Hasta que la plata nos separe. Crítica 6 en pleno desarrollo del relato: ¡Hay! Sí!
"CHICOS BELLOS, CHICOS LINDOS, CHICOS DEL LICEO" (LUCIANO // HAY! SÍ. EXPRESIONES QUE IDENTIFICAN A LAS CLASES SOCIALES COLOMBIANAS.
CRÍTICA:
Coincido con algún espectador de Filmaffinity de que esta serie supone una 'grata sorpresa' (10adolfo)., Calificada por Imdb con un a media de 7,9, de acuerdo con las valoraciones de 469 usuarios, que Filmaffinity rebaja a 6,8, de acuerdo con el criterio de 101 lectores, representa para mí la huida de Gauguin de Francia, donde las masas habían perdido la inocencia, para refugiarse en Tahití, donde las gentes eran más humanas y sencillas 'Hasta que la plata nos separe' muestra un mundo dividido en dos clases sociales: los jefes, a los que llaman doctores, y los trabajadores, entre los que se incluye una empleada marxista que deja de lado de momento sus principios a la espera de la revolución, para entretanto disfrutar de lo que la vida le ofrece Esta diferencia esencial se manifiesta sobre todo en el lenguaje, en las formas, -los emplados constituyen un bloque compacto que se cohesiona en torno a los chismes relacionados con sus jefesy compañeros, y con escasa lealtad a los segundos, ya que en sus filas hay también seres corruptos, poco fiables e insolidarios.
El saludo de entrada en el concesionario de Ramenauto es inclusivo: "Buenas tardes todes", un uso de la formas que distinguen los géneros gramaticales masculino, fmenino y las que sirve para nombrar a personas de género no binario o para incluir a todos sin distinión de género, una prueba de la inmersión de los colombianos en el lenguaje de inclusividad que tanto cuesta de penetrar en países como el nuestro. ¿Esto equivale a una sociedad más ingenua y libre de prejuicios? Pregunta difícil de contestar. También tiene su importancia la existencia de un himno que cohesiona a los empleados con la compañía que los mantiene e intenta imponer la lealtad entre todos, algo que solo consigue a duras penas.
Cuando quedan pendientes más de 25 episodios es difícil saber como va a concluir el relato, pero, de momento, podemos avanzar que el perfil de los personajes es maniqueo, quizá con el objetivo de destacar el desprecio que se desprende de las clases altas hacia los mantecos, mientras estos, representados por Rafael Mendez y su familia, así como por Vicky, su novia, y los suyos, que se dejan arrastrar por las pasiones en la reacción a cualquier incidente que se produzca, y que están prontos para llegar a las manos con facilidad. Frente a ellos, los que han acudido a un exclusivo liceo forman pandillas tóxicas, que, aunque pijas en la forma, se aproximan bastante a las bandas de delincuentes. Con los mantecos todo está permitido.
La parte más divertida del relato corre a cargo de Sebastián Martínez en el papel de Rafael Mendes, el vendedor de mercadito que tiene un accidente de coche en el que se ve involucrada la doctora de Ramenauto, Alejandra Maldonado, y sus giros lingüisticos que se expresan con un 'Ahi, Si! ', y otras variantes que no se sabe si son producto del creador de los subtítulos. La perversión del novio de Alejandra, un farsante quevedesco, y sus compañeros de liceo, unos matones de tres al cuarto, más que risa, dan aprensión, y muestran que la Colombia de Karol-G , en caso de que el retrato de este sector sea fidedigno, tiene mucho que recorrer.



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