos o que se decida por ellos sin un verdadero conocimiento de lo que va a ver. Si algo parece quedar claro es que intenta cuestionar el matrimonio, sin llegar a posturas tan misógamas como las que estamos acostumbrados a ver en las series coreanas. No sé si se puede considerar maltrato odiar a tu suegra y que el marido imponga una convivencia de la esposa, que  lo engaña por costumbre (protagoniza la primera secuencia de sexo en una ducha con otro), con la madre, o que el hombre no tenga necesidades sexuales ni quiera tener hijos. Si son más claras las otras dos historias, de las cuatro que conforman el relato, cuyas protagonistas tienen una relación de amistad. En una de ellas, el marido propone a un compañero de trabajo que manosee a su mujer para que él pueda excitarse. Pero lo peor de la serie es que la historia principal, la que nuclea las demás, no sólo es increíble, sino casposa y retrógrada y cierra la serie con la imagen más sin sentido y ridícula que quepa imaginar. Ryoko Shinohara, la actriz que interpreta a Sakura Hiraga, no hace creíble el personaje de una peluquera de postín glamurosa, y parece que nadie en el equipo se haya ocupado de caracterizar al personaje, de que tuviera una apariencia más convincente, el de esa mujer tan distinguida y elegante que dice representar; en ocasiones llega a dar pena, y no cuando es víctima del maltrato, sino cuando es querida por un joven inocente. La asociación de las mujeres con los peces dorados, al parecer muy fuertes, está presente casi en cada fotograma. Lamentable y recomendable para aquellos dominados por una malsana curiosidad, especialmente los últimos capítulos.




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