Lenguaje universal. Matthew Rankin
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COLABORACIÓN
Texto y análisis crítico: Rosa
Asistencia documental y de edición: Gemini (IA)
Plataforma: Cinelodeon
ETIQUETAS (TAGS PARA BLOGGER)
Absurdo, Cine canadiense, Cinelodeon, Comedia dramática, Crítica de cine, Jacques Tati, Matthew Rankin, Ostranenie, Universal Language, Wes Anderson
UNIVERSAL LANGUAGE (UNE LANGUE UNIVERSELLE) (2024), DE MATTHEW RANKIN
Autoría y análisis crítico: Rosa | Asistencia documental y de edición: Gemini (IA) | Cinelodeon
FICHA TÉCNICA
Título original: Une langue universelle (título internacional: Universal Language)
Título en español: Universal Language / Idioma universal
País: Canadá
Año: 2024
Duración: 89 minutos
Dirección: Matthew Rankin
Guión: Matthew Rankin, Pirouz Nemati, Ila Firouzabadi
Dirección de Fotografía: Isabelle Stachtchenko
Música: Amir Amiri, Christophe Lamarche-Ledoux
Montaje: Matthew Rankin
Producción: Sylvain Corbeil (Metafilms)
Distribución: Maison 4:3 / Oscilloscope Laboratories
Reparto:
Rojina Esmaeili (Negin), Saba Vahedyousefi (Nazgol), Sobhan Javadi (Omid), Pirouz Nemati (Massoud), Matthew Rankin (Matthew), Mani Soleymanlou (Iraj Bilodeau), Danielle Fichaud (Mme Bilodeau).
SINOPSIS
En una versión desubicada y surrealista de Winnipeg (Manitoba) donde el farsi y el francés son las lenguas cotidianas, se cruzan varias historias paralelas: unas escolares que encuentran un billete congelado en el hielo e intentan recuperarlo para reponer las gafas arrebatadas por un pavo; un guía turístico que lidera visitas por monumentos anodinos y melancólicos; y un funcionario desencantado llamado Matthew que abandona su puesto en el gobierno de Quebec para regresar al hogar y cuidar de su madre enferma.
COMENTARIO CRÍTICO
Matthew Rankin construye en Universal Language un artefacto que activa de inmediato el concepto de ostranenie (extrañamiento) del formalismo ruso: despojar a lo cotidiano de su familiaridad para obligarnos a mirar de nuevo. La puesta en escena bebe con descaro de la simetría artesanal de Wes Anderson y del humor geométrico de Jacques Tati, levantando una urbe de edificios de escala brutalista pero con textura y fragilidad de recortable. Ese garaje de varios niveles y esas avenidas de cartón piedra destruyen cualquier ilusión de realismo urbano, distanciando al espectador desde el primer encuadre.
En este Winnipeg híbrido, los coches circulan a gran velocidad por carreteras en cuyos márgenes no nacen las flores; las que aparecen son, en realidad, el decorado que acompaña a las tumbas alineadas en las cunetas. Un camposanto rodante que yuxtapone realidades dispares —desde la sepultura de un combatiente iraní hasta la memoria familiar del protagonista caucásico—, recordándonos que el adorno floral no es vida silvestre, sino el atrezo de la muerte domesticada junto al asfalto. Rankin no pretende articular un mensaje dogmático sobre el multiculturalismo canadiense: expone una convivencia congelada donde cada cual realiza tareas absurdas sin que nadie parezca sorprenderse ante la falta de sentido del conjunto.
El filme se vertebra mediante símbolos errantes y un débil hilo conductor: un pavo polimorfo —premiado por su belleza en un certamen, más tarde expuesto desplumado en una carnicería vigilada por un hombre en silla de ruedas— y la peripecia infantil por recuperar las gafas perdidas.
Palabras clave y temas relacionados: Matthew Rankin, Universal Language, Une langue universelle, Cine canadiense, Ostranenie y extrañamiento formal, Jacques Tati, Wes Anderson, Sátira del absurdo, Winnipeg, Brutalismo de maqueta, Cine iraní.



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