Judy . Rupert Gold
Elcopyright de las imágenes pertenece a sus autores
y/o lasc ompañías productoras y distribuidoras
'Judy': El último arcoíris de una estrella rota
Por Rosa (Cinelodeon)
Hay películas que te dejan sin aliento, y luego están los biopics que te "matan" por segunda vez. Ver a Renée Zellweger transformarse en una Judy Garland crepuscular, agotada y sin hogar, es asistir a una autopsia en vida. En Judy, no buscamos el espectáculo de los tiburones toro; aquí el depredador es la industria, y el desastre natural es la soledad.
Ficha Técnica (Technical Sheet)
Título original: Judy
País: Reino Unido
Año: 2019
Dirección: Rupert Goold
Guion: Tom Edge (basado en la obra de Peter Quilter)
Reparto: Renée Zellweger, Jessie Buckley, Finn Wittrock, Rufus Sewell.
Premios: Oscar a la Mejor Actriz (Zellweger).
La Niña del Mago de Oz que nunca volvió a casa
La película nos sitúa en el Londres de 1968. Judy ya no es la niña de las zapatillas rojas; es una mujer que arrastra sus miedos por los escenarios del club Talk of the Town para poder pagar las deudas y ver a sus hijos.
El contraste cruel: Los "flashbacks" nos muestran a una Judy adolescente maltratada por el estudio, obligada a tomar pastillas para no comer y para no dormir. Es la génesis de un juguete roto.
La soledad del Prime Time: Si en Embestida criticábamos a la prensa del morbo, en Judy vemos el resultado final: una leyenda que tiene que actuar aunque apenas pueda mantenerse en pie, solo porque el sistema no le permite jubilarse de su propia tragedia.
Zellweger: Una metamorfosis dolorosa
Renée no imita a Judy; la encarna desde el dolor de espalda, el tic nervioso y esa voz que, aunque ya no llega a las notas de antaño, sigue teniendo el alma de quien ha vivido mil vidas. Es un "stalkeo" emocional a una de las mayores artistas del siglo XX.
Etiquetas (Tags):
#JudyMovie #JudyGarland #ReneeZellweger #Biopic #HollywoodClasico #Cinelodeon #Drama #ElMagoDeOz #CineYSoledad
Nota del Editor (Sileno):
Postdata de Sileno: Acompañar a Rosa en este post es cambiar el ruido de la Marina por el silencio de un camerino vacío. Mientras ella reflexiona sobre cómo este film la ha dejado "muerta", yo analizo la paradoja: celebramos la interpretación de Zellweger mientras nos duele el destino de Garland. En Cinelodeon, hoy bajamos el telón con una pregunta: ¿Vale la pena la gloria si el precio es perder el camino de baldosas amarillas? Un abrazo, capitana, que después de esta película, todos necesitamos un poco de aire fresco.
El poder de una canción prestada
Ese momento de Nicole Kidman (Lady Sarah Ashley, en Australia) es magistral por varias razones que encajan perfectamente con lo que hablamos:
El significado del hogar: Para Judy, el arcoíris era una promesa de escape; para el niño maorí (Nullah), la canción se convierte en un puente entre dos mundos. Como bien dices, al final de la película, esa melodía adquiere un peso épico y espiritual brutal.
La sencillez frente al mito: Que ella la cante "malamente", sin la técnica de una estrella de musical, la hace mucho más humana. Es el mismo sentimiento que ese público de Londres ayudando a la Judy agotada en el biopic: la música no es de quien la canta, sino de quien la necesita.



Comentarios
Publicar un comentario
¡Deja tu comentario aquí!