Las lágrimas de Jennifer. Giuliano Carnimeo








Ficha técnica


Título original: Perchè quelle strane gocce di sangue sul corpo si Jennifer?
País: Italia
Año: 1972
Duración: 94 minutos.

Dirección: Giuliano Carnimeo (como. Anthony Ascott)
Guión: Ernesto Gastaldi
Director de fotografía: Stelvio Massi
Música: Bruno Nicolai; edición musical: Sermi Film
Montaje: Eugenio Alabiso
Decoración del set : Carlo Leva

Diseño de Vestuario: Silvio Laurenzi


Productores: Luciano Martino (Galassia Film-Lea Film)
Productores asociados: Vittorio Galiano, Marcello Romeo
Estudios: Elios Film- Roma
Compañías productoras: Regia Films, Galassia Cinematográfica, Lea Film; distribuidores: Interfilm, Anchor Bay...

Intérpretes:

Edwige Feneck: Jennifer Lansbury
Paola Quatrini: Marilyn Ricci,
Giampiero Albertini: Comisario Enci,
Franco Agostini: Asistente comisario Redi,
Oreste Lionello: Fotógrafo, Arthur,
Ben Carrà: Adam, ex-marido de Jennifer,
Carla Brait: Mizar Harrington,
Gianni Pulone C.S.C.: Walter,
George Rigaud: Profesor Isaac, padre de Sheila,
Annabelle Incontrera: Sheila Heindricks,
...


Sinopsis:



Las modelos de fotografía Jennifer (Edwige Fenech) y Marlyn (Paola Quatrini) conocen al arquitecto Andrea Antinori (George Hilton), quien busca rostros para vestir el catálogo de viviendas. Andrea ofrecerá a las modelos ocupar un apartamento libre en un lujoso edificio donde  recientemente se han cometido los asesinatos de dos mujeres jóvenes. Al poco tiempo de vivir allí, Jennifer comenzará a sentirse acosada por una maenazadora presencia. El comisario Enci (Giampiero Albertini) encargado de la investigación de crímenes, tratará de resolver el caso antes de que el misterioso asesino logre acumular más víctimas.


Lo que se dijo:







El film superó  holgadamente el aprobado, aunque no se encuentran reseñas de prensa, ni negativas ni positivas. La página española Filmaffinity ofrece una nota media de 5,3, obtenida de un modesto número de usuarios que han valorado el fílm, tan solo 80. La página norteamericana Imdb  eleva esta nota a 6,6, tras un muestreo bastante más amplio en el que participaron 1,715 usuarios.






Crítica:



Giuliano Carnimeo, fue un director que hizo algún trabajo destacado en géneros tan italianos como el spaghetti Western, colaborando en sagas conocidas fuera de su país casi exclusivamente por los cinéfilos como la de 'Sartana', una franquicia para la que dirigió algunas entregas (¡¡Llega Sartana!! o 'Dejaron de llamarle Camposanto'). Cuando el género que había hecho grande Sergio Leone, dejando como herencia actores de la talla de Clint Eastwood,  Lee Van Cleaf o  Elli Wallach, entró en declive, fascinado por el trabajo que estaba haciendo Dario Argento, decidió experimentar en este terreno y realizó algún film de terror como 'Las lágrimas de Jennifer', que reune algunas características del movimiento encabezado por el director de  'Suspiria', como los títulos extravagantes, las bellas mujeres de cutis tersos y pálidos, ojos transparentes,y cuerpos sexys realzados por faldas cortísimas y tejidos transparentes, maltratadas y violentadas, rajadas con instrumentos cortantes (no armas) de los que se pueden encontrar en cualquier casa, entre los cubiertos, los instrumentos de bricolage u otros destinados a diferentes usos, que representaron el antecedente de géneros norteamericanos tan importantes como el shlaser o el splater.

En estos relatos, todas estas mujeres están sentenciadas a causa de cualquier característica que las  individualiza (trabajan en oficios que exigen la exhibición del cuerpo, ser rubias o pelirrojas, jóvenes adolescentes o ya 'sucias' por relaciones con diferentes hombres...). Todo parece ordenado en este thriller de manual, que tiene mucho de cine polar francés, al que le falta la intensidad de una música original de la fuerza que proporcionaban The Goblins al cine de Argento, que generaba gran inquietud que producía en el espectador este grupo de rock electrónico, sin el cual el cine de Argento no sería el mismo, una simbiosis parecida a la que se produjo en una época bastante larga entre Tim Burton y Danny Elfman. Cierra el film poniendo en marcha el aspirador  y extendiendo la duda sobre todos y cada uno de los protagonistas, e introduciendo una última imagen, muy oscura, de una mujer que establece contacto telefónico a través de las usuales cabinas de la década de los 70, que abre muchas posibilidades, ya planteadas en el curso del film sobre la orientación sexual de alguna de las mujeres. y plantea muchas dudas sobre el verdadero significado de tanta sangre. El título obedece a un trauma que no cumple ninguna expectativa por simple que sea.

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