En el Valle. David Jacobson.

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En el valle, film independiente realizado por David Jacobson en 2005, es difícil de encuadrar. En los primeros momentos del metraje la película se adentra por el camino del melodrama, de la violencia estructural y cultural que ejerce la sociedad sobre el diferente, un joven desarraigado y rebelde, Harlam, interpretado por el magnífico Edward Norton, también productor de la película, que viste como los antiguos vaqueros, un desconocido que se instala en el valle de San Fernando, California, y contacta con una familia de la desconfiada América profunda a través de Tobe, la encantadora Evan Rachel Wood. Su imagen tiene como contraplano una sociedad altamente industrializada, que llena de vehículos, no ya de ferrocarriles, las autopistas, en una road movie en la que el hombre viaja a pie cargado de los bagajes del antiguo western. Sus modales son tan exquisitos y antiguos como su indumentaria, chocantes para los jóvenes, halagadores para los adultos, pero contradicen sus acciones.








Poco a poco el film va entrando en el camino del thriller y del cine negro, si aceptamos la interpretación de Nöel Simsolo , género que representa un brusco revelador de la otra cara de los espejismos del sueño americano, en el que actualmente los críticos engloban todas las películas policiacas, pero también melodramas sobre la delincuencia juvenil, en las que las luces y las sombras persiguen a unos seres que se debaten en el seno de las contradicciones sociales , en un ceremonial de iniciación durante el cul el espectador cruza el espejo de la ficción y ve como sus propios demonios salen a su encuentro.

Desde 1943 el cine norteamericano introduce elementos psicoanalíticos en sus películas de suspense. Harlam se va revelando como un psicópata, un esquizoide que no encaja en su mundo y que padece una fijación amorosa que le llevará a convertirse en un asesino, en su intento de arrancar las raíces de Tobe y su hermano y arrastrarlos a su universo irreal. El padre de Tobe, representante de la ley y el orden, pero también emblema de la represión, se va transformando en el enemigo a batir en su no man's land funerario. El enfrentamiento generacional entre el padre y sus hijos, no hay madre, favorece las expectativas de Harlam, del que se desconoce practicamente todo.

La idea es buena, el trabajo de los actores sobresaliente, y la estética la propia del cine independiente, pero al film le falta músculo, nervio y tensión. Utiliza recursos convencionales, que permiten que el espectador conozca detalles de la personalidad de Harlam, ocultos para los escasos personajes de la cinta. La desconfianza del padre es la de las pequeñas comunidades ,en las que todos se conocen, ante un recién llegado, que va aumentando cuando comienza a fomentar la rebelión de sus hijos, pero los aspectos verdaderamente preocupantes de la personalidad del joven se mantienen en la oscuridad hasta el final. Su propio miedo, impide a estos hombres confraternizar, lo que provocará efectos contrarios a los deseados, con la marginación de lo que temen sólo por desconocido: la conjuración del mal.


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