Maps to the Stars. Comentario.




Ficha técnica, sinopsis, críticas y premios. (pinchad aquí)

Comentario:

Si hasta ahora Cronenberg era un experimentado explorador "orgánico"  del lado oscuro del ser humano (Tomás Fernández Valentín. Monstruos de Hollywood. Dirigido por...), en sus últimas realizaciones inscribe estos caracteres horribles, grotescos y vampíricos en un contexto de posmodernidad y crisis de valores, ascendiendo escalones hacia una realidad cada vez más espeluznante, superficial y bizarra, derivada de la falta de formación, superficialidad y egoísmo. A ello suma una mirada dura, 'orgánica' según Fernández Valentí, a la tragedia de que son víctimas gente famosa del mundillo, que esconden a cualquier precio relaciones condenadas socialmente, incluido el incesto o el abuso sexual de que son objeto algunos menores, hijos de famosos, por parte de sus padres, graves faltas contra las que se revuelven los dioses de la nueva cosmogonía creada por la élite de la industria del cine, que castiga sus vicios usando como arma elementos genéricos que constituyen la base de todo lo que existe, el agua o el fuego, que consumirá el fruto de estas relaciones ilegítimas y acabará devorando a los responsables de estas tragedias, que han supeditado sus dramas personales al éxito profesional.




La endogamia imperante en el mundo del cine y la llegada en exceso temprana de algunos de los actores que protagonizan series y películas para adolescentes, que abandonan la educación y se convierten en analfabetos funcionales, se muestra de forma descarnada en una fiesta en la que participan adultos y adolescentes, todos ellos consumidores de todas las drogas, duras y blandas que ofrece el mercado a los nuevos dioses de Beverly Hills, cuya conversación sorprende por el escaso nivel cultural de estos jóvenes caprichosos que triunfan en la gran pantalla, soberbios, altivos, prepotentes y mal educados, barnizados con todos los prejuicios de las gentes más ignorantes, llevados al extremo de considerar menopáusica a una chica de 22 años. 




No escapa a la mirada incisiva de Cronenberg lo que muchos consideran cine independiente de Hollywood, que cada vez lo es menos, incluido el universo de Sundance y el género indie. Si prestamos atención al canal del Festival creado por Robert Redford, al que bautizó con el nombre que tenía en el film 'Dos hombres y un destino' (George Roy Hill, 1969), Sundance, podremos observar que cada vez es más frecuente la presencia de grandes actores, que aceptan guiones de principiantes por la necesidad acuciante de trabajar para mantener sus esplendorosas mansiones y su costoso personal, al que dotan de coches de lujo para desplazarse a hacerles sus recados; sus retoños cuentan las historias truculentas de sus padres, trasladadas a ese género megapijo, que recibe el nombre de indie; Agatha (Mia Wasikowska ) intenta vender a un joven chófer, aspirante a guionista, (Robert Pattison), la historia de dos hermanos que se casan en secreto, cuya historia acaba de forma trágica.




Agatha y Benji parecen condenados a repetir la "maldición" de sus padres. relación "que el subversivo Cronenberg observa de manera inesperadamente poética, en virtud de una serie de detalles que contribuyen a crear una determinada atmósfera a su alrededor (...), la camiseta rota de Agatha, en cuya espalda luce dos agujeros a la altura de los homoplatos, es decir, justo en el lugar donde podrían estar unas hipotéticas alas angelicales (algunos críticos se han referido a este personaje llamándola 'ángel de la muerte' o 'ángel de destrucción) o la lectura del poema "Libertad" de Paul Eluard..." (Tomás Fernández Valentí. Opus cit.). Mas las divinidades capitolinas hollywoodienses  se muestran inmisericordes y ejecutarán a los impíos a los pies del enorme y célebre letrero que las anuncia, tras mostrarnos de forma elocuente, cómo viven sus divinos ocupantes, en casas abiertas para que todo el mundo vea el  glamour de que disfrutan, pero dejando ver sus estancias, con frecuencia frías e inhóspitas, en las que apenas hay signos de vida o de convivencia entre sus inquilinos.

Cronenberg no sólo denunciqa el egoísmo y la avaricia de estos personajes, que deben descender al barro y pelear con sus contrincantes para mantenerse en el candelero, sino que nos transmite cómo la meca del cine se va contaminando y degradándose con el trasvase de personajes televisivos, procedentes de esos horrorosos concursos en los que compiten miles de ciudadanos en castings interminables para tener una oportunidad de acceder al 'Olimpo', como 'La Voz', o Programas esotéricos, en los que pululan los mediums, los magos y otros farsantes que predicen el futuro, como el estrafalario terapeuta Sttafford Weis. El capitalismo global, hoy agonizando en una larga crisis, ha tenido el efecto de estandarizar las costumbres y la ética y moral de los pueblos del orbe, resultando muy difícil dilucidar si es el cine el que ha fagotizado a la sociedad o la sociedad la que ha devorado al cine, introduciéndolo en la poderosa thermomix de los reality shows. El renovador del cine de terror en las décadas de los 70 y 80,  junto a Carpenter y Craven, optará finalmente por utilizar a sus monstruos para resolver los conflictos, en un film que pretende ser fiel a la realidad, alejándose de los aspectos fantásticos del cine de terror, pero recordando a los espectadores que nadie puede dominar los monstruos que anidan en las mentes del ser humano y recalcando que se puede generar inquietud tanto con el sonido como con la ausencia de él, en las impactantes imágenes con las que Agatha pone fin a su escabrosa y desigual relación con la narcisista Havana.

Un film imprescindible, y uno de los mejores de la temporada.





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