Mrs. Dalloway. Marleen Gorris. Ficha de identificación y critica.




















Ficha de identificación:

Titulo original; Mrs. Dalloway

País: Reino Unido

Año: 1997

Duración: 100 minutos


Dirección: Marleen Gorris

Guion: Elleen Atkins, basado en  la novela homónima de  de Virginia Woolf

Casting: Celestina Fox

Dirección de Fotografía: See Gibson, BSC

Música: Ilona Sekacz

Edición: Michi Reichwein 

Directores artísticos: Alison Wratten, Nick Callan

Decoradores del set: Carlotta Barrow, Jeanne Vertigan


Diseño de Vestuario: Judy Pepperdine

Jefe de maquillaje y diseño de peluquería: Joan Hills


Productores: Lisa Katselas Paré, Stephen Bayly

Productores ejecutivos:  Chris J.Ball, William Tyrer, Simon Curtis, Bill Shepherd, Maria Slough

Diseño de producción: David Richens

Compañías productoras: First Look Pictures, Bayl/Paré Production, asociados con Bergen Film, Marleen Gorris Film, Newmarket Capital Group, BBC Films y la participación de European Co.production Fund U.K., NPS-Television, Dutch Co-production Fund (Cobo), The Dutch Film Fund


Reparto:


Vanessa Redgrave: Mrs. Clarissa Dallowa


Natascha McElhone: Joven Clarissa

Michael Kitchen: Peter Walsh

Alan Cox Joven Peter

Sarah Badel: Lady Rosseter

Lena Heady: Joven Sally

John Standing: Richard Dalloway

Oliver Ford Davies: Hugh Whitbread


SINOPSIS: 


El film es una adaptación de Mrs. Dallowey, una novela de Virginia Woolf, en la que la acción transcurre en un solo día, en la que la protagonista evoca su juventud con flashbacks constantes, la de una generación que vio como sus jóvenes partían a una guerra al continente, la que fue llamada Primera Guerra Mundial, formando parte de sus recuerdos el periodo comprendido entre 1918 y 1923, el día en que la alegre en otros tiempos Clarissa decide organizar una fiesta.


LO QUE SE DICE:



El film no fue despreciado cuando se estrenó por la prensa y el público, especialmente en España, que ignoraba la debacle que le esperaba a la vuelta de la esquina, cuando una crisis económica primero y una pandemia global después emergieron como los monstruos que Vigalondo imaginó en su fantástica película Colossal, de cuya conjunción y superación dialéctica surgieron unas plataformas poderosísimas que se hicieron con el mercado tras el periodo de encierro impuesto por las circunstancias, que apenas duró tres meses. La página española Filmaffinity le otorga una valoración de 5,7, basada en 331 votos de sus lectores, que la norteamericana Imdb eleva a 6,5, basándose en una muestra diez veces más amplia: 3,900 de sus usuarios.

Los periodistas que en su momento hablaron del film tuvieron el desparpajo de afirma que es un bello ejercicio esteticista sin alma (Javier Angulo, Cinemanía), o una película demasiado ambiciosa con un resultado gélido (Fernando Morales, Diario 'El País). 


CRÍTICA:

 Al frente de esta adaptación está Marleen Gorris, la directora de 'Antonia', una mujer dura y de ideas sólidas, se basa en la novela de otra mujer, Virginia Woolf, una feminista notable, y siguió el guion de otra: Elleen Atkins, y nos muestran a los londinenses que viven entre Chelsea y Kensington, o en las mansiones victorianas en el campo, en dos etapas de su vida: la juventud y el otoño de sus vida, todos, ellos y ellas, vestidos de uniforme con independencia de la edad, lo que les hace parecer más mayores cuando son jóvenes y mas jóvenes cuando son mayores, aunque la mirada destructiva de la neerlandesa a esta clase social de políticos y empresarios a cuyas fiestas acude el Primer Ministro Británico, que cubren con 'uniformes' cuerpos vulgares, a los que achatan la indumentaria y que se parecen poco a Hugh Grant, Jude Law o Colin Firth, y que le llegan a los hombros a Vanessa Redgrave. Pero la directora no se queda corta en el retrato de las mujeres florero de estos hombres importantes, que juegan a cambiar el mundo cuando empiezan su andadura, prueban el sexo, superficialmente, con las de su sexo, y juegan con los que las pretenden y se enamoran de ellas. Su papel en el mundo es embellecer el contexto de la red social que aportan sus maridos, cuyo glamour reside en el puesto que han alcanzado en su medio social, el más alto de Inglaterra. No parece que hayan perdido mucho de lo que nunca tuvieron demasiado, más allá de brillar en sus fiestas sociales, aunque Virginia Woolf les concede algún pensamiento adelantado, como la negación de Dios, imposible en la España actual.

Pero esta clase ociosa, que ya cuestionó Charles Chaplin, desprecia y castiga a sus héroes de guerra, que volvieron traumatizados de la que fue denominada como Primera Guerra Mundial sin serlo. Los médicos los encerraban en psiquiátricos si tenían tendencias suicidas, y pronosticaban 'shock retardado de batalla' a los que solo conservan imágenes de horror y muerte y sienten remordimientos por estar vivos; un joven se suicida y lo único que lamenta Mrs. Dalloway es que el médico que debía tratarlo se queja de que se matara por una presión retardada de batalla, una superficialidad. Es aquí donde Stephen Daldry, que convierte a Meryl Streep en la protagonista superficial de una de las historias de Las Horas, al adaptarla a la vida actual, se aleja más del texto de Virginia Woolf, algo que tiene todo el derecho de hacer cuando toma este texto únicamente como referencia. Las mujeres de estos prohombres ingenian un sistema para mandar a los ex-combatientes traumatizados a Canadá y sacarlos de su brillante país.





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