Gojira (1954). Honda Ishiro




Ficha técnica:

Título original: Gojira.
País: Japón
Año: 1954
Duración: 98 minutos

Dirección: Honda Ishir
Guión: Ishiro Honda, Takeo Murata, basado en una historia de Sighenu   Kayama
Dirección de Fotografía: Masao Temai. Blanco y negro
Música: Akira Ifukube
Efectos especiales : Tsuburaya Eiji

Estudio Gibli . Producciones Toho

Intérpretes:

Akira Takarada : Hideto Ogata,
Momoko Kôchi:  Emiko Yamane,
Akihiko Hirata :  Daisuke Serizawa-hakase,
Takashi Shimura : Kyohei Yamane-hakase,
Fuyuki Murakami :  Profesor Tanabe,
Sachio Sakai : Reportero  Hagiwara.
Imdb

Sinopsis:

Las misteriosas destrucciones de barcos en el Pacífico provocan el pánico. Los nativos de una isla afirman que el culpable es una criatura legendaria, Godzilla, un lagarto mutante convertido en un gigantesco monstruo a causa de unas radiaciones atómicas. Godzilla se dispone a atacar las principales ciudades del Japón.

Comentario:

Gojira, -Japón bajo el terror del monstruo, en España-, es un daikaiju, el rey del kaiju eiga o películas de monstruos gigantes, popularizado como Godzilla en occidente ,  el monstruo marino japonés, una macromutación derivada de las explosiones nucleares, que  protagoniza el film de  Honda Ishiro.  El monstruo nipón ha protagonizado casi treinta películas, la mayoría de  ellas japonesas,  dándose a conocer al público occidental con el film de Roland Emmerich, un spin off de las orientales, Godzilla, 1998; Guillermo del Toro vuelve su mirada a estos bichos en Pacific Rim.

A diferencia de las películas nortemericanas la japonesa es mucho más dura, y no deja resquicio para la ironía o la más mínima nota cómica; no hay enfrentamientos con otros monstruos, sino un alegato anti-nuclear que enraiza en la sensibilidad de un pueblo castigado por las explosiones de Hirosima y Nagashaki en 1945,   y los ensayos nucleares  durante la guerra fría  que se iniciaron en 1946 con las pruebas en el atolón de Bikini. Las armas nucleares son las únicas armas de destrucción masiva que no están sujetas a ningún tratado internacional que las prohiba; las fotos de Bikini son tan espantosas que los kaijus nos parecen un entretenimiento de niños:



El verdadero monstruo para los japoneses son los americanos y en casi todas las películas en torno a este engendro, hay quien considera que los medios que se ponen para destruirlos son peor que la  propia enfermedad, como el gas naranja en The Host (Bong-Joon.Ho, 2006), o la bomba de hidrógeno en el film que nos ocupa; Guillermo del Toro opta por enfrentarse en un plano de igualdad con sus jaegers.

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