Hitler's Hollywood. Rüdiger Suchsland. Ficha técnica y crítica.




LAS PELÍCULAS SON EL MEJOR REFLEJO DE UNA ÉPOCA. Siegfried Kracauer.



Ficha técnica:


Título original: Hitler's Hollywood
País: Alemania
Año: 2017
Duración: 105 minutos

Guión y dirección: Rüdiger Suchsland, basado en la narración original de Udo Kier
Dirección de Fotografía: Anne Bürger
Música: Lorenz Dangel, Michael Hartmann
Voice over: Daniel Vreugdenhil
Montaje: Ursula Pürrer
Sonido: Jens Pfuhler
Coordinación postproducción: Nestan Behrens

Productores: Martina Haubrich, Sarah Schmidt, Gunnar Dedio
Compañías productoras: Premium Cine, Looks Filmproduktionen en cooperación con ZDF y Arte


Intérpretes:


Documental
Narrador: Rüdiger Suchsland

Sinopsis:


El cine al servicio de la propaganda nazi (1933/1945). El cine, durante el periodo del Tercer Reich, fue una industria extremadamente controlada por el gobierno, que quiso convertirse en la "fábrica de sueños" germana. Cerca de 1000 largometrajes fueron producidos en Alemania entre los años 1933 y 1945.Entre otros, el éxito de taquilla "Las aventuras del barón Münchhausen",fue rodada bajo petición expresa de Joseph Goebbels. Estableció, además, su propio "star system" y utilizó las más avanzadas herramientas de marketing al servicio de la ideología nazi.

Esta impresionante obra documental analiza estas películas y a los equipos que les crearon, así como los mensajes que, a través de ellas, se bombardeaban directamente a la mente de la población. Descubrimos también que conceptos como "patria" o "enemigo" y valores como "amor" y "odio" lograron ser implantados conforme a los objetivos nazis en los espectadores a través de las pantallas de cine.


Lo que se dice:


El documental ha sido muy bien recibido por la prensa y el público que ha accedido al film, como lo evidencian los datos que proporcionan la página española Filmaffinity, que ofrece una media del 6,6, basada en una participación muy escasa, 151 votos, y la norteamericana Imdb, que eleva en una décima esta valoración, 6,7 , basada en la participación, también escasa de 547 usuarios.

Los argumentos de los críticos son que el documental es un trabajo notabilísimo en torno a la ética, la estética e incluso la legitimación de la barbarie como una pieza más del mecano del genocidio (Javier Ocaña, Diario 'El País'); un film de obligada visión de todo tipo de público (Toni Vall, Cinemanía); un festival para todo explorador cinéfago (Sergi Sánchez, Fotogramas); ensayo cinematográfico cautivador (Frank Scheck, ,The Hollywood Reporter); lo más potente se centra en la técnica cinematográfica (Ben Kenigsber, The New York Times)...


Crítica:

En 1930 existía en 1930 la sensación de que Alemania era un país tranquilo en el que se había puesto fin al desempleo, a pesar de que la oposición había sido aniquilada y los judíos se habían convertido en chivo expiatorio. Es conocida la admiración que Goebbles sentía por el cine americano y por el  productor de cine David O.Zelznick, que llevó adelante, con cinco directores, el proyecto de 'Lo que el viento se llevó, 1939 o 'Rebeca', 1940,  (algunos testigos afirman que el despacho del norteamericano reproducía el de Hitler); el ministro para la Ilustración Pública y la Propaganda, que sedujo a Antonioni y provocó la la huida del país de Frtiz Lang, el mismo día que le ofreció dirigir el cine patrio,  estaba deslumbrado por el cine musical y la screwball comedy norteamericana, pero rechazaba géneros como el fantástico, la ciencia-ficción o el de terror, considerados más próximos a la realidad que la glorificación surrealista y fantástica del cine alemán que aspiraba a construir, yque suponía una regresión que supeditaba la razón y el conocimiento de lo que había detrás de las imágenes que, según Hannah Arendt, situaban en primer plano la ilusión y la imaginación.

Hay que prestar mucha atención a la máquina demoledora del régimen, que abarcaba a sus 'Jojo Rabbits', fascinados por sus uniformes, pero también la eutanasia, la figura de la mujer abnegada hasta tal punto que cuando el hombre abandonaba la casa quedaba a cargo del hogar, hasta que regresaba el marido, al que recibía y perdonaba (Adios Francis, Helmunt Käutner, 1941). La otra cara de la moneda era la legitimación en el cine de la barbarie, el antisemitismo, y la acusación de los ricos, especialmente los judíos (Die Rothschilds, Erich Waschneck, 1940 ; El judio Suss, Veit Harlan, 1940, película que allanó el camino para la solución final, que representaba a los judíos ya como feos, y sucios, si eran pobres, o arribistas peligrosos en caso de disponer de una fortuna. También abordó la violación como fantasía sadomasoquista apropiada para el cine para soldados de las S:S: (Soldaten Kino)

Sorprendentemente, si comparamos el nazismo con el fascismo italiano y español, los alemanes eran menos inclinados a la supeditación de su ideología al adoctrinamiento religioso y en 'Melodía de la gran ciudad' (Wolfgang Liebeneiner, 1942), la protagonista es una mujer, fotógrafa de profesión que no busca marido, no desea tener niños ni una vida familiar, además de ser amiga de un hombre sin que exista entre ellos una relación romántica. La película defiende la privacidad, la autodeterminación y el hedonismo de la felicidad de aquí y ahora, a la vez que hace un homenaje a la ciudad y muestra la vida real de los trabajadores. No obstante es dudoso que se pueda contemplar como una película feminista, ya que, si bien en la primera mitad no hay hombres uniformados, de repente todo cambia, se torna alegórico y se remite a un tiempo que ha dejado de existir. Otras películas sobre mujeres,entre ellas Unter der Brücken (Bajo el puente, Helmunt Kaütner, 1944) fueron prohibidas por excesivamente íntimas, civiesl y humanas.

Aventuras como las del Barón Munchhausen (Josef von Báky, o Titánic (Kautner, 1943) han tenido su remake en Inglaterra (Terry Guillian, 1988), o en Estados Unidos (James Cameron, 1997); también Hitchcock hizo, al parecer, su particular versión de 'La mujer de mis sueños' (Georg Jacoby; que abordaba la decadencia del mundo burgués, la muerte y el deseo; para poder amar a una mujer sana, una enferma debía morir (espectaculares imágenes de mujeres que se mueven libres y sin complejos).

El cine nazi era puro show-business, y consiguió incorporarse al imaginario colectivo germano, que persiste en la actualidad; Rüdiger Suchsland afirma que nunca hubo una hora cero para el cine alemán.

Este documental, de gran utlidad no solo cinematográfica, lo podéis encontrar en las estanterías de tiendas especializadas en la sección de autor.





Algunos datos de interés:


  • Hans Albers, murió en 1960 y siempre consideró "Grosse Freihit Nr,7 su mejor trabajo
  • Ilse Werner, vetada por su papel en "Wunschkonzert". Nunca recuperaría su antiguo éxito; solo hizo 10 películas en la Alemania Federal; trabajó como presentadora de televisión y como actriz de doblaje. Murió en la pobreza en 2005.
  • Ferdinand Marian, fue expulsado para siempre de la profesión de actor por su papel en "Jew Süss".Murió en un accidente de tráfico poco antes de ser perdonado. Más de uno pensa que se suició.
  • Veit Harlan, fue amnistiado en 1945, tras declarar en el tribunal que los nazis le obligaron a dirigir "Judio Suss'. Nunca pidió perdón. Murio en 1964.
  • Kristina Söderbaum, se le permitió volver a su trabajo al finalizar la guerra; reapareció en películas de su marido y más tarde interpretó numerosos papeles de westerns basados en novelas de Karl May, dirigidas por Hans-Jürgen Syberbergs.
  • Helmunt Käutner, se convirtió en uno de los grandes directores alemanes posteriores a 1945
  • Eric Kästner, fue el guionista de "Las aventuras del barón Münchhausen".Debido a la prohibición de trabajar, tuvo que firmar bajo el pseudónimo de "Berthold Bürger". Su nombre fue excluido de los títulos de crédito.El guión incluía algunas insinuaciones anti-totalitarias, aunque no quiso llegar demasiado lejos.
  • El ensayo de Siegfried Kracauer sobre 'Propaganda totalitaria' fue escrito entre 1936 y 1937 durante su exilio en París, y fue publicadoen 2012, cuando el autor ya había muerto, como parte de la edición  de sus obrascompletas publicadas por Suhrkamp Verlag, Berlín.


Comentarios