Está bien no estar bien. Park Shin Woo . Temporada 1. Episodios.












ESTÁ BIEN NO ESTAR BIEN.EPISODIOS


Temporada 1.

Episodio 1: El chico que se alimentaba de pesadillas.Una historia sobre un empleado de una sala psiquiátrica y una mujer con un trastorno de personalidad antisocial, que es una escritora popular de libros infantiles. Un hombre que niega el amor y una mujer que no conoce el amor desafían el destino y se enamoran, encontrando sus almas e identidades en el proceso. En el primer capítulo se sientan algunas bases y se perfilan los personajes.
Episodio 2: La dama de los zapatos rojos. Ko Mun-Yeong invita a Moon Gang-tae a una firma de libros que no termina nada bien. Gang-tae se entera de una oferta de trabajo en su ciudad natal. En este episodio, la escritora nos desvela el verdadero sentido del cuento de Hans Christian Andersen, 'Los zapatos rojos': "Una niña se pone unos zapatos rojos para todo, hasta para ir a la iglesia. En cuanto se los pone, los pies empiezan a bailar solos, y la niña no puede ni dejar de bailar ni quitarse los zapatos. Aún así la niña no quiere otros. Al final, el verdugo tuvo que amputarle los pies, pero éstos, ya separados del cuerpo, siguieron bailando, unidos a los zapatos rojos. Hay cosas, que hagas lo que hagas, son inseparables.
Episodio 3: La bruja durmiente. Después de seguir a Gang-tae, Mun-Yeong comienza a impartir clases en el Hospital. La huida de un paciente VIP provoca el caos en el lugar. En este interesante capítulo, la escritora de libros infantiles, la protagonista, Ko Mung-Yeon, desacraliza la visión pequeño-burguesa del cuento, y nos da su verdadera naturaleza:"Un cuento de hadas, desde su primera aparición, es una fantasía cruel que ilustra la brutalidad y la violencia de este mundo de manera paradójica; no sirve para darnos esperanzas, sino para ayudarnos a afrontar la realidad. No miréis las estrellas, mirad el suelo que pisáis. Cuando os deis cuenta de vuestra realidad y la aceptéis todos seremos felices, ya que todos somos hipócritas, vivimos llenos de odio pero intentamos ocultarlo.
Episodio 4: El niño zombi. La huida de un paciente VIP reaviva recuerdos de Gang-tae, cuyas emociones no sabe interpretar Mun-Yeong. Lee Sang-in llega a la ciudad. No hay edad para los cuentos, pues muchos traumas se crean cuando los hombres son todavía niños. Park Shin Woo sigue colocando sus piezas en el puzzle y reconstruyendo, cuento a cuento, la vida de un cuidador/loser, un sacrificado lazarillo de su hermano con problemas mentales, y lo ilustra con el terrible relato de MunYeon, 'El niño zombi', nacido en una pequeña aldea, de cara tan pálida y ojos tan grandes, que su madre decidió esconderlo y robaba comida para él (un trozo de pollo, otro de cerdo...), hasta que una epidemia mató a los animales y al no tener que ofrecerle, -no lo podía abandonar ni exponerlo porque nadie sabía que existía -, se entregó a sí misma para ser devorada. Pero el niño no sólo quería comer, sino notar el calor de su madre. Una parábola que ilustra las carencias de Gang-tae.
Capítulo 5: Rapunzel y el castillo encantado. Como Mun-Yeong no tiene donde ir Gang-tae la lleva a la casa en la que vive; todos se sorprenden y, especialmente Nam Ju-ri, en una historia en la que nadie es inocente. El cuento de los Hermanos Grimm sirve al cineasta coreano para desvelar de manera poética la identidad de Gang-tae y Mun-Yeong. 
Episodio 6: El secreto de Barba Azul. Cuando Mung-Yeong le ofrece una oportunidad a Sang-tae, Gang-tae no tiene más remedio que ceder. Una paciente desconcierta a Mun.Yeong. El director del Hospital Psiquiátrico OK revela a un paciente que 'hasta que es padecido, el mal no es conocido', aunque hay quien parece conocerlo todo incluso antes de que haya en un solo paciente en las antípodas del lugar en el que vive.
Episodio 7: El perro alegre. Gang-tae se toma el día libre para estar con Mun-Yeong, que necesita distraerse. Ju-ri se encuentra con Sang-in mientras bebe a solas.
Episodio 8: La bella y la bestia. Sang.tae se enfada cuando ve que Mun-Yeong tiene algo suyo. Gang-tae pierde los estribos cuando llega al hospital un visitante agresivo. La historia, según la protagonista trata del síndrome de Estocolmo. Bestia vive solo por culpa de una maldición y secuestra a Bella en su castillo, donde la acosa. Es egoísta y se porta mal con la chica, y finalmente la conmueve con unas cuantas caricias.
Episodio 9. El rey con orejas de burro. Gang-tae y Mun-Yeong deciden hacer una excursión juntos. En el trayecto se presenta una situación imprevista. Como le ocurre al rey del cuento, si te guardas todos tus traumas y pesares, al final sales frustrado.
Episodio 10. La niña que decía que veía el lobo. Sang-tae se encierra en una habitación del hospital y se niega a volver acasa. Mientras Gang-tae se enfrenta a sus demonios del pasado y del futuro.
Episodio 11: El patito feo. Una paciente que se ha fugado del hopital se presenta en la mansión. Mun-Yeong intenta que Gang-tae le permita formar parte de su vida y la de su hermano.
Episodio 12: Romeo y Julieta. Sang-tae que intenta superar su trauma habla sobre su pasado. Un giro inesperado está a punto de acabar con la felicidad de Gang-tae.
Episodio 13: El padre de las dos hermanas. Sang-tae le muestra a  su hermano lo que está dibujando, aquello que más lo atormenta. Mun-Yeon se entera del deterioro de su padre.El cuento narra el tormento de dos chicas que odian al padre, porque, aunque las maltrataba la madre, él no hacía nada para impedirlo. El abandono y la permisividad son peor considerados que el maltrato en sí; en la práctica, el padre de Mun-Yeong fue el verdugo.
Episodio 14: La mano y el rape. La sorpresa es monumental para todos cuando descubre quien ha destrozado el mural de Sang-tae; a Mun-Yeong le cuesta mucho aceptar la horrible verdad.
Episodio  15: El cuento de los dos hermanos. Tras recibir una llamada espeluznante, Mun-Yeong les pide a los dos hermanos que se marchen, pero éstos no aceptan.
Episodio 16. En busca de una cara de la verdad.



La evolución de esta historia inspirada en cuentos clásicos occidentales, -el yin y el yang de la cultura coreana contemporánea, que asimila elementos de la cultura occidental, mientras respeta la suya propia y la divulga de forma inteligente, favoreciendo el acercamiento de Oriente y Occidente-, que conserva sus formas y estilo de vida, la cortesía proverbial asiática y su tradición milenaria, no le hace ascos a aceptar la cultura de masas nacida en Occidente, que se traduce en su K-pop, su K-drama..., que tanto gusta aquí y allí, llenando las pantallas del mundo entero de unos rostros jóvenes, aunque muchos de ellos superan la treintena, defendiendo unos valores de los que nos estamos desprendiendo en estos lares y haciendo exhibición de una preparación idónea para ocupar un lugar privilegiado en la era tecnológica del conocimiento. Pero la robótica y el avance de la ciencia no pueden obviar que  se sustenta en seres humanos que sufren como los de cualquier otro lugar menos desarrollado: debilidades e inseguridad que nacen de una infancia infeliz que, en caso de querer recuperar no es para volver a tiempos felices, sino para poder curar las cicatrices que dejó el abandono y el  desamor; hacer frente a la ingratitud, especialmente cuando se ha dado toda la vida para proteger a los más débiles, que, en ocasiones, no lo son tanto, para enfrentarse al amor que los dejó marcados, y tantas otras cuestiones que lastran la felicidad de hombres y mujeres. Y en todo esto, la serie 'Esta bien no estar bien' es de matrícula de honor: bonita de ver a la vez que nos da debida cuenta de que esos cuentos que la burguesía occidental ha edulcorado para dárselas a sus hijos y anestesiarlos, son parábolas nada amables de la vida, y con frecuencia muy crueles. Los cameos a grandes cineastas europeos y norteamericanos son constantes.

Una serie tranquila, serena, una feel good movie en todos los aspectos, con un reverso que no evita ningún conflicto, y unos actores que vale la pena conocer; un bonito y perverso cuento para todas las edades, que ha rendido a sus pies a la crítica a un lado y otro del Atlántico. La tenéis en Netflix.

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