Rookie Historian Goo Hae-ryung (La historiadora novata Goo Hae-ryung). Han Hyun-hee, Kang It-soo. Crítica.

 



LLEGARÁ UN MUNDO NUEVO CREADO 'POR EL PUEBLO Y PARA EL PUEBLO'. JOSEON SERÁ ESA NACIÓN, Y YO ESCRIBIRÉ SOBRE ELLA. ( Historiador, Oficial Min Woo Won, interpretado por Lee Ji-hoon).


Ficha técnica, intérpretes, sinopsis, lo que se dice (Pinchad aquí)



Crítica:


Rookie Historian Goo Hae-ryung es la opera prima de un director bicéfalo, Han Hyun-hee y Kang It-soo, que me recuerda la forma de expresarse de Nina Simone que desvela en 'What Happened, Miss Simone?' (Liz Garbus, 2001, disponible en Netflix), un icono del blues, respetada por músicos de raíz afroamericana, que en plena actuación pasaba de un tema a otro sin que nadie se percatara del milagro. En el film no solo hay varios ejemplos de esta forma de crear una diégesis musical o literaria, como cuando Goo Hae-ryung reconstruye los pasos que dio quien escondió los registros originales del periodo más conflictivo de los últimos tiempos de Joseon cuando se destronó a un rey acusado de traición, y que ha llegado, en la actualidad a designar un modo de hacer propio de esta nueva república con capital en Seúl, que une sin solución de continuidad la tradición de un pueblo ancestral a la representación subliminal de una democracia representativa, en forma de república, que recluta a jóvenes idols que pasan de la pasarela al escenario y del escenario a la pantalla, adecuando en cada momento la música, clásica y solemne a ratos, cuando se representan estos hechos pretendidamente históricos, envolvente  y romántica cuando los protagonistas son el joven príncipe y la historiadora, que tienen una idea del mundo muy diferente, por razones altamente justificadas. El film da un paso más en la comprensión de la actitud de las parejas en su fase de enamoramiento, (aunque aquí el romance pasa a un segundo plano), que tiene mucho más que ver con las costumbres milenarias de un pueblo que guarda las distancias y saluda al contertulio con inclinaciones reverentes; el beso o el simple acercamiento de los amantes está lleno de significado, que potencia el uso que el coreano hace de sus gestos, y especialmente de las manos, que sirven para proteger, acariciar, expresar los sentimientos, y, a veces, para pegar.

Las fuentes que utilizan los directores y sus guionistas son de distintas naturalezas: el drama histórico 'ficticio' o la literatura occidental de corte romántico, tanto en lo que respecta a la liberación de la  tiranía del 'Ancien Régime', anclado en un feudalismo feroz en el que pervive la castración de los hayos de los príncipes, los eunucos, acompañados de dos chicas de la corte ( a las que ridiculiza con movimientos y sonidos infantiles), y en el que los nobles y funcionarios se aferran a sus privilegios, pero también se crea una atmósfera de literatura romántica de todos los tiempos (Giulio Carlo Argan define la historia como una trayectoria de acontecimientos que basculan entre largos periodos románticos, llenos de contradicciones, intercalados con breves periodos clásicos, en los que predomina la razón porque el hombre ha alcanzado sus objetivos). Los personajes de los dramas románticos coreanos nunca pierden de vista esta realidad y son muy reacios a formar parejas estables. "El mundo no es una novela" (argumento doloroso en el contexto en que se pronuncia", le dice Hae-ryung al príncipe Dowon). Si nos casamos nos cansaremos, nos odiaremos y viviremos resentidos". Pero esto no lo puede soportar un personaje calderoniano que, como Sigismundo ('La vida es sueño'), cautivo en su jaula dorada,  donde vive en la más completa oscuridad a causa del desconocimiento de sí mismo, de su origen, y sólo cuando comprende su destino amargo, cuando sabe quién es, ve la luz y sale de la caverna, para enfrentarse, como Hamlet, a las intrigar palaciegas y a reyes títeres de funcionarios avariciosos, que lo convirtieron en esa flor decorativa que las mujeres nobles que optan al trabajo de historiadoras, como notarias del reino desdeñan, comprendió que dentro del palacio había una atmósfera dominante, mezcla de terror e intereses espurios que igualaba a todos: nadie podía elegir su propia vida. Cuando los funcionarios, que se siente amenazados, proceden a la quema de libros (un hecho que se produjo en pleno siglo XX y que trasladó a la ficción François Truffaut , 'Fahrenheit 451), vemos arder en la llamas títulos el periodo romántico, el de la rebeliones de la Europa moderna o anteriores, como Werther de Johann W. Goethe). No es extraño, pues,que ahora, cuando los coreanos del Sur están escribiendo su nueva epopeya, reivindiquen su acercamiento a la cultura occidental, con frecuencia con graves consecuencias para quienes introdujeron la literatura y los avances científicos (suturación con puntos, cosidos con los materiales que tenían a mano , variolización, anterior a las vacunas, para frenar las pandemias, y contactos con revolucionarios franceses que tenían nombres ficticios que conectaban con otros reales, como Jean (que ellos confunden con su apellido Jang) Baptista Barthélemy, contactos con los cristianos que amenazaba el poder de los popes religiosos locales...

El núcleo gordiano, el nudo celta de esta historia es el surgimiento de un intento de monarquía representativa del despotismo ilustrado que se extiende por Europa en época napoleónica, cuando la revolución francesa ya había sido frenada y los monarcas divulgaban su lema, "Todo para el pueblo pero sin el pueblo", que tiene cierta conexión con la realidad, ya que a finales del siglo XVIII y principios del XIX hubo reyes como Yeongjio y Jeongio, que lideraron un segundo renacimiento de la dinastía Joseon; el segundo promulgó varias reformas creando una biblioteca real para mejorar la posición cultural y política de su pueblo, permitiendo el acceso a cargos públicos de hombres no nobles, por lo que recibió el apoyo de muchos eruditos, se desarrolló la cultura popular, y la gente comenzó a interesarse por las tradiciones y el estilo de vida coreano, alentando estudios de historia, geografía, epigrafía e idioma. Los lugares reales se tornan ficticios y se ilustran con abusos de los especuladores y funcionarios corruptos sobre las poblaciones más pobres, y su determinación de dejarlas morir, víctimas de la epidemia de viruela hasta que ésta se extinguiera junto a la población. Una crítica feroz a estos privilegiados que muchos no han comprendido. Supongo que la osadía de utilizar idols guapísimos, de utilizar cámaras lentas, distancias corteses y otros gestos propios de los coreanos, servirán a muchos para atacar el film, como hace en principio la historiadora, mujer arrogante y poco sensible, cuando hiere al príncipe prisionero, al que luego querrá recordar como al ser puro y noble que escribía novelas de amor, porque les gustaban a las mujeres y era incapaz de enfrentarse a un verdadero romance; un ser sensible que tenía miedo a los tigres...


Encantador Cha Eun Woo. Disponible en Netflix. 

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