Slenderman. Sylvain White. Crítica.



HABRÁ QUE DETENERSE Y OBSERVAR QUÉ ES ESO DEL CREEPYPASTA

Ficha técnica, sinopsis, lo que se dice (Pinchad aquí)


Crítica:


El film no cumple su objetivo de aterrorizar a su público porque se sustenta en un background que no comprende la población adulta y del que sólo participa un sector de los más jóvenes, porque no sólo se trata de serlo, sino de ser propenso a sugestionarse con historias inventadas y construidas con un corta y pega de gente como ellos mismos. Sin embargo, y de ser ciertas las noticias que hablan del apuñalamiento hasta la muerte de una chica de 19 años por dos amigas de 12 en Estados Unidos (es posible que sea tan solo una leyenda urbana para promocionar e film), este hecho no conmueve a la población adulta, que ya vive una vida más virtual que la de las redes sociales, y que apenas entiende las historias que cada semana les cuentan las películas que ocupan la cartelera, porque apenas han superado el cine de los años 30 y 40 del siglo XX, cuando el mundo ha cambiado tanto que, como decía un político español, ya no lo conoce ni la madre que lo parió. Cuando se produce un drama relacionado con internet se suman a la caterva de haters que anuncian los males del Apocalipsis.

Es prácticamente imposible mantener la privacidad de los ciudadanos cuando ante cualquier contingencia un montón de móviles captan las imágenes más escatológicas posibles para subirlas inmediatamente a páginas como Instagram y opositar al trending topic o a youtuber del año. Una secuencia de Kick-Ass , listo para machacar, dirigida por Matthew Vaughn, nos muestra a Dave, su protagonista, machacado en plena vía pública por un grupo de matones, mientras es filmado por un montón de jóvenes detrás de la cristalera protectora de un bar. De este modo, mientras un sector de los espectadores maduros se refugia en una pretendida excelencia alejada de la realidad, los más jóvenes crean en las redes su propia realidad virtual, y generan virus, memes y rumores que van creciendo al pasárselos de unos a otros. Uno de estos virus  es Slenderman, que personalmente ni me inquieta ni me aterroriza, porque no tengo como habito encerrarme con mis amigas en un salón oscuro a cortar y pegar historias de terror y darles un significado diferente, porque tiene escasa presencia y como monstruo es poco original. Sin embargo me interesa el fenómeno que denuncia el film, que, como mínimo, todos debiéramos conocer.

En el film no hay ni demasiada violencia ni demasiados sustos, quizá sólo la complicidad de los iniciados en esta práctica o entre los clientes de la scape room, ni podemos aplicar el criterio de que si no hay un background interesante solo queda el morbo. El subtexto se ajusta a una nueva realidad, unos nuevos tiempos en los que la gente empieza a recluirse en casa incluso para trabajar, ya que estamos iniciando un nuevo modo de producción, (incluso las máquinas pueden hacer órganos para ser trasplantados), se produce la aparición de nuevas fuerzas productivas y nuevas relaciones de producción, cosa que los jóvenes empiezan a entender ya que forma parte de su futuro. Su capacidad para crear estas creepypastas supera con mucho a la de los adultos de hacer tareas parecidas que sirvan a sus propósitos, y es solo una pequeña exhibición de su capacidad. Otra cosa es la imaginación y el talento para hilar historias y esta es mediocre y poco imaginativa, plagada de lugares comunes que ya no inquietan a los espectadores.

Se puede encontrar el film a buen precio en tiendas especializadas y formato DVD.

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