Sin aliento. David M.Rosenthal. Ficha de identificación y crítica

 


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HAY QUIEN TOMA EL SOL Y HAY QUIEN SOLO LO ROZA


Ficha de identificación:


Título original: Sous Emprise
País: Francia
Año: 2022
Duración: 100 minutos
Género: Drama

Ficha técnico-artística:


Director: David M. Rosenthal
Guion: David M. Rosenthal
Casting: Laurent Couraud, Mathilde Snodgrass
Dirección de Fotografía: Tomas Hardmeler
Música: Atli Örvarsson
Edición: Stéphane Roche, Hervé Schneid
Departamento de arte: Flora Kuentz

Diseño de vestuario: Carine Sarfati
Diseño de maquillaje y peluquería: Bernard Floch

Productores: Maxime Delauney,  Mélanie Laurent, Romain Rousseau
Producción ejecutiva: MELYS PRODUCTIONS, NOLITA, con el apoyo financiero del Gobierno Federal Belga, y la participación de WALLIMAGE (La WALLONIE)
Compañías productoras: Nolita Cinema, Versus Production; distribución: Netflix


Reparto: 


Camille Rowe
César Domboy
Zacharie Chasseriaud
Hassam Chancy
Sofiane Zermani
Laurent Fernandez
Laurence Porteil
Grégory Gaukle


SINOPSIS:

Roxana Aubrey decide dejar sus estudios y escapar de su vida en París para hacer un curso de buceo libre en París. Rápidamente se ve arrastrada a una vida que alcanza nuevas profundidades gracias al peso de un descenso en los océanos.


LO QUE SE DICE:



La información sobre este film es escasa, no hay reseñas y sólo algunas medias,  como la de la página española Imdb, que publica una nota de 5,2, basada en el voto de 69 de sus lectores, una media que, como ocurre habitualmente, la norteamericana eleva siempre, aunque sea un poco, basándose en un participación de sus usuarios más alta: 5,6 según el voto de 468 de ellos.


CRÍTICA:



De nuevo el resentimiento ocupa el background de un film que huele a thriller desde el primer momento. Un apneista, que practica el buceo libre, organiza cursos de formación en este deporte a los que acude una parisina que deja a una madre que la ha criado sola porque su marido se suicidó, y abandona los estudios universitarios, en busca de un poco de aventura; allí encontrará a un campeón, la estrella de estos entrenamientos pagados, que también procede de una familia desestructurada, pero de una posición económica inferior, que la aborda sin preguntarle ni escuchar el sólo sí es sí, y el no es no, haciendo alarde de su capacidad de seducir a una joven deslumbrada por un hombre que ha conseguido 25 copas en descensos libres. El final viene dado por esta circunstancia, aunque queda a cargo del espectador darle un sentido u otro.

La película se ve bien, es entretenida, con lo que cumple con una de las funciones del cine, pero también incorpora varias reflexiones acerca de la relación padres e hijos y de la imposibilidad de la pareja trascendida a cualquier tiempo y lugar, una reflexión que marcó el cine de autor como el de Bergman. Al final parece que siempre nos equivocamos en nuestra elección. No sé si merece una nota más alta que 5,6, porque el número de espectadores que ha dado su opinión es muy bajo, pero sirve para pasar una tarde relajado, porque, si bien el film no es se caracteriza por la acción trepidante y el amor apasionado, el realizador y guionista juega a la manera del cinema du corps francés de François Ozon, con una cámara ensimismada en la protagonista, una joven centennial bastante atractiva. Joven y bonita ella, algún que otro joven y bonito también, y un hombre endurecido que también tiene su atractivo. El sexo y la aventura se reparten a partes iguales el metraje del film.

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