En tercera persona. Comentario.




Ficha técnica, sinopsis y críticas.

Comentario:


No se puede decir que Paul Haggis ha hecho una película insoportable, pero sí bastante superficial, aunque la más sólida en su aspecto formal, según Peter Debruge (Variety), algo contradictorio desde nuestra perspectiva. Al establecer un leitmotif que unifique las tres historias que se narran 'en tercera persona' existe el peligro de pasarse de la raya o de quedarse corto. El sentimiento de culpa, el dolor, la muerte, el empoderamiento y desempoderamiento de los seres humanos por una circunstancia fútil que desencadena una gran tragedia, sobrevuela a lo largo de un film, que adopta la estructura aparente de 'las vidas cruzadas', aunque los puntos de conexión son escasos y no afectan a todos los personajes. ni tienen incidencia, en todos los casos, en la historia que se cuenta.



La prensa se muestra más desorientada, si cabe, que la confusión que transmite la película, que, en algunos momentos, sugiere que descansa sobre una historia muy escabrosa entre dos personajes,  Ana y su padre, uno de esos relatos duros y descarnados que exige un público cínico, nihilista y ávido de imágenes truculentas, cansado de aventuras discretas, como las que salen del ordenador Apple de Michael en los últimos tiempos, que no interesan a nadie y parece escritas para autojustificarse, según afirma de forma oscura el representante del grupo editor. Sólo cuando decida escribir en primera persona y echar carnaza a sus lectores, recobrará la confianza en las ventas de los empresarios, aunque eso suponga dañar lo que aprecia.



La similitud de las tragedias que se desarrollan ante nuestros ojos, matizadas y suavizadas por la constante alternancia de secuencias para hacer avanzar en paralelo las tres historias, hace pensar que tienen un único origen (¿la inspiración y el talento del escritor?) que expresa el sufrimiento por lo acontecido, que se va incorporando al relato a medida que avanzan las historias, frente al deseo de desviar el curso de los hechos que lo originaron; algunos susurros. en la soledad de la habitación, son comunes a los personajes masculinos, mientras que la gran perdedora, interpretada por Mila Kunis, representa el paradigma de la indiferencia y el cinismo de nuestra sociedad ante el dolor ajeno. La secuencia que cierra el film es francamente increíble y casi ridícula.



Por otra parte, Paul Haggis muestra un gran desprecio por los países del sur de Europa, no sólo cuando los  denosta, a través del personaje de Adrien Brody, en concreto a Italia;  cada vez que este personaje, el peor diseñado de todos, pretende decir adiós a los romanos, suelta  Spasiva, un término ruso, que significa gracías. Algo que nadie desconoce. Dice Peter Travers (Rolling Stone): " (...) lo que hay en pantalla es un lío disperso, más satisfactorio para analizar en retrospectiva que para disfrutar en el momento ." Ni tan siquiera eso. Las cosas son más sencillas de lo que parecen, y si el film se mantiene es por un puñado de mujeres estupendas, tomadas de forma que las embellece y engrandece, a excepción de la desgraciada chica que interpreta Mila Kunis, sobresaliendo Kim Bassinger por la espectacular forma que todavía presenta. Ellos están más arruinados, especialmente Liam Neeson que parece haber perdido definitivamente su línea; de este modo, el mayor atractivo del film es disfrutarlo como cuando ojeamos  u hojeamos una revista de cotilleo en las peluquerías, sin esperar que nos proporciona algo más que el placer de ver a estas actrices vestirse y desnudarse y pasear sus modelitos por la pantalla. Una estética de 'revista de avión', parafraseando a Catherine Shoard (The Guardian), que no dudamos que pueda entretener a parte del público. Durante 137 minutos.



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