Tigertail. Alan Yang. Ficha técnica y crítica.



El copyright de las imágenes pertenece a sus autores
y/o las compañías productoras y distribuidoras

SÉ FUERTE ¡ QUE NADIE TE VEA LLORAR NUNCA!

IN MEMORIAM: PETER PASTORELLI


Ficha técnica:


Título original: Tigertail
País: Estados Unidos
Año: 2020
Duración: 91 minutos

Dirección: Alan Yang
Guión: Alan Yang
Casting: Terry Taylor, CSA
Dirección de Fotografía: Nigel Bluck
Música: Michael Brook; supervisor : Zach Cowie
Editor: Daniel Haworth
Dirección artística: Michael Ahern, Ambika Subramaniam
Decoración del set: Amanda Bennett

Diseño de vestuario: Olga Mill
Jefe de Departamento de peluquería: Roma Demartino
Jefe de Departamento de maquillaje: Joelle Troisi

Productor: Alan Yang, Kim Roth, Charles D.King, Poppy Hanks
Productores ejecutivos: Peter Pastorelli, David Lee, John Cho
Diseño de producción: Amy Williams
Compañías productoras: MACRO Production, Netflix; distribución: Netflix


Intérpretes:

Tzi Ma: Grover,
Christine Ko: Angela (la hija de Grover,
Fiona Fu: Zhenzen,
Hayden Szeto: Eric,
Hong Chi Lee: joven Grover, 
Kunjue Li: Joven Zhenzhen,
James Saito: Hank,
Cindera Che: Peijing,
Aamira Martínez: Camarera,
Raymond Ma: Hsiao,
CcCaleb Burnett: Carter,


Sinopsis:



Conmovedor drama multigeneracional, protagonizado por Pin-Jui (Hong-Chi Lee), un joven trabajador fabril taiwanés, de espíritu libre pero de clase baja, que toma la difícil decisión de abandonar su tierra natal, y la mujer que ama, para buscar mejores oportunidades en los Estados Unidos. Tras años de trabajo monótono,pero en el que progresa de acuerdo con el sueño americano en el seno de un matrimonio arreglado, sin pasión ni atracción amorosa, se produce la ruptura co su esposa, cuando la pareja ya es madura y tiene hijos mayores. Incapaz de sincerarse con su hija Angela (Christine Ko) y ante el riesgo de vivir su retiro en soledad, Pin-Jui , en un intento de acercarse a su hija, vuelve  con ella a su tierra en busca para mostrarle sus orígenes modestos  y conseguir el acercamiento a la chica.


Lo que se dice:


El film ha sido muy bien recibido por la prensa occidental (el cineasta está afincado en Estados Unidos),tanto por la prensa y el público español que lo califican con una nota media de 6,3, eso si, basada en tan solo 135 votos, una media que iguala la norteamericana Imdb con un 6,5, apoyada en una muestra bastante más amplia: 1,372 usuarios.

La prensa ha calificado de narrativa demasiado comprimida (Juan Manuel Freire, Diario 'El Peródico'); un drama de inmigrantes emotivo y magnífico , honesto y semi-ficcional, con evocadores tradiciones narrativas del cine asiático moderno, desde Wong Kar Wai  hasta Edward Yang (Eric Kohn, Indiewire); romántica, reflexiva y desgarradora (Sandy Schaefer, Screen Rat); conmovedora exploración de las consecuencias emocionales de los que persiguen el sueño americano (Katie Rife, AV Club); retrato conmovedor y emotivo de la experiencia de la primera generación de inmigrantes en los Estados Unidos (David Fear. Rolling Stone)...


Crítica:


Nacido en Riverside, California, Alan Yang es hijo de emigrantes taiwaneses (un ginecólogo y una maestra), y si bien en principio se inclinó por el estudio de las ciencias, pronto derivó hacia el universo de las audiovisuales, formándose en todos los sectores de la producción de series y películas, desde la escritura de guiones,  la producción, la dirección e incluso el trabajo de actor, consiguiendo premios importantes como una nominación a un Emmy por el guión de Parks and Recreation para la NBC o un Premio Peabody por Master of None para Netflix. Tigertail es su opera prima, una película muy agradable de ver, con imágenes que evocan a Wong Kar Wai en  In the Mood for Love (2000), tanto en el estilo visual como en la puesta en escena. Su cámara sigue, como principal foco de atención a Grover, un joven puro y lleno de ilusiones, fomentadas por el cine americano, que sueña con emigrar a Estados Unidos y llevarse con él a su madre, de la que ha estado separado, siendo niño, tras la muerte de su padre, en momentos de represión del régimen chino.Cuando más lo necesitaba, encuentra a una niña, compañera de juegos, de la que, ya adulto, se enamora, pero a la que sacrifica en pro de buscar un porvenir para él y su madre. 

En el empeño pierde al amor de su vida e incluso a la persona que más quiere: su propia madre. Los comienzos en el Nuevo Mundo no son como imaginaba, aunque Alan Yang se remite a unos tiempos en los que el sueño americano era una oportunidad verdadera para quien se empeñaba en alcanzarlo, a pesar del tiempo muerto, la rutina y la desesperación, muy bien captadas por las imágenes de Grover bajando, subiendo y poniendo el candado del pequeño establecimiento de la grocery stores (tienda de comestibles), una serie de planos consecutivos, en el último de los cuales el ya-no-tan-joven precisa gafas. Su aparente frialdad y su gesto impenetrable, que la hija confunde con la indiferencia, lo empujan a viajar a Huwei con su hija, para mostrarle los campos de trigo que recorrió en su triste infancia, protegido por una abuela indefensa, y la modesta casa en que vivió con su madre, un itinerario que culmina en el columbario donde reposan los restos de su abuela, tras confesarle que había estado enamorado de otra mujer, antes de casarse con su madre. El film cierra con un bello plano en el que desde el interior de la casa el espectador contempla a Grover entristecido, acompañado de su hija recuperada.

Alan Yang demuestra en Tigergail que merece la atención que Netflix le ha prestado, gracias a la sensibilidad que muestra en el retrato de un joven que ha idealizado los Estados Unidos de América, un lugar para ser feliz con una madre, con la que ha trabajado, desde su adolescencia, en una fábrica de su Huwei natal, y, que si bien, al fin ha conseguido su objetivo de alcanzar una vida digna, cuya conquista queda fuera de campo, su empeño en hacer realidad sus sueños adolescentes le ha exigido dejar en su país lo que más quería, sacrificando a una mujer que no merecía su indiferencia, cuyo matrimonio había concertado con el padre de la chica a cambio del dinero necesario para desplazarse a Norteamérica, una buena mujer, madre de sus hijos. La vuelta al hogar muestra el precio que hay que pagar por una vida cómoda: todo aquello que hace de un joven soñador un ser humano, que ha dejado en el camino lo que más quería: su novia, -Yuan ( Yo -Hsing Fang) -, con la que se reencuentra en su Sri Lanka particular, en mejor situación (física y económica), porque partía con ventaja, por su posición económica, para llegar antes y mejor a la meta. Alan Yang nos muestra un mundo que ahora peligra, en un momento en el que todos los países se cierran sobre sí mismos, los viajes en avión, especialmente low cost, quedan en los hangares, y  el horizonte se llena de nubes negras que se  ciernen amenazadoras sobre la humanidad.

Occidente(de Occido, morir), el lugar señalado convencionalmente como aquel por donde el sol muere, debe mirar ahora a una civilización antigua , la que se extiende por donde el sol nace (de Orior, nacer), y aprender de su forma de hacer, que sabe amputar (de puto en latín), es decir, pensar, cortar las ramas que impiden ver el bosque, y expresar sin rodeos lo que quiere transmitir: contar la historia de un joven, como tantos otros de cualquier parte del mundo, desnudo, con sus sueños, sus aspiraciones, depositadas en un lugar idílico, que, quizá ahora, con un Donald Trump rodeado de pistoleros, está dejando de ser la Ciudad Esmeralda donde un mago da solución a todos nuestros problemas Quizá Grover piense que su viaje fue equivocado, y que si se hubiera quedado en su tierra natal, hubiera ayudado a crear un nuevo mundo que se está situando en la vanguardia de la sociedad actual, como el que muestran  series como la que dirige Song Hyun-wook, que se parece demasiado al que inicia su decadencia, en la serie, realizada para Netflix, 'El día después de la ruptura',  al tiempo que evoca a sus grandes cineastas y su legado, entre ellos uno muy valorado por la Nouvelle Vague francesa: Wong Kar Wai. Una zona del mundo en la que, tanto en la animación, como el cine de género o autor, sus obras resultan cada día más atractivas.

La podéis ver en Netflix.

Comentarios