La tierra de los muertos vivientes. George A. Romero








Ficha técnica:


Título original: George A.Romero's land of the dead
País:  Estados Unidos
Año: 2005
Duración: 93 minutos

Guión y Dirección: George A.Romero
Casting: Marci Liroff
Dirección de Fotografía: Miroslaw Baszak
Música: Reinhold Heil y Johnny Klimek
Edición: Michael Doherty
Director artístico:

Diseño de Vestuario: Alex Cavanagh
Maquillaje efectos especiales: Greg Nicotero y Howard Berger


Productor: Peter Grunwald,  Bernie Goldmann Mark Canton
Co-productores: Neil Canton
Productor ejecutivo: Dennis E.Jones
Diseño de producción: Arv Greywal
Compañías. Productoras: Mark Canton-Nernie Goldman y Romero-Grunwald Production, asociado con Wild Bunch y Rangerkim, Atmosphere Pictures Mm y Universal Pictures


Intérpretes:



Simon Baker: Riley Denbo
Dennis Hopper: Kaufman
Asia Argento: Slack
Robert Joy:  Charlie
Eugene Clark: Big Daddy
John Leguizamo: Cholo  DeMora



Sinopsis:


En el mundo actual, los muertos vivientes ocupan una tierra desértica, mientras intentan llevar una vida normal en las afueras de un ciudad fortificada. En el interior de la ciudad un grupo de privilegiados desaprensivos y sin escrúpulos  observa la situación desde lo alto del rascacielos, mientras la gente intenta sobrevivir en las calles, donde reina la anarquía. Un ejército de zombies se  acerca y la supervivencia de los ciudadanos depende de un grupo de mercenarios.


Comentario.


George  A. Romero,  el creador del zombie como lo conocemos hoy, un cineasta de culto que atrae en cada una de sus películas la atención del público aficionado al cine gore y de terror, lo  satisface con este nuevo film 'La tierra de los muertos vivientes' que tuvo buenas críticas cuando fue estrenado en 2005. Inspirado en la obra de Richard Matheson, 'Soy leyenda', fue el creador de unos seres en descomposición que comían carne humana y arrancaban las vísceras de sus víctimas, que han sobrevivido hasta la actualidad. Pero tras este relato correcto y ortodoxo con iconografía gótica, cementerios, muertos-vivientes o podridos, fortalezas, o rascacielos que caracterizan esta sociedad absolutamente distópica, Gergoge A. Romero construye una metáfora social que funciona como barckground, un anticipo de la crisis que se avecinaba y que desembocaría en la espectacularidad de imágenes  como las de Guerra Mundial Z (Ward World, Marc Foster, 2013), en las que los excluidos, los podridos, los desplazados de la sociedad urbana y ubicados en el exterior de los altos muros que la protegen, los asaltan como hacen los africanos con las vallas repletas de concertinas que se interponen entre su continente y Europa.

Los privilegiados de esa sociedad que Andy Robinson llama del 1/99%, en la que el  uno por ciento disfruta del 99 % de los bienes producidos, viven en un gran rascacielos, protegido con los materiales más resistentes que pueden proporcionar las nuevas tecnologías, que,  cuando surge el conflicto y se produce la revolución,  se revelan como inconsistentes, previstos sin demasiado cuidado, algo que denuncia The purge: la noche de las bestias' de James Demonaco (2013). Con la revuelta en marcha, desde lo alto de su torre, un símbolo fálico de la sociedad patriarcal, los Davo's Men no negocian con terroristas, seres putrefactos, cadáveres andantes sin cerebro, como los denomina el grupo de élite dirigido por Kaufman, interpretado por Dennis Hopper, y esta falta de flexibilidad,  cuando les vienen las cosas mal dadas, les convierte en sus víctimas inexorables, que en el universo zombie conlleva serias consecuencias. Un simple mordisco convierte al aristócrata en excluido. Uno de los mercenarios, tras ser mordido, decide seguir como muerto viviente, porque siempre ha sentido curiosidad por saber cómo viven los podridos, que son amnistiados porque sólo buscan un lugar donde vivir, como aquellos que no aceptan un sistema que impone tales desigualdades sociales y económicas.


Una de las sátiras más mordaces e incisivas es la que denuncia cómo desde el poder se entretiene a las masas de miserables con fuegos artificiales, 'las flores del cielo' como las denomina un personaje con media cara desfigurada y un coeficiente intelectual cercano al de los podridos, pero un compañero leal del líder de los mercenarios Riley Denbo (Simon Baker). La aparición de las luces de colores en el cielo se muestra como un arma eficaz ya que tiene como efecto paralizar a los zombies mientras dura el espectáculo, y retrasar su reacción violenta ante la exclusión de la que se sienten víctimas.



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