El comandante y la cigüeña. Silvio Soldini







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Ficha técnica:

Título original: Il comandante e la cigogna
País: Italia/Suiza
Año: 2012
Duración: 108 minutos

Dirección: Silvio Soldini
Guión: Doriana Leondeff, Marco Pettenello, Silvio Soldini
Casting: Jorgelina Depetris, u.f.c.
Dirección de Fotografía: Ramiro Civita, s.d.f.
Música: Banda Osiris
Sonido: Francois Musy
Montaje: Carlotta Cristiani
Escenografía: Paola Bizarri
Efectos visuales: Rodolfo Migliari

Diseño de Vestuario: Silvia Nebbiolo

Productor: Lionello Cerri
Co-Producción: Ilda Guidinetti
Organización general: Antonella Viscardi, a.p.a.i.
Dirección de producción: Ferdinando Cocco
Warner Bros. Pictures, Lumiere & Co presentan un film producido por Lionello Cerri, Ventura Film, asociada con Iliva Saronno. Film reconocido de interés cultural por el Ministerio per i  Beni  e le Attivita Culturale

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Intérpretes:


Valerio Mastandrea: Leo
Alba Rohrwacher: Diana
Giuseppe Battiston: Amancio Zosulich
Claudia Gerini: Teresa
Maria Paiato: Cinjia
Serena Pinto: Magdalena
Sullo Scanermo:
Luca Zingaretti: Abogado Malafanno
Yang Shi: Fiorenzo
Michelle Maganza: Emiliano
Fausto Russo Alesi
Giuseppe Cederna: director del supermercado
Giselda Volodi: galerista
Pierfrancesco Favino: Giuseppe Garibaldi
Gigio Alberti: Cazzaniga
Neri Marcore: Giacomo Leopardi y Leonardo Da Vinci





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Sinopsis:

Una fábula. un cuento narrado por el Condottiero Garibaldi, el unificador de Italia, que contempla a los modernos italianos emitiendo un terrible veredicto sobre ellos, desde su enorme pedestal sobre la Italia contemporánea, aunque extensible al resto de Europa; Soldini sitúa sus pequeñas historias en la ciudad de Milán y proyecta una mirada nada complaciente sobre las masas, que buscan responsables a la vez que eluden cualquier compromiso de honestidad y respeto hacia sus conciudadanos. Leo es un fontanero que trabaja duro para sacar adelante a su familia, cuya esposa muerta se le aparece en bikini, dándole consejos desde el positivismo de la que descansa en paz. Sus dos hijos adolescentes sólo le generan problemas: el hijo busca a su madre, apoyado por Zosulich, un arrendador de pisos, un charlatán de 50 años, bajo la forma de una cigüeña que acude al prado donde ella cantaba para que no la escuchara nadie, la hija se deja filmar haciendo una felatio y que el beneficiario cuelga en Internet;  una joven pintora busca su oportunidad y es manipulada por los clientes, especialmente por un  abogado, defensor de criminales y a políticos corruptos. Agostina, la cigüeña extraviada, acaba depositándose sobre el caballo de Garibaldi, y en el diálogo que se establece entre ambos, -animal y hombre-, bien diferente al que mantenía el viejo guerrillero con Cazzaniga, partidario de haber permanecido con los austriacos, antes que unirse a los paletos del Sur, se preguntan las razones por las que el hombre lucha: ¿Por enfrentarse a un mundo mejor? la única forma, par Garibaldi, de enfrentarse a la muerte y mirarla de frente sin avergonzarse, mientras el contraplano  nos muestra la estatua del político del Norte descabezada.

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Comentario.

No es más fuerte quien nunca se cae, sino quien se cae y se levanta

Silvio Soldini contrapone la lógica y el pensamiento racional, representado por prohombres italianos como Leonardo Da Vinci, Giacomo Leopardi, Giuseppe Garibaldi o Cazzaniga, a las masas, simbolizadas por la cigueña, emblema de la felicidad y la  confianza en la prosperidad en muchas culturas, que han ido alienándose de sus raíces históricas y culturales para enrolarse en un militarismo sentimental y obrerista, muy sensible a las proclamas totalitarias y desdeñosas de cualquier esfuerzo intelectual y de los trabajos que desempeñan los que se forman en una educación superior. Sin embargo es muy usual, y se observa cotidianamente en las redes sociales, extraer de los libritos de citas máximas a las que intentan hacer funcionar como losas aplastantes, como esta con la que encabezamos el post, para después lanzarlas contra el rostro de los lectores; estos personajes, representados por Amancio Zosulich ( Giuseppe Battiston:), van generando mala conciencia entre los demás, pero  sus lemas se convierten en letra muerta a la hora de aplicarlos a la vida cotidiana, en la que los consejos humanistas se tornan en amenaza más grandilocuentes que las propias citas,  con las que este pícaro se ha ganado para su causa al hijo de Leo, desbordado por su trabajo y la educación de sus hijos; para animar a este pobre hombre, fontanero de profesión, su esposa muerta, probablemente ahogada en la playa, porque siempre va vestida con un bikini y un pareo, lo visita constantemente, y la mujer emana tal optimismo ante cualquier problema que roza la frivolidad más peligrosa. Las redes sociales llegan a su casa para complicarle la vida extraordinariamente.

Es  curioso que un film tan simpático, divertido e inteligente no haya pasado por las salas comerciales y haya ido directamente a integrar las parrillas de las televisiones. Comienza con un monólogo muy particular, primero, que emana del monumento a Garibaldi, el cual desde su alto pedestal, observa las picardías, los robos, los engaños, la escasa civilidad de los milaneses  y se lamenta con desolación del mundo que se ha creado tras una guerra fraticida que desgarró a los habitantes de su bonito país: "La triste realidad es que cada día, en mi alma, se insinúa el temor de que este pueblo no  sea apto para gobernarse solo. No anhela el bien común, ni palpita por la justicia, ha perdido todos los ideales y se deja engañar por vanas promesas y falsos valores, alardeados por embaucadores sedientos de poder. Me duele reconocerlo, pero me surge la duda: quizás deberíamos habernos quedado con los austriacos. " De esta forma comienza el film en el que los monumentos de las viejas  glorias del país dialogan entre sí, bajo la mirada censuradorada del luchador por la independencia de Italia, tras su secesión de Francia y Austria, mediante el intercambio de territorios a un lado y otro de los Alpes.

Mientras estos monumentos se pelean entre sí por las cuestiones más variadas, incluidas las tendencias centrífugas, los intentos del norte de desprenderse de los furgones de cola, las zonas pobres del sur del país, que defiende Cazzaniga; de hecho, el desgraciado que cuelga en internet un vídeo en el que la hija de Leo le hace una felatio, procede del sur del país, y suspadres se presentan cotidianamente en el domicilio del padre de la chica para pedir perdón por su hijo, vestidos como unos pobres campesinos ofreciendo al milanés animales vivos. Una dura y sarcástica crítica de la población italiana, tan corrupta como sus políticos, 'virtud' a la que añade otros valores como la realización de actos vandálicos contra el mobiliario urbano, el robo del dinero de las cabinas de teléfonos, las corruptelas de empresarios y abogados que intentan involucrar a los más modestos a cambio de un plato de lentejas, etc. Escándalos que provocan la ira de quienes las contemplan desde el lugar en que la población decidió colocar el monumento a su memoria.

Un film interesante, divertido, que invita a la reflexión sobre lo que está ocurriendo en el mundo occidental y que nadie es capaz de descifrar;  ni  tan siquiera explicar la pasividad con la que se está soportando el retroceso del estado del bienestar, sustento de la clase media, de la sociedad europea.


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