La condesa descalza.




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Ficha técnica:

Título original: The Barefoot Contessa.
País: Estados Unidos.
Año: 1954.
Duración: 128 minutos.

Dirección: Joseph L.Mankiewicz.
Guión: Joseph L. Mankiewicz.
Dirección de Fotografía: Jack Cardiff.
Música: Mario Nascinbene.
Edición: William Hornbeck, a.c.e.

Productores:Edmond O'Brian, Marius Goring, Valentina Cortesa, Rossano Brazzi, Angelo Rizzoli y Robert Haggiac.
Productor manager: Forrest E.Johnston.
Productores asociados: Franco Magli, Michael  Waszynski.
Compañías: Metro Goldwin Mayer, United Artists, Figaro

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Intérpretes:

Humphrey Bogart: Harry Dawes,
Ava Gadner: María Vargas,
Edmon O'Brian: Oscar Muldoon,
Marius Goring: Alberto Bravano,
Valentina Cortesa: Eleanora,
Rossano Brazzi: Vincenzo,
Elizabeth Sellars: Jerry,
Warren Stevens:Kirk Edwards,
Franco Interlenghi: Pedro,
María Aldon: Myrna,
Alberto Abagliati: Propietario,
Enzo Staiola: Busboy,
María Zanoli:Madre de María,
Jill Fraser: J.Montagne Brown,
John Parrish Mr. Black
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Sinopsis:

Con una belleza, talento y gracia extraordinaria, la bailarina española María Vargas (Ava Gadner) naciópara ser una estrella. Ayudada por el director de cine Harry Dawes (Humphrey Bogart) consigue gran éxito y fortuna en la tierra de los sueños dorados de Hollywood. Pero en su camino hacia eléxito descubrirá que el precio a pagar para conseguir la fama a veces puede ser demasiado alto, teniendo que elegir entre el reconocimiento del mundo o conservar su integridad.

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Premios:

1954: Oscar: Mejor actor secundario (Edmond O'Brien). 2 nominaciones
1954: Globos de Oro: Mejor actor de reparto (Edmond O'Brien)
1954: Círculo de críticos de Nueva York: Nominada a Mejor Actir (E. O'Brien)

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Críticas:


Hasta hace bien poco y a medida que se abría paso con mucha dificultad un nuevo modo de representación de la mujer, en el que la posición de las cámaras no estaba orientada a realzar sus atributos femeninos con el objetivo de forzar  la pulsión escópica del espectador, especialmente masculino, su voyeurismo, convirtiéndola en un fetiche del deseo sexual, las críticas se caracterizaban por un romanticismo infantil  gracias al cual la bondad de una película dependía del atractivo de la protagonista. Un planteamiento que ha hecho mucho daño alas mujeres reales, las de carne y hueso:

"La bellísima Ava Gardner interpreta a una bailarina española, María Vargas, que salta de los tablaos flamencos de Madrid a los platós y mansiones de Hollywood, a la búsqueda de una felicidad que se le resiste a pesar de que los hombres caen postrados a sus pies," (Filmaffinity)

 "Pocas veces Bogart transmitió al tiempo tanta ternura y cinismo y nunca Ava Gardner resultó tan arrebatadora" Miguel Ángel Palomo: Diario El País.

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Comentario


Joseph L. Mankiewicz aborda una versión moderna del cuento de 'La Cenicienta', ( década de los 50 del siglo XX), en la que el famoso zapato posee un significado muy peculiar y tiene mucho que ver con los orígenes de pobreza de María Vargas, que la hacía sentirse más segura descalza. Ava Gadner interpreta a una mujer que como la del cuento lo consigue todo en la vida. fama, riqueza, poder, admiración, amistad. ficticia y verdadera, pero el falta lo fundamental: el príncipe. Hay algo del personaje que transmite ternura, compasión por esta mujer víctima de un poder que la usa para despertar el deseo de mirar de los hombres (tobelookedatness o sermiradaidad de que habla Laura Mulvey), pero que, como todos los demás, siente el miedo del que depende de otros para vivir y que puede perder su trabajo y la protección si se rebela. Y miedo a quedarse descalza ante los hombres que la mirarían de otra manera.Casi cada plano es un homenaje a la extraordinaria belleza de la actriz y su personaje, consciente de que su cuerpo gusta a los hombres.

Pero, de acuerdo con la mentalidad de la época, no vive su presente, sino que construye una coraza que la protege de todo tipo de sentimientos hasta que encuentre el amor de su vida. Cuando esto acontece el amor romántico y el mal amor se vuelven contra ella y la devoran. Esta historia sirve de excusa para analizar el cine desde el propio cine, la labor de los productores, los directores y guionistas, los actores, la script, etc. y el poder del dinero sobre la creatividad de los profesionales y artistas.

Los títulos de crédito  iniciales adoptan la forma de pedestal funerario mármoreo con letras  en relieve sobre el cual se erige la escultura que representa a María Vargas y que debía haber decorado el interior de su casa o su jardín. Terminado el desfile de los créditos iniciales un corte directo no sitúa en el cementerio, en el que cada uno de los personajes más importantes de la vida de la actriz van reconstruyendo, desde su particular punto de vista,  su trayectoria hasta llegar demasiado joven a la muerte; Harry Dawes, director, guionista y amigo, desde su deformación profesional, comienza su evocación pensando que la puesta en escena en el cementerio de Rapallo hubiera gustado a María; Oscar Muldoon , interpretado por Edmond O'Brien, muy galardonado por este trabajo, la contempla como compañero y Alberto Bravano (Rossano Brazzi), el amante que acabó con ella por celos, reconstruye todo el proceso de enamoramiento y las causas que desencadenaron la tragedia. Terminados los oficios religiosos y mientras los asistentes abandonan el recinto, nos asaltan los angustiosos versos de Bécquer, mientras las cámaras nos alinean con la imagen de María en un extremo del encuadre, contemplando a todos los que se van y la dejan detrás: ¡Dios mío, qué solos se quedan los muertos!

Un cuento sin final  feliz y una Cenicienta con muy mala suerte. Una representación de la mujer que, afortunadamente, va cayendo en desuso.






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