Star Trek. La ira de Khan. Nicholas Meyer.






Preciosos carteles que podeís encontrar en páginas de los clubes de fans de Star Trek, donde los 'trekkies os darán información muy interesante sobre el universo de los vulcanianos (o vulcanos) yalguna que otra delicia más.




Ficha técnica:

Título original: Star Treck II. The weath of Khan.
País: Estados Unidos
Año: 1982.
Duración: 108 minutos, aproximadamente.
Dirección: Nicholas Meyer.
Guión: Jack B. Sowards, basado en Star Trek, creado por Gene Roddenberry. Historia de Harve Bennett y Jack B. Sowards.
Consultor ejcutivo: Gene Roddenberry.
Dirección de Fotografía: Gayne Rescher, A.S.C.
Música: James Horner.
Edición: William P. Dornish.
Producción: Robert Sallin.
Diseño de producción: Joseph R. Jennings.
Productor ejecutivo: Harve Bennett.
Paramount Pictures.

Intérpretes:

William Shatner: Kirk,
Leonard Nimoy: Spock,
DeForest Kelley: McCoy,
James Boohan:: Scooty,
Walter Koenig: Chekov,
George Takei: Sulu,
Nichelle Nichols : Uhura,
Bibi Besch:   Carol,
Merritt Butrick: Da:vid,
Paul Winfield: Terrell,
Kirstie Alley: Saavik
Ricardo Monttalban: Khan


Sinopsis:

 Sintiendo que el futuro no le ofrece nada parecido a lo que le ofreció el  pasado, el almirante James  T. Kirk empieza a pensar que tratar con el cosmos es para los jóvenes. Sin embargo en una inspección rutinaria de la nave U.S.S. Enterprise, la carrera de Kirk en la Flota Estelar entra en una nueva fase como consecuencia de su enemigo más vengativo: Khan Noonien Singh, el conquistador genéticamente perfeccionado de la Tierra de finales del siglo XX. Tras escapar de su olvidada prisión, Khan se propone capturar el Proyecto Génesis, un aparato de un poder casi divino y destruir totalmente a  Kirk.

Comentario:

Star Trek es una auténtica industria que  engloba cinco series de televisión (una de animación), videojuegos, juegos de rol, cientos de novelas y relatos de fans e incluso una atracción temática en Las Vegas. Star Trek.La ira de Khan ha sido valorada como una de las mejores películas de ciencia-ficción de la historia, no sólo por los trekkies, término usado para referirse a los frikis  del fenómeno, admitido por el diccionario de Oxford y acuñado por el propio Roddenberry, (Trekkers según Roberto Orci), creador y productor de la serie,sino por aquellos que disfrutaron en su infancia y adolescencia con estos personajes y los incorporaron a su imaginario. La fuerza icónica de Spock es tal,  que es reconocible por todos en cualquier latitud y de cualquier edad y fue precisamente  su imagen la que captó Dean Parisot para diseñar sus thermianos en Galaxy Quest. Hoy llaman la atención los uniformes de la tripulación, con sus zamarras de color granate, su ambientación espacial muy inspirada en 2001. Una odisea del espacio de Stanley Kubrick y la caracterización de Khan , un hombre maduro y narcisista luciendo unos esplendorosos pectorales,y sus seguidores con una apariencia de rockeros alternativos. Tampoco dejan  indiferente los microcosmos paradisiacos  y bizarros, creados por la doctora Marcus y su hijo, producto de su relación con el almirante James T.Kirk, y que parecen haber inspirado el interior de la fábrica de cholate de Charlie de Tim Burton.

Tras desplazar de la  producción ejecutiva a Gene Roddenberry, creador de los caracteres de la serie, y sustituirlo por Harve Bennet, que se dejó asesorar por un fan  como Jack B. Sowards, se hizo una secuela con muy pocos recursos, que utilizó material de stop motion preexistente, pero que tuvo dos grandes aciertos: la incorporación de un arma nueva, The Omega System  del  Proyecto Génesis (Genesis Device), que inyectaba vida a una materia muerta, incluidos planetas, y la creación del mito de Khan, personaje que ya había aparecido  en el capítulo Semilla espacial de la serie original, (1966-1969), un hombre cargado de odio que sólo vive para vengarse del Almirante Kirk, por haberle condenado al exilio en un lejano planeta.

En el background existe un debate entre Spock, defensor de la teoría científica de la evolución, y el creacionista Doctor McCoy,  cargado de prejuicios morales,enfrentamiento  que recientemente ha llevado a las pantallas  Ridley Scott en Prometheus, transformándolo en el eje central de la narración. El filme  de Nicholas Meyer es de visión obligada por todos aquellos que quieran conocer cómo se fueron sentando las bases de la ciencia-ficción espacial en el cine.



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