The life Aquatic with Steve Zisson.Wes Anderson
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The Life Aquatic with Steve Zissou (Wes Anderson, 2004): Melancolía en maqueta, la ostranenie y el artificio de la nostalgia
Ficha técnica:
Título original: The Life Aquatic with Steve Zissou
Título en España: Life Aquatic
País: Estados Unidos
Año: 2004
Duración: 118 minutos
Género: Comedia dramática / Aventuras / Metacine
Dirección: Wes Anderson
Guion: Wes Anderson, Noah Baumbach
Fotografía: Robert Yeoman
Música original: Mark Mothersbaugh (con adaptaciones acústicas de David Bowie interpretadas por Seu Jorge; supervisión musical de Randall Poster)
Montaje: David Moritz
Diseño de producción: Mark Friedberg
Decoración del set: Gretchen Rau
Diseño de vestuario: Milena Canonero
Animación en volumen (stop-motion): Henry Selick
Efectos visuales: Gray Marshall, Gray Matter FX
Coordinación de especialistas: Franco Maria Salamon
Jefatura de peluquería y maquillaje: Maria Teresa Corridoni, Gino Tamagnini (maquillaje y peluquería de Bill Murray: Frances Hannon; Cate Blanchett: Heba Thorisdottir, Emanuel Millar)
Casting: Douglas Aibel
Producción: Wes Anderson, Barry Mendel, Scott Rudin
Coproducción: Enzo Sisti
Producción ejecutiva: Rudd Simmons
Compañías productoras: Touchstone Pictures, American Empirical Pictures
Dedicatoria: In memoriam de Jacques-Yves Cousteau
Intérpretes:
Bill Murray: Steve Zissou
Owen Wilson: Edward «Ned» Plimpton / Kingsley Zissou
Cate Blanchett: Jane Winslett-Richardson
Anjelica Huston: Eleanor Zissou
Willem Dafoe: Klaus Daimler
Jeff Goldblum: Alistair Hennessey
Michael Gambon: Oseary Drakoulias
Bud Cort: Bill Ubell («el hombre del bono»)
Seu Jorge: Pelé dos Santos
Noah Taylor: Vladimir Wolodarsky
Robyn Cohen: Anne-Marie Sakowitz
Waris Ahluwalia: Vikram Ray
Niels Koizumi: Bobby Ogata
Pawel Wdowczak: Renzo Pietro
Matthew Gray Gubler: Becario nº 1 (Nico)
Seymour Cassel: Esteban du Plantier
Sinopsis:
El famoso oceanógrafo y documentalista Steve Zissou (Bill Murray) y su tripulación emprenden una expedición oceanográfica a bordo del buque Belafonte con el propósito de filmar y dar caza al misterioso, único y posiblemente quimérico «tiburón jaguar», escualo que devoró a su socio de toda la vida, Esteban du Plantier.
En la travesía le acompañan un joven copiloto de aerolínea que podría ser su hijo biológico (Owen Wilson), una cronista británica embarazada encargada de escribir un perfil sobre su declive (Cate Blanchett) y la calculadora y aristocrática esposa del capitán, Eleanor (Anjelica Huston). La travesía pronto se ve torpedeada por el sabotaje financiero, el ataque de piratas filipinos y las fracturas emocionales de un grupo empeñado en filmar una ficción heroica mientras el barco hace aguas.
Premios y festivales:
2004: Satellite Awards: 3 nominaciones (Mejor película comedia/musical, Mejor guion original y Mejor actor para Bill Murray).
2005: Festival Internacional de Cine de Berlín: Sección oficial a competición (Oso de Oro).
2004: Critics' Choice Awards: Nominada a Mejor reparto.
2004: Boston Society of Film Critics (BSFC): 2.º puesto a Mejor reparto.
Comentario crítico:
Ahora que Wes Anderson triunfa en las salas de proyección con una caligrafía formal indiscutida, volvemos la mirada a una película de 2004: The Life Aquatic with Steve Zissou, un título incomprendido en ciertos sectores que, no obstante y a pesar de las críticas adversas de su estreno, deslumbró a otros y los puso tras la estela del cineasta tejano.
Conviene recordar que el dispositivo andersoniano encuentra su base en el concepto formalista de la ostranenie enunciado por Viktor Shklovski: ese extrañamiento deliberado ideado para desautomatizar la mirada del espectador y obligarlo a percibir la imagen en lugar de limitarse a reconocerla como un mero reflejo de la realidad. El corte transversal del barco a modo de casa de muñecas, la estilización geométrica y las criaturas en stop-motion de Henry Selick no son caprichos decorativos, sino mecanismos de distanciamiento que desarman el pacto naturalista convencional. Sin embargo, ante semejante audacia plástica, cierta crítica apegada a la mímesis tradicional no tardó en encasillarlo en la futilidad. Javier Ocaña, desde las páginas de El País, sentenciaba entonces: «Anderson corre el peligro de quedarse estancado en la simple extravagancia. (...) su capacidad para resultar tan cargante como lejano parece más reluciente que nunca. (...) su capacidad para provocar sonrisas está más devaluada que nun
Su devoción por el juguete elitista, las construcciones de mecano y las maquetas de madera de casas y navíos —fetiches que remiten a la infancia de un joven refinado con una educación exquisita— se tornan excéntricos y audaces cuando Anderson les imprime su particular sello de ironía, transgresión, humor, inteligencia y cinismo soterrado. «Es una niña rica, criada entre doncellas», apunta con displicencia Zissou respecto a su esposa Eleanor (Anjelica Huston).
No le faltaba lucidez a Anthony Lane (The New Yorker) al hablar de juego secreto y melancolía, de nostalgia de un mundo periclitado que el cineasta irá puliendo con los años. El humor brota de la constante fricción entre la aparente severidad y fiereza de los personajes y lo estrambótico de sus estampas, sus biografías truncadas y la ingenuidad desarmante de sus conductas. Contrastes acentuados por el uniforme de la marinería del Belafonte, coronado por ese gorro rojo de lana que Anderson reciclará más adelante en los exploradores de Moonrise Kingdom.
Entre los juguetes de fruición estética destaca el propio cine, utilizado como marco narrativo: el capitán del Belafonte es a la vez cineasta en horas bajas y presenta su documental La vida acuática con Steve Zissou en un festival europeo, a cuyas puertas mantiene un altercado con un militante ecologista alarmado por el móvil vengativo de la expedición. La paleta cromática, dominada por azules ultramar y tonos pastel saturados, refuerza la apariencia de juguete didáctico de madera y de un esteticismo naïf que no persigue el realismo mimético, sino que lo subvierte de forma expresa. Es el caso de la escena en que Zissou conversa con su equipo mientras un tiburón surca las aguas tras el cristal del ojo de buey, ante la mirada indiferente de un gato de a bordo que, en cambio, se sobresalta con los pájaros que revolotean por los camarotes.
El relato introduce asimismo la figura capital del mecenas y de los vínculos filiales tardíos: el hijo que irrumpe a los treinta años y pasa a financiar y sostener el proyecto del padre ausente. Dotado de un carisma patético pero magnético, Steve Zissou reparte roles, planifica secuencias y redacta tramas para un rodaje cuyo motor es dar caza al depredador que mató a su camarada en la primera expedición, aun a costa de cobrarse nuevas pérdidas en la segunda.
El tramo final, filmado con elegantes planos a cámara lenta al compás de las adaptaciones acústicas de David Bowie, consagra la épica de un líder al que su tripulación sigue incondicionalmente a través del naufragio personal y profesional. Fantástico Mr. Anderson.
Etiquetas (Tags):
Wes Anderson, The Life Aquatic, Bill Murray, Owen Wilson, Cate Blanchett, Anjelica Huston, Henry Selick, David Bowie, Viktor Shklovski, Cinefilia, Cinelodeon
Créditos:
Texto original y análisis: Rosa Labrandero (Directora de cinelodeon.com)
Edición y fijación textual: Sileno IV



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