Quemado por el sol. Nikita Mikhalkov. Ficha de identificación, crítica



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NADIE PUEDE CONSTRUIR SU FELICIDAD SOBRE EL DOLOR DE OTRO


Ficha de identificación:


Título original: Soleil Trompeur
Coproducción Franco-rusa
Año: 1994
Duración: 152 minutos


Director: Nikita Mikhalkov
Guion: basado en una idea original de Nikita Mikhalkov; adaptación y diálogos de Nikita Mikhalhov y Roustan Ibraguimbekov
Casting: Tamara Odintsova
Música original: Edward Artemyev, el músico-fetiche de Tarkovski
Director de Fotografía: Vilen Kaluta
Decoradores: Jefes de decoración: Vladimir Aronine y Alexandre Samouletkine; Marina Ertanova, Boris Antipov
Jefe de Montaje: Enzo Meniconi

Vestuario: Natalia Ivanova
Maquillaje: Larissa Avdiouchko

Productores: Nikita Mikhalkov y Michel Seydoux
Directores de producción: Moscú, Vladimir Ninov; Novgorod, Vladimir Denisson
Compañías productoras: Camera One (Francia) , Studio Trite (Rusia); distribuye Filmin. Participación de Canal + , Ministerio Ruso de Cine, Roussky Club y la Biblioteca Nacional dde Rusia
Estudio: Moss Film


Premios:


  • Oscar a la Mejor Película de Habla no Inglesa 1994
  • Gran Premio del Jurado de Cannes y del Jurado Ecuménico de Cannes de 1994

Nominada a :


  • Mejor Película de Habla no Inglesa de los Premios Bafta
  • Nominada a Mejor Film Extranjero de los Premios  David Di Donatello de 1994

Reparto:


Nikita Mikhalkov: Serguei/Kotova
Oleg Menchikov: Mitia
Ingeborga Dapkounaité: Maroussia
André Oumanski: Philippe


Sinopsis:



Situada al inicio de la subida al poder de Stalin y ambientada al más puro estilo Chéjov, "Quemado por el sol" fue ganadora del Oscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa en 1995 y del Premio Especial del Jurado en el Festival de Cannes un año antes. En la Rusia de 1936, el comandante Kotov, héroe de la revolución, disfruta del verano junto a su hija Nadia y su joven esposa, Maroussia. La llegada a la dacha de Mitia, un antiguo amigo de la familia, pondrá fin a su idílica existencia.


Lo que se dice:


El film fue muy bien recibido por la prensa y el público como revelan los datos de páginas como la española Filmaffinity que publica una nota media de 7,5, basada en 4426 votos, o la norteamericana Imdb, 7,8 según 15000 de sus usuarios. Comparto en especial el criterio  de Time Out, un rotativo que define a Nikita Mikhalkov como un director quintaesencialmente ruso, extravagante, teatral, expansivo y de alguna manera lúgubre, pero sin miedo a las ideas y a la complejidad. Comparto completamente el diagnóstico. Menos, el de Ángel Fernández Santos que lo más destacado que dijo fue que rezuma emoción y ternura. Para Roger Ebert (ya fallecido. Hoy se ha creado un blog con su nombre: rogerebert.com), un crítico muy duro del Chicago Sun Times, Mikhalkov era un buen director, pero poco original. Owen Gleiberman (Entertainment Weekly) nos informa de que el director de 'Quemado por el sol' fue uno de los pocos cineastas que progresaron bajo el régimen soviético, y que ahora nos permite ver el miedo y el horror durante la construcción de un estado de terror.


Crítica:



Este es un film muy complejo y multireferencial que no se puede liquidar con dos palabras. Las claves para su interpretación están el el título, Quemado por el sol (qué o quién es el sol?); la primera secuencia en la que Mitia vuelve a casa de noche y le espera su sirviente, contratado en 1901 por su padre, que lo obligó a emplear el francés, la lengua de la clase culta y ahora no sabe hablar ni el idioma de los galos ni el de los rusos es muy significativa en torno a los símbolos y los usos desplazados del lenguaje que el director va a usar. En esta secuencia se habla de  la aparición de unos rayos globulares, que atraviesan la pantalla en diversas ocasiones y que el locutor de radio identifica como señales de operaciones subversivas. Al final de esta entrega, dos datos más: el padre de la mujer de Kotov, Maroussia al morir le dijo a Mitia, un personaje clave para la interpretación del relato y el subtexto: "Durante toda mi vida viví rodeado de belleza, y ahora en el postrero momento de mi vida sólo veo trenes cargados de leños", una alusión al ferrocarril de 1300 kilómetros que Stalin quería construir para que atravesara Siberia de los que apenas logró hacer realidad la mitad, y la competencia con los alemanes en la construcción de dirigibles y aeroplanos. Kotov le dice a su hija Nadia: "Tus pies siempre serán delicados, porque habrá aeroplanos, automóviles, metros, tranvías y los caminos serán planos para que todos tengan los pies tan bonitos como tú y no tengan que huir de nadie" . Estas palabras dirigidas a una niña inocente dan la talla del personaje, que, como los demás tienen un lado oscuro.

Dos datos más atraviesan el film que se contextualiza in media res de la ostentación del cargo de Secretario General del Partido Comunista de Stalin, que parece ser que en varias ocasiones quiso dimitir y no lo dejaron, desde 1920 hasta su muerte en 1956. A mitad de su mandato se ubica este relato, y se  cierra con unas leyendas que informan al espectador de que Kotov fue fusilado en 1936 (¿personaje real o ficticio?) y rehabilitado a título póstumo en 1956; su esposa Kosova Maria Borissouna, condenada a 10 años de cárcel en 1940 y rehabilitada a título póstumo en 1956, y su hija Nadia, arrestada junto a su madre y rehabilitada en 1956. Queda bastante claro que el sol que los ciega a todos es Stalin, ya que por muchas discrepancias que manifiesten se emocionan cuando ven su imagen, (solo queda fuera de campo curiosamente Kotov). Pero ¿este film es autobiográfico? ¿sintió eso mismo Mikhalkov?  De este modo el director parece tener también su lado oscuro. Otro personaje importante es el de un hombre que busca desesperadamente un lugar cuyo nombre no sabe pronunciar porque ha perdido el papel en el que lo llevaba escrito; conduce un camión destartalado lleno de trastos, que no sabemos qué son, ni a quién pertenecen. Cuando encuentra a Kotov  ambos se reconocen  y el comandante le dice el nombre de un lugar que nunca va a encontrar: Zagorienka. Es la representación de un pueblo que es la principal víctima, que busca su Itaca perdida y al parecer no existe para nadie, excepto para él y el comandante. Como todos en cualquier lugar, mientras los protagonistas de la historia, bien procedentes de la burguesía cultivada que habla francés, algo que conocen los lectores de Chejov o Tolstoi, entre otros muchos, bien hayan alcanzado el poder procedentes de clases más bajas y que ahora añoran una dacha propia con muebles nuevos, entre ellos Kotov, creen en la revolución, se sienten atados al deber por amor a la patria; Mitia tiene miedo a perder su vida, su talón de Aquiles, aunque solo en apariencia; también está quemado por el sol, incluso los desahuciados que arrastran sus pobres pertenencias en un coche destartalado que encima es del jefe también se muestran obnubilados ante la imagen del líder.

No estaba pues errado Roger Ebert cuando afirmaba que este realizador es poco original, pero se le puede rebatir diciendo lo que advertía Picasso: "Lo malo no es copiar a los demás, es copiarse uno a sí mismo". En el film hay muchas referencias a cineastas que hablaron de estos temas en Rusia o fuera de ella, como Bertolucci en Noveccento (dirigiendo su cámara a la clase alta), el autoexiliado Tarkovski o incluso Bergman, en el retrato de las familias suecas o rusas, aficionadas a la literatura, la música o cualquiera de las artes, bien vestidos, generalmente de un blanco inmaculado y  felices en tertulias donde se juega, se habla y se disfruta, y que Kotov contempla con aire despectivo, asociándolas a la contrarrevolución. Era muy prematuro en la primera entrega lanzarse a hablar de ternura, emoción o anticomunismo; de momento sólo vemos la diferencia entre las ideas y la real politic. En su expresión literaria unos hablan de influencia de Chejov, otros de Tolstoi, pero es evidente que ciertos perfiles son muy reconocibles en ambos. Hay alguna nota cómica como las prácticas que hacía Protección Civil de simulacros de ataques, que pillaban desprevenidos a quienes habían decidido bañarse en el río y eran obligados a participar, produciéndose auténticas desbandadas. Me falta encontrar la segunda entrega para cerrar el círculo y entender bien a Nikita Mikhalkov. De momento me parece mucho más lograda en la forma y en el fondo, en la forma de mirar a sus compañeros de lucha, la tercera entrea.

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