Deseando amar. Wong Kar Wai
Deseando amar (Wong Kar-wai, 2000): La liturgia del tiempo suspendido y la victoria del instante
Ficha técnica:
Título original: Fa yeung nin wa (In the Mood for Love)
Título en español: Deseando amar
País: Hong Kong / Francia
Año: 2000
Duración: 98 minutos
Género: Drama romántico / Melodrama
Dirección: Wong Kar-wai
Guion: Wong Kar-wai
Fotografía: Christopher Doyle, Mark Lee Ping-bin
Música original: Michael Galasso, Shigeru Umebayashi (Yumeji’s Theme); canciones de Nat King Cole (Aquellos ojos verdes, Te quiero dijiste, Quizás, quizás, quizás)
Montaje, diseño de producción y vestuario: William Chang Suk-ping
Producción: Block 2 Pictures, Paradis Films, Jet Tone Films
Distribución en streaming: Prime Video
Calificación por edades: Recomendada para mayores de 12/16 años (según territorios)
Intérpretes: Maggie Cheung Man-yuk, Tony Leung Chiu-wai, Siu Ping-lam, Rebecca Pan, Kelly Lai Chen, Joe Cheung
Sinopsis:
Hong Kong, 1962. Chow Mo-wan, redactor jefe de un periódico local, se traslada con su esposa a una nueva vivienda en un edificio habitado principalmente por miembros de la comunidad emigrada de Shanghái. Casi al mismo tiempo conoce a Su Li-zhen, una secretaria atractiva y reservada de una compañía de exportación, que acaba de instalarse en la habitación contigua junto a su marido. Dado que el esposo de ella viaja con frecuencia representando a una firma japonesa y la mujer de Chow pasa gran parte del tiempo ausente por su trabajo, ambos vecinos comienzan a coincidir de forma cotidiana en las partidas comunitarias de mahjong, comprando fideos calientes o conversando sobre sus vidas. De esa cercanía brota una profunda complicidad, hasta que ambos descubren una dolorosa certeza: sus respectivos cónyuges mantienen una relación sentimental secreta a sus espaldas.
Contexto y rescate crítico:
En 2021, en plena parálisis provocada por la pandemia —con las salas de cine vacías, las grandes distribuidoras aterradas frente al empuje de las plataformas y los salones domésticos colonizados por televisores de gran formato—, decidí rescatar de entre las sombras grandes hitos del cine de autor asiático. Títulos que hoy dialogan con el empuje narrativo de Corea del Sur (autores cinematográficos como Bong Joon-ho, directores televisivos como Ahn Pan-seok o Lee Jung-hyo, o el desaparecido Kim Ki-duk) y con maestros del continente como Zhang Yimou y el propio Hirokazu Koreeda.
Carlos F. Heredero y el equipo de Cahiers du Cinéma España y Dirigido por... situaron en su día esta obra a la cabeza indiscutible del cine contemporáneo. Resaltaron, por encima de todo, su soberbio tratamiento del tiempo: esa pugna constante entre fijar el transcurso temporal y dotar de densidad metafísica al momento fugitivo. Junto a Días salvajes (1990) y 2046 (2004), forma una trilogía donde circulan personajes interconectados dentro de una suite melodramática envuelta en cadencia musical. Una indagación elegíaca en el pulso de una época reinventada, donde la memoria estética suplanta a la propia realidad. El consenso fue unánime: la cinta alcanzó un 8,1 de media sobre decenas de miles de valoraciones y un 92% de respaldo en la prensa internacional especializada.
Comentario crítico:
«Reinaba la intranquilidad. Ella, tímida, inclinaba la cabeza para que él se acercase. Pero a él le faltaba valor. Ella dio media vuelta y se alejó. Hong Kong, 1962.»
El filme se abre con este texto que sintetiza la gramática visual de Wong Kar-wai: cuerpos confinados en espacios claustrofóbicos que nunca se muestran en planos abiertos y limpios. Al igual que en el cine de Yasujiro Ozu, la cámara encuadra con frecuencia a través de puertas entornadas, rejas y tabiques que obligan a entrever la acción de manera fragmentaria, constriñendo a los protagonistas en encuadres mínimos donde los sentimientos laten con intensidad volcánica bajo una contención impecable. Flota la traición en cada rincón, pero se impone el pudor.
Esa sensualidad contenida estalla en las secuencias repetidas en las que Su Li-zhen baja la escalera húmeda para comprar sopa caliente: filmada de espaldas, al ritmo pausado de sus caderas, el director convierte el tránsito doméstico en un festín voyeurista sin un solo gramo de vulgaridad. Wong Kar-wai filma sin guion rígido, confiando ciegamente en la intuición de sus intérpretes y desafiando los ritmos convencionales del mercado.
Si en su estreno en salas el gran público prefirió el efectismo rápido antes que detenerse en los más de veinte vestidos tradicionales (qipao) que aprisionan el cuerpo de Maggie Cheung como una armadura aristocrática, el paso de las décadas no ha mitigado esa brecha. Frente a una cultura de consumo acelerado donde la provocación estridente desbanca a la verdadera sofisticación, Deseando amar se erige hoy como un monumento inmutable al arte de la insinuación, la elegancia formal y la belleza de la renuncia.
Etiquetas (Tags):
Wong Kar-wai, Deseando amar, In the Mood for Love, Maggie Cheung, Tony Leung, Cine Asiatico, Melodrama, Ozu, Critica Cinematografica, Cinelodeon
Créditos:
Texto original y tesis crítica: Rosa Labrandero (Directora de cinelodeon.com)
Revisión, edición y contextualización: Sileno IV



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