Morena y peligrosa. Elliott Nugent.









Ficha técnica:

Título original: My Favorite Brunette.
País: Estados Unidos.
Año: 1947,
Duración: 87 minutos.
Director: Elliott Nugent.
Argumento  y guión: Edmund Beloin y Jack Rose.
Montaje: Ellsworth Hoagland.
Dirección de Fotografía: Lionel Lindon.
Música original: Robert Emmett Dolan.
Decorados: Sam Corner y Johyn MacNeil.
Sonido: Gene Garvin y Harol Lewis.
Efectos especiales: Gordon Jennings.
Diseños de vestuario : Edith Head.
Maquillaje: Wally Westmore.
Dirección artística: Hans Dreier y Earl Hedrick,
Asistente de dirección: Mel Epstein.
Productor: Daniel Dare.
Compañías: Productoras: Hope Enterprises y Paramount Pictures: Distribuidora: Paramount Pictures.


Intérpretes:

Bob Hope: Ronnie Jackson,
Dorothy Lamour: Carlotta Montay,
Peter Lorre: Kismet,
Lon Chaney Jr.: Willie,
John Hoyt: Doctor Landau,
Charles Dingle:: Mayor Simon Montague,
Reginald Denny: James Collins, 
Frank Puglia: Barón Montay,
Ann Doran: Señora Rogers,
WillardRobertson: celador,
Jack La Rue: Tony,
Charles Arnt: Oliver J. Crawford.

Sinopsis:

Ronnie Jackson es un fotógrafo de niños que está aburrido de su oficio. Se siente atraído por el fascinante mundo de la investigación privada y cuando su vecino Sam McCloud, famoso detective privado de San Francisco, se ausenta de la ciudad, aprovecha la ocasión para suplantarle en su trabajo.

Comentario.

Morena y peligrosa  es una parodia del cine negro, de la moda de las múltiples adaptaciones de los libros de Daisy Hammet.  con constantes homenajes al medio, comenzando por el propio  Bob Hope, que encarna al protagonista, Ronnie Jackson,  un fotógrafo de profesión, que en la primera secuencia  le lanza un piropo a un niño mientras le hace una foto : "Este niño cuando crezca parecerá Bob  Hope"; el siguiente cameo es más teatral. Ronnie Jackson entra en la oficina  de McCloud, sentado en su silla, con sombrero y de espaldas a la puerta, hablando con una mujer a la que llama pequeña o muñeca,   y le dice que siempre ha soñado con ser detective, como aquellos a los que representa el actor Alan Ladd, Humphrey Bogart o Dyck Powell en el cine. Cuando el hombre gira su asiento para mirar a quien le habla, es el propio Alan Ladd. La cosa no queda ahí y en la última secuencia aparece  el carcelero Bing Crosby, una imagen absolutamente extradiegética, con el único sentido de mostrar a un actor que había trabajado con Hope.

Pero no sólo abusa de estos referentes,  sino que trata con un sentido del humor muy dudoso y a través de la remodelación de los personajes arquetípicos del cine noir , de la pena de muerte, de  las mujeres, simples objetos sexuales al servicio  del hombre, perdida toda la agresividad de la femme fatale, aunque no su imagen de morena peligrosa y  emblematizadas en la atractiva Carlotta Montay (Dorothy Lamour),  de los enfermos mentales que usa en gags de mal gusto en el interior de un psiquiátrico mostrándolos disfrazados de personajes típicos, o  de  los emigrantes, representados por Kismet (Peter Lorre), sometidos a una prueba de conocimiento del sistema político de Estados Unidos (Presidentes, sistema democrático y la división de poderes que lo caracteriza...), que a más de un espectador atento le recordará la evolución de la historia reciente de algunos países. La actuación de Hoppe, los gags y los chistes son casposos y chocan en la actualidad, aunque sirven  de  ejemplo del gusto de ciertos sectores del público de la década de los 40 del siglo XX. El  final de la película es lisérgico,alucinante e inaceptable, y podría ser objeto de una tesis doctoral: ¿ desprecio a la capacidad intelectual de los espectadores? ¿Toda la vida es sueño y los sueños, sueños son? ¿La gran comedia del mundo?...Parece sencillamente pensado bajo los efectos de alguna droga o impuesto por la  interrupción definitiva de la  financiación.
 
La historia está narrada como   las novelas y filmes policiacos, mediante un gran flashback que informa al público de los antecedentes, las causas por las que el protagonista se encuentra en la antesala de la muerte y va a ser ejecutado en breve, concediéndosele la oportunidad de contar su historia a la prensa. Gordon Jennings  utiliza todos los recursos existentes en el momento para crear la ilusión de realidad: pantallas trasparentes en los primeros planos de Hope circulando en su coche por la carretera, travellings...La puesta en escena es muy tradicional, con entradas y salidas de campo a través de puertas laterales y centrales, aunque introduce iluminación lateral aprovechando ventanas  existentes en la supuesta cuarta pared, grandes lámparas de sobremesa o de pie, chimeneas encendidas, etc. evitando al máximo la luz cenital, limitada a los exteriores;  utilización de espejos con valor más narrativo que psicoanalítico, equívocos en torno a la prueba principal contra los mafiosos...

Es una evidencia que la educación en el respeto al ser humano y sus valores ha hecho mella en las nuevas generaciones. Si se asiste a la proyección de un film irreverente y escatológico como Ted de Seth MacFarlane se puede observar las risistas indisimuladas de estos jóvenes cuando el protagonista le arrea un guantazo a un menor. Pero el cine no puede evitar ser un reflejo del tiempo en que se realiza y ahí está para demostrar el uso espurio que se hace de la mujer en películas como Las chicas de la Cruz Roja (Rafael J.Salvia), un ejemplo entre un millón, en la que se la lanza a la calle a recaudar forndos para la Institución, colocando banderitas en las solapas de unos hombres tan reprimidos que disfrutan más con esa insignificante acción que los de hoy viendo Resacón en las Vegas.

Cmrl.


Comentarios