Pachinko. El papel de Lee Min-ho.

 


Dentro de 11 días se acaba esta imagen ¿Para siempre? 

Yo auguro que no dejaremos de verla incluso en espacios abiertos. 

Piensa el ladrón que todos son de su condición


Ficha de identificación, sinopsis (Pinchad aquí)


Hoy APPLE +TV ha emitido el episodio 5, de los 8 que componen la serie Pachinko , creada por Soo Hugh y dirigida por  Kogonada y Justin Chon. Del mismo modo que el capítulo 4 fue bellísimo y construyó una alegoría de la patria de los emigrantes coreanos, llamados Pachinkos porque, como el padre de la protagonista, Sunja, que regentaba dos salones en los que los emigrantes de su país buscaban la fortuna que su historia les negaba estos emigrantes probaban suerte en estas máquinas, manipuladas como hemos visto, y sentimos como una punzada en el estómago aquella cazuelita de barro que contenía el mayor tesoro para los pueblos asiáticos, dos raciones de un arroz blanco cocinado con exquisitez y cumpliendo todo un ritual, un regalo de despedida para la hija que abandonaba el país. Por el contrario, el capítulo 5  da la impresión de ser un capítulo de transición en el que el relato no acaba de arrancar. La única referencia para hacer un análisis son los episodios que va entregando APPLE y he visto quien ha despreciado la división en estas significativas partes del guion y, releyendo la novela,  está adelantando contenidos de los siguientes capítulos. El cambio de dirección de Kogonada a Justin Chon muestra un cambio de estilo que de momento es menos poético y explícito de lo que significó para el pueblo coreano la invasión de su pueblo en 1910 y la emigración al país enemigo, en el que su situación no era mucho mejor. Tampoco parece aportar mucho, de momento, en los que se refiere al desencadenante de esta historia: Ko Hansu, interpretado por Lee Min Ho.

Me da la impresión de que ha sido utilizado por unos y otros el deseo de Lee Min-ho de no querer ser más el príncipe azul de los k-dramas y de pasarse al lado oscuro, cínico, imperante en la sociedad Occidental, lo que pone en entredicho alguna de mis insinuaciones sobre la caída de Estados Unidos, olvidando que los propios coreanos en sus doramas nos informan de su necesidad de formarse durante largos periodos en Estados Unidos, una exigencia de las empresas para futuros ascensos. Pero lo que ya está molestando un poco es la utilización de este actor, llamado el Rey del Hallyu Wave, para vender el proyecto. De momento, en los cinco capítulos precedentes, apenas ha participados unos minutos, siempre tomado de lejos y con una interpretación que dice poco del personaje. Por el contrario, en la premier se le colocó en el centro de la amplísima representación coreana, el ídolo que vende el producto, abusando del deseo del actor de representar a un verdadero villano. Debemos tener en cuenta que se analiza la historia de este pueblo desde antes de 1910, año de la ocupación japonesa, hasta la actualidad a través de cuatro generaciones, lo que implica una cantidad importante de actores protagonistas y secundarios, pero si el relato no cambia la orientación me da la impresión de que se han equivocado al utilizar el gancho del actor coreano para atraer al público y no dejar que veamos si es capaz de representar ese personaje oscuro que pretende. Algunos admiramos su trabajo en kdramas coreanos, y nos gustaría que se le hubiera dado la oportunidad que reclamaba (llegó a participar en las pruebas para ser admitido) para demostrar que es capaz de hacerlo, y no se le utilizara tan solo de reclamo; aconsejamos ver las fotos de la permiere. Veremos; quiero estar equivocada en mi impresión de que solo los pueblos que han sufrido y renacen son capaces de mostrar cierta inocencia.

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