Tambores lejanos. Raoul Walsh.


Magnífica e impresionista fotografía de Sid Hickox, cuyo resultado es un film luminoso , con brillantes colores sobre blancas arenas, frondosos bosques, pantanos floridanos y playas tropicales; filmación de secuencias bajo el agua , como la de la lucha de los dos jefes, el de los exploradores americanos Capitán Quincy Wyatt (Gary Cooper) y el indio Ocala, son elementos que contribuyen a la construcción de la diégesis de un western en las costas de Florida, localización poco usual del género.

Es la primera vez que se usa un grito prolongado de archivo, The Wilhem Scream, que será utilizado después por George Lucas en su saga de La Guerra de las Galaxias, y por Steven Spìelberg en la de Indiana Jones.






No es exactamente un western, puesto que no se desarrolla en el Oeste, sino en el Este de Norteamérica, aunque tenga algunos elementos del género, como la lucha con los indios seminolas, derrotados por intrépidos rangers que, aunque no son de la zona mantienen estrechas relaciones con los aborígenes, incluso lazos matrimoniales como Wyatt. Casacas con flecos, a la manera india, y pequeñas mochilas a la espalda, estos exploradores combaten a los contrabandistas de armas en la soberbia fortaleza española de San Agustín, luchan con los seminolas y su jefe se enfrenta en un combate igual con el jefe de sus respetados enemigos.

En Tambores lejanos Raoul Walsh hace un alegato en contra de la venganza y del rencor eterno, utilizando como medium al Capitán Wyatt, cuya esposa india-seminola, ha sido asesinada por unos jóvenes soldados ebrios; su hijo es mestizo y en el poblado coexisten ambas etnias. Este mensaje hace mella en la mujer (Mary Aldon / del grupo invadida por este sentimiento contra los jóvenes de familias ricas de su localidad que la han maltratado,y que al final comprende que el que odia es prisionero de su rencor y resentimiento.

Algo que me ha llamado la atención es la exhortación del capitán a sus soldados antes de entrar en combate, dirgiéndose a cada uno de ellos de forma individual y apelando a sus sentimientos más íntimos, algo que reproducirá muchos años después Oliver Stone en Alejandro Magno.

La BSO de Max Steiner , épica y emotiva y diegética contribuye a la creación de un clima adecuado a la narración de una historia localizada en magníficos parajes como el
Castillo de San Marcos, en San Agustín , el Enverglades National Park, Naples, Silver Springs y en Kentucky (Moffet Cementery)

Comentarios