El diario de Noah. Nick Casavettes







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Ficha técnica:

Título original: The Notebook
País: Estados Unidos
Año: 2004
Duración: 25 minutos

Director : Nick Cassavettes
Guión: Jeremy Leven, basado en la novela de Nicholas Sparks, adaptada por Jan Sardi
Casting: Matthew Barry, c.s.a.,Nancy Green-Keyes, c.s.a.
Director de Fotografía: Robert Fraisse, a.f.c.
Música: Aaron Zigman
Edición: Alan Heim, a.c.e.
Director artístico: Scott Ritenoir

Diseño de Vestuario: Karyn Wagner
Maquillaje: Charlene Roberson
Peluquería

Productores: Mark Johnson y Lynn Harris
Productores ejecutivos: Toby Emmerich y Avram Butch Kaplan
Diseño de producción: Sarah Knowles
New Line Cinema presenta  a Gran Via Production

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Intérpretes:

Ryan Gosling: Noah Calhoun
Rachel McAdams: Allie Calhoun,
James Garner: Duke joven
Gena Rowlands: Allie Calhound, anciana
James Marsden: Lon Hammond
Kevin Connolly: Fin
David Thornton: John  Hamilton
Jamie Anne Brown: Martha Shaw
Heather Wahlquist: Sara Tuffington
Sam Shepard: Frank Calhound
Joan Allen: Anne Hamilton

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Sinopsis:

En una residencia de ancianos, un hombre, (James Garner), lee un diario a una anciana, una nueva residente interpretada por Gena Rowlands, una historia de amor contenida en un viejo cuaderno de notas . Dos jóvenes de Carolina del Norte, que mantuvieron un romance  de verano, Noah Calhoun ( Ryan Goslin)  y Alli Nelson ( Rachel McAdams), durante la Segunda Guerra Mundial y que, a causa de su diferente estatus social primero y de la guerra después, se tuvieron que separar, se reencuentran en los últimos años de su vida.

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Comentario:


El film conmocionó a muchos críticos y a un amplio sector de público. Un buen ejemplo es el comentario que hizo Pâblo Kurt en Filmaffinity, que reproducimos en su totalidad porque es un ejercicio que no hace con frecuencia, y pone un gran entusiasmo en él: "The Notebook (El diario de Noa) no es una obra maestra, pero es la primera película que me viene a la mente si tuviera que recomendar alguna a una joven que ronde los 15-18 años. Promocionarla es infalible, y ahí están los encargados de los videoclubs para darme la razón. Contada con ritmo de forma notable, y tocando las fibras justas en el momento adecuado, es difícil resistirse a los encantos de este drama romántico juvenil, por previsible que parezca. Lo acaramelado de la historia queda eclipsado por una ambientación ídílica y envolvente, marco propicio para un tierno relato que adquiere una inusitada potencia por sus interpretaciones principales, delicadas y convincentes. De Garner y Rowlands poco hay que destacar, dado su historial. Pero son los jóvenes los que se comen la pantalla. McAdams está arrebatadora, tan guapa como natural, y Gosling es el gran descubrimiento. Atractivo, seguro, enamorado. Un galán con las dotes interpretativas de Edward Norton. Lo dicho, querido amigo: pregunta a la chica que te gusta si ha visto "El diario de Noa". Si te dice que no, eres un tipo afortunado. Siempre que tengas a mano un DVD y un salón en penumbra, claro. Pero ten cuidado: puede que en la escena lluviosa del embarcadero, justo cuando tengas a tu amada en su punto más vulnerable, te veas sorprendido tratando de esconder una lagrimilla cayendo por tu mejilla. Avisado quedas."

La reacción ante el film no admitió medias tintas y fue desde  la adhesión tan entusiasta como la de Pablo Kurt, a pesar de reconocer cierto grado de cursilería y tono melodramático, hasta el rechazo más rotundo, como  el de Peter Travers que manifiesta abiertamente haber sufrido un ataque de alergia, tanto cuando vio la película como cuando leyó la novela en la que se sustenta la historia. Nick Casavettes construye su relato con una escritura propia de los años ochenta, a pesar de haber sido realizada en 2004, con una edición clásica, una música de acompañamiento que contribuye débilmente a generar el tono romántico que corresponde al amor de unos adolescentes todavía repletos de inocencia, a los que, sin embargo separa el abismo, representado por constantes planos americanos que emblematizan a los personajes protagonistas: modesto y sencillo él, ingenua y ambiciosa de reproducir en su nueva vida las comodidades de que goza en casa de sus padres, ella: una casa blanca, con ventanas azules y una habitación con vistas al río para ver la luna, un enorme porche que de la vuelta a la casa, donde ambos tomarán el té y verán la puesta de sol. Un sueño irrealizable para un joven que gana cuarenta centavos a la hora. La fotografía se adapta a los parámetros de la comedia romántica de finales de siglo pasado, una película de color en la que prima una gama cromática cálida, algo velada por el sol, que sustituye, como un fetiche, la foto ajada por el tiempo que tienen en su memoria Noah y Allie. Dos jóvenes adolescentes enamorados para los que no existen las fronteras.

Hay algunas cosas que a los europeos se nos escapan. Entendemos bien las diferencias existentes entre pobres y ricos, y dentro del círculo de los potentados las barreras invisibles que separan a los de rancio abolengo y los nuevos ricos, pero no podríamos percibir, sin la ayuda del cine , qué diferencia a un rico sureño, como el joven con el que se promete a  Alli Nelson, de los yankees del norte, que, a pesar de haber ganado la Guerra de Secesión, seguían temiendo a los amos de las inmensas plantaciones del Sur de los Estados Unidos. El personaje que protagoniza Brad Pitt en '12 años de esclavitud' de Steve McQueen (2013) se erige en el símbolo de este sentimiento que pocas veces emerge, incluso en la gran pantalla. Mas, como le sucede al personaje femenino creado por F.Scott Fitzgerald, Deisy Buchanan, la heroína de 'El Gran Gatsby',  Allie, que está a punto de contraer matrimonio con un joven rico y sureño, se derrumba cuando ve en la prensa una fotografía de Noah, que, si bien no ha construido un imperio para ella con el dinero que le da el contrabando de cualquier sustancia prohibida, ha levantado una casa enorme y blanca, como la que ambicionaba ella cuando era casi una niña, con el esfuerzo del trabajo de dos generaciones.

El amor de Noah es imperecedero, noble y leal, y  más persistente que el de Allie porque al sentimiento romántico se une la dignidad humana herida, la humillación infringida por quien tiene poder para poner a los demás en el sitio que ellos creen que les corresponde. Pero cuando el paso inexorable del tiempo coloca a cada uno en su sitio, cuando se encarga de llevarse todos los recuerdos, de privar al ser humano de lo que lo separa de los seres irracionales,- la memoria-, la mujer se quedará sola, con la única excepción de quien siempre la quiso. Pero Nick Casavettes ha querido edulcorar tanto el producto, llenar los espacios con tantos atardeceres y amaneceres y lagos repletos de patos, miradas tiernas y húmedas tormentas que acaban pegando la ropa a los cuerpos de los amantes, una constante en el film, que logra desdibujar la fuerza de una historia de amor entre un hombre y una mujer, desde la adolescencia hasta la madurez, - que ya es raro-, en un mundo real, amable para unos y hostil para otros, que sólo una sociedad dividida en función del dinero y el poder es capaz de  impedir.  La demencia senil logrará borrar el recuerdo de un amor que, a diferencia de otros relatos románticos, se materializó en el contacto carnal entre los amantes.

La película va avanzando con relativa fluidez hacia un final vergonzante y melodramático, con imágenes perfectamente prescindibles porque no sólo desde mitad de película se intuía perfectamente, sino desde el primer plano. La historia de la madre y la reacción de la hija cuando le da las cartas de Noah no se entiende bien, o no queremos entender para mantener cierto grado de empatía con ellas.


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