La piel suave. François Truffaut





Ficha técnica:

Título original: La peau douce.
País: Francia. (Filmada en Portugal)
Año: 1964.
Duración: 113 minutos.
Dirección: François Truffaut.
Guión: Jean-Louis Richard y François Truffaut.
Dirección de Fotografía: Raoul Coutard.
Música original: Georges Deleure.
Producción: António da Cunha Telles.
Diseño de Vestuario : Renee Rouzot.
Les Films du Carrosse/Sédif Productions/Simar Films.

Intérpretes:

Jean Desailly: Pierre Lachenay,
Françoise Dorléac: Nicole,
Nelly Benedetti: Franca,
Daniel Ceccaldi: Clement,
Laurence Badie: Ingrid,
Sabine Haudepin: Sabine,
Philippe Dumat: Director del Cine Reims,
Dominique Lacarrière: Secretaria de Pierre.
Paule Emanuele: Odile,
Jean Lanier: Michel,
Maurice Garrel: Bontemps,
Pierre Risch: Canon.

Premios:

Premios Bodil 1965, a la mejor película "no americana",

Sinopsis :

Pierre Lachenay, un  famoso escritor, casado con Franca y con una hija de 10 años, abandona el hogar conyugal  tras iniciar un relación extramatrimonial con una azafata, Nicole (Françoise Dorléac) Pero, a pesar de su decisión, tiene constantes dudas sobre sus sentimientos.

Cuarto largometraje de François Truffaut y primera colaboración con el guionista, y futuro director, Jean-Louis Richard, con quien escribirá varias películas. "La piel suave" es una hermosa historia de amor en la que destaca la interpretación de François Dorléac, hermana de Catherine Deneuve, que fallecería poco después, a los veinticinco años, en un terrible accidente de tráfico. Eran hijas de una pareja de actores: Renee Deneuve y Maurice Dorléac.





Comentario:

 François Truffaut parece responder a la cuestión que se plantea Noël Burch: ¿El Modo de Representación Institucional es sensible al género?  Se pregunta si la identificación primaria del cine-espectador obedece a un modelo patriarcal y si las mujeres se alienan a si mismas al identificarse con la cámara. El mismo se responde a esta pregunta retórica y sostiene que, si bien está de acuerdo con Laura Mulvey en que "cierta mirada" del cine clásico está construida sobre este modelo,   hay que tener en cuenta la mirada neutra, constituida por todas las miradas posibles en el interior de este modo de representación. Por esta razón no está de acuerdo con ciertos críticos anglosajones que defienden la naturaleza patriarcal del  llamado modo de representación institucional, ( el asumido por el discurso oficial ),  que ven en las estrategias desconstructoras de las vanguardias el camino hacia un lenguaje propio de las mujeres, porque se parece mucho a la distincion estalinista entre ciencia proletaria y ciencia burguesa. Roma locuta causa finita; no me parece que mentar a la bicha sea un argumento sólido. Laura Mulvey se mueve en un terreno en el que Noël Burch se declara no competente, el psicoanálisis; en Placer Visual y cine narrativo utiliza el background psicoanalista para analizar cómo y dónde la fascinación del cine se ve reforzada por patrones preexistentes en el sujeto y las formaciones sociales que lo han forjado y demostrar la manera en que el inconsciente de la sociedad patriarcal ha estructurado la representación cinematográfica.

 Las madres que en la ficción se atreven a desafiar el sistema patriarcal son sacrificadas; la mujer debe servir para dar placer a la mirada y satisfacer la escoptofilia y el voyeurismo como seres cosificados u objetualizados. Truffaut no podía estar al margen de la polvareda que estaba levantando el deconstructivista  galo  Jacques Lacan en su país, y, aunque malogrado prematuramente, "con el maltrato de niño estampado en su rostro, supo afirmar plenitud temprana de cineasta, en enfoques cada más y más próximos a la mujer y el amor" (apuruguay.org. Revista Uruguaya de Psicoanálisis.Con Lacan de ahí en adelante, 1901-1981. Juan Carlos Capo). Su aportación al cine le  proporcionó el respeto de los mejores realizadores norteamericanos, y fue invitado por Steven Spielberg a representar un importante papel en su película 'Encuentros en la Tercera Fase' (1977).
 
La piel suave de Truffaut, un nuevo triángulo amoroso, tras Jules y Jim (1962),  presenta dos tipos de mujeres que condicionarán de modo definitivo el destino de  un escritor de prestigio parisino, con un nivel de vida elevado y una familia ejemplar, sin grandes emociones que alteren su rutina y la cotidianeidad. Su visita a Lisboa para dar una conferencia sobre Balzac, proporcionará la ocasión de comprobar la solidez de los cimientos sobre los que se asienta su existencia, que tarde o temprano se produce en la vida de un hombre o una mujer y que hasta ese momento no se había cuestionado ; una colega le propone de manera inocente la cuestión: ¿Por qué no hablar de Balzac y el amor?. En el vuelo  conoce a una  atractiva azafata , que desde el primer momento aparece como la mujer dotada de sermiradaidad, (to be looked at ness), cosificada, mostrada fragmentariamente como objeto fetichista para la pulsión escópica y voyeurista de quien no puede dejar de mirarla. Una de las primera imágenes nos muestra sus pies, por debajo de una cortina mientras cambia sus zapatos de trabajo por otros de tacón fino que los dejan en parte al descubierto (fetichismo dominante en la literatura de  Flaubert); más tarde serán sus piernas con unas medias y un erótico liguero, o su cara perfectamente pintada apoyada en una almohada. En cierta ocasión en que 'Ella' ( la azafata Nicole) lleva pantalones,  él la mira con cierto aire despectivo, aunque correcto, y le dice que le gusta más con falda; ella, cual Hadaly, aprovechando una parada en una gasolinera, se cambia la ropa y cumple los deseos del hombre, al que también le desagrada que cruce las piernas cuando se sienta, por considerar el gesto claramente masculino.

La esposa, por el contrario, está representada como una mujer soberbia, consciente de su clase, dominante y mandona, que cuando descubre que ha sido engañada, toma una decisión extrema, sin importarle las consecuencias. ¿Qué mirada nos induce Truffaut? ¿Pro-fílmica? ¿Neutra? ¿Masculina? ¿Femenina? Cuando Pierre Lachenay le propone a Nicole ir a vivir juntos, tan pronto como se divorcie de su mujer, ésta que entiende que el asunto no va a salir bien, porque el tiene una forma de vida burguesa, una hija a la que quiere, y que las cosas son como son. Su respuesta es también firme:  la mujer que lucha sóla en la vida no debe hacer proyectos para el porvenir. Éste creo que es el mejor mensaje que lanza Truffaut a las mujeres, pues independientemente de la pareja que formen en el futuro, deben estar preparadas para vivir con independencia. Roma dixit. 

Comentarios