La ciencia-ficción premonitoria. Vengadores: Infnity War. Comentario actualizada.

 






SOSTIENEN POLITÓLOGOS Y OTROS SOFISTAS QUE LOS AMANTES DE LA CIENCIA FICCIÓN ESTÁN MÁS CAPACITADOS PARA ANALIZAR LA DISTOPÍA QUE VIVIMOS.


Hoy, el Diario 'La Vanguardia' informa a sus lectores de que la crisis climática está cambiando el eje de rotación de la Tierra, y nos vienen a la memoria películas coreanas que se adelantan y advierten del riesgo que corren los terrícolas por la acumulación  de escombros espaciales que rodea nuestro planeta, al tiempo que crean la figura del 'barrendero espacial', y sobre la necesidad de sacar a nuestro planeta del sistema solar y trasladarla a otro en 'La Tierra errante', ambos  filmes muy interesantes. Pero si volvemos la vista atrás, y nos situmos en abril de 2018, me deja helada el comentario de Vengadores: Infinity War, y me dan escalofríos al leer el tagline que construí ad hoc: " Todo huele a fin de era". Los conspiranoicos han querido ver tras la primera crisis zoonótica global  que padecemos una conjura entre Bill Gates para abrir la puerta a la nueva era tecnológica, o una enfermedad provocada en un país tan oscuro como extenso, China, el gigante asiático, a causa de la costumbre de sus ciudadanos de comer animales míticos como las serpientes, murciélagos, y, en la mayor expresión del paroxismo de las fake Nrws, pangolines. La evidencia científica no les ha dado la razón y lo que si parece corroborarse es la extinción de millones de especies a causa del calentamiento global y el establecimiento de un nuevo equilibrio ecológico (las cabras y los conejos están imponiéndose en su medio) poco favorable al hombre.

Me estremecía cuando comenzó la pandemia de covid-19 al leer lo que escribí aquel mes de abril de 2018, como atenta observadora de la realidad que me rodea, uno de cuyos faros más luminosos fueron los Hermanos Russo y un film que planeaba en torno a la nueva sociedad tecnológica que se abría superado con dificultad dentro del antiguo régimen del capitalismo en su fase financiera, que provocó un hundimiento global en 2008 con la caída de Lehman Brothers, que había levantado un castillo de naipes construido con las famosas subprimes. La nueva economía trae de la mano una 'nueva normalidad' (le choque a quien le choque el concepto), que exige, entre otras muchas cosas y especialmente el retroceso imperioso de la contaminación ambiental, la reclusión de los empleados en una nueva modalidad de teletrabajo, que traerá nuevas enfermedades, y que afecta a las sectores sociales menos adaptados, que apenas saben manejar un móvil y están pegados al pago de sus compras en metálico y que ahora mueren en ratoneras como las residencias de ancianos. 

Surgen nuevas profesiones, como esta tan curiosa, y a la vez inquietante como la de los rastreadores de personas enfermas (Blade Runner ya no queda tan lejos). Un mal del que no se van a librar las clases altas, cuya formación apenas se adapta a las nuevas circunstancias, desde los pilotos, a los que se les está pidiendo que entreguen sus uniformes y credenciales, pasando por notarios, registradores de la propiedad, controladores...Los Hermanos Russo ya contemplaban esta posibilidad en 'Infinity War', un relato en el que desaparecían la mitad de los superhéroes de Marvel. En abril de 2018 escribíamos esto: "Todas  las épocas de crisis de sistemas económicos, políticos o financieros han creado sus mitos épicos y es lógico que así sea en un momento en que en el horizonte se divisa una debacle que va a sacar de la circulación a más de la mitad de la población, con 'gemas del infinito' o sin ellas. El Villano que pone el broche de oro a una época no es un villano cualquiera, es un genocida, que está dispuesto a soluciones finales que conduzcan de nuevo al equilibrio a la población del universo, y que se considera un héroe y a la vez una víctima de la Historia con mayúsculas, cuando en realidad es un criminal, que no duda en cambiar la gema del alma por las almas de sus hijas..." Ahora es al padre al que le toca matar a sus hijos.

Este es el texto de abril de 2018:




TODO HUELE A FIN DE ERA


Ficha técnica, Intérpretes, sinopsis, crítica, fotografías, cartel y trailer. (Pinchad aquí)



Crítica:



Da la impresión, si comparamos nuestras sensaciones al salir de cualquier sesión de cine en días de estreno (choca esta afirmación en una actualidad con las salas cerradas) y las críticas de los periódicos más importantes, de que los creadores de opinión se guían tanto por sus gustos que apenas se diferencian de los usuarios que escriben en páginas especializadas, muchos de los cuales son licenciados en audiovisuales que todavía no han encontrado su lugar en este mundo. No hace falta leer cien críticas para saber que la película que dirigen los hermanos Anthony y Joe Russo es un blockbuster, un calificativo que suele identificarse con una fuerte financiación que lleva implícita la aceptación de los intereses de los inversores, que imponen 'mucho ruido pero dan pocas nueces', según reza el título de un drama de William Shakespeare, que como otros artistas de la época tenían grandes mecenas, con frecuencia incluso de reyes con poder absoluto. Ya lo sabemos.


Pero llama la atención que críticos con los que solemos coincidir la mayor parte de las veces, como Luís Martínez, se distancien de sus compañeros de profesión y del público en general y construyan la única mancha roja, junto con la que imprime Alejandro Alemán del periódico 'El Universal' de México, en el historial del film, un hecho que choca frontalmente con la nota media de 8,2, obtenida del voto de 4,273 usuarios de Filmaffinity, que sube al 93 % del público norteamericano, pulsada la opinión de 27,728 seguidores de la página, y al 84% de los top critics, analizadas 266 reseñas periodísticas, según el Tomatometer de la página Rotten Tomatoes. Nada anormal hasta aquí, pero en su artículo hace dos afirmaciones más discutibles: primero cuando habla de "las ganas de irse del cine cuanto antes de todos, con independencia  del sexo y del estado civil". Mi experiencia es justo la contraria. Iba con un amigo y su niño de ocho años (más conocedor de la mitología pop del siglo XIX, que los escasos lectores que hicieron el bachillerato en los primeros años del posfranquismo de la mitología greco-latina), y un público, entregado y a la vez atónito, que parecía ignorar si asistía al fin de una saga o al comienzo de una era nueva de Marvel, o las dos cosas a la vez, y parecía negarse a levantarse de su butaca hasta reponerse de la sorpresa final o esperando una respuesta.

La segunda es bastante más chusca y se aproxima peligrosamente al temido spoiler: "Puesto que desde el principio se anuncia como fin de una era (se van los que acaban contrato, ni más ni menos), no adelantamos nada si decimos que toda la película está plagada de bajas. Y aquí nos paramos." Una afirmación que, cualquiera que haya visto el film, no entenderá bien, porque parece fuera de toda lógica, salvo que Luís Martínez tenga datos que los demás ignoramos. Y que conste que junto a Antonio José Navarro  es uno de nuestro críticos preferidos, que generalmente nos sorprende por la agudeza de sus interpretaciones y que ahora nos ha sorprendido por la exhibición de sus emociones.

Hemos visto que en esta saga, o franquicia (no tenemos temor al palabro), sus protagonistas principales han crecido después de matar a sus padres, una metáfora que ha inspirado cualquier mito desde la antigüedad. Ahora es el padre el que debe matar a sus hijos, en el ERE (como denomina al proyecto espectacular L.Martínez) más importante de los que se están llevando a cabo en la transición de la era industrial a la tecnológica, en la que es posible que los creadores de sitios web de redes sociales (Zuckerberg, Bill Gates, Larry Page o Sergey Brin) ganen más dinero, no solo que grandes bancos de inversión, sino que muchos estados enteros, acercando la población a la sociedad en la que el 1% acumule más riqueza que el otro 99%, contradicciones grotescas que denuncia Andy Robinson en 'Un reportero en la montaña mágica", un título con el que señala con su dedo acusador a los poderosos de todo el mundo que se reúnen cada año en Davos, una diminuta población suiza. Los últimos escándalos parecen anunciar que no es el dinero lo único que les importa.

Todas  las épocas de crisis de sistemas económicos, políticos o financieros han creado sus mitos épicos y es lógico que así sea en un momento en que en el horizonte se divisa una debacle que va a sacar de la circulación a más de la mitad de la población, con 'gemas del infinito' o sin ellas. El Villano que pone el broche de oro a una época no es un villano cualquiera, es un genocida, que está dispuesto a soluciones finales que conduzcan de nuevo al equilibrio a la población del universo, y que se considera un héroe y a la vez una víctima de la Historia con mayúsculas, cuando en realidad es un criminal, que no duda en cambiar la gema del alma por las almas de sus hijas. Un héroe shakesperiano, o extraído de las tragedias griegas, parafraseando a Beatriz Martínez  que afirma que : " (...) toda la película podría verse como una versión actualizada de 'La Ilíada'. Aunque en esta ocasión, de manera específica podemos rastrear las huellas de 'Ifigenia en Áulide', la tragedia de Eurípides en la que Agamenón tenía que sacrificar a su querida hija para llevar a sus tropas a la victoria en la guerra de Troya.." (2) Una historia que articula una serie de tramas paralelas en torno a este personaje, sus adláteres y su planeta,  protagonizadas por los diferentes clanes que se agrupan bajo el nombre de Los Vengadores; el recién llegado, Spiderman, es nombrado 'Vengador' en una ceremonia de coña que protagoniza el más rico de los superhéroes: Iron Man.

Yo sí aconsejo el film, especialmente para aquellos que han crecido con estos mitos del pop, que se llevan solos al cine, y los que los rodean y no entienden de qué hablan sus hijos, sobrinos o conocidos, si no se han ocupado en acompañarlos al cine cuando no podían ir solos. Recuerdo cierta ocasión en la que Iñaki Gabilondo afirmó en uno de sus resúmenes que gracias a que tenía hijos tenía excusas para acercarse a estos 'blockbusters', algo que no hubiera osado hacer en caso de no tenerlos.



(1)'Vengadores: Infinity War': un incontinente desastre. Diario 'El Mundo', 26 de abril de 2018.
(2) 'Vengadores: Infinity War': Desmesura cósmica. Valencia Plaza, 27 de abril de 2018.

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