El cielo te está esperando (serie TV). Kim Sung-ho. Ficha técnica y crítica.

 


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MI SANGRE ES CÁLIDA COMO LA DE LOS DEMÁS . Geu Ru.


Ficha técnica:


Título original: Move to Heaven
País: Corea del  Sur
Año: 2021
Temporada 1; episodios 10; duración: 45-60
Drama, vidas cruzadas en una empresa de limpiadores, dedicada a la última mudanza de quienes vivieron en una casa

Dirección: Kim Sung-ho
Guion: Yoon Ji-ryun, Kim Sae-byul

Productores: Kim Mi-na, Jeong Jae-yeon
Compañías productoras: Netflix, Number Three Pictures, Page 1 Films


Intérpretes:



Katie Anne Moy
Olivia Castanho: Yoon Na-moo
Frank Gerrish: Mr. Kim,
Lee Je-hoon: Sang Gu, (Crash Landing on You)
Jee jin-hee: padre de Geu Ru
Tang Joo-sang: Geu Ru,
Lee Jae-wook: joven boxeador muerto  Kim Soo Chol (Do Do Sol Sol La La Sol)


Sinopsis:


Un joven afectado por el síndrome de Asperger y su tío ex-convicto  trabajan como limpiadores forenses y solucionan los flecos pendientes en la vida de quienes parten para que sus seres queridos conozcan esas historias que quedaron sin contar.

Lo que se dice:


Hay muy pocas reseñas y sólo la página norteamericana aporta una valoración numérica muy elevada, 8,8, basada en el voto de 123 usuarios. Rotten Tomatoes no ha logrado todavía un consenso.


Crítica:


Move to Heaven (en castellano 'El cielo te está esperando') es una historia bellísima, sutil y bien contada cuyo protagonista es una empresa familiar, que dirigen un bombero y su hijo, un joven víctima del síndrome de Asperger, con un don para apreciar los detalles le que permiten contactar con las cualidades más humanas de los que realizan su último viaje y abandonan la vida dejando en la Tierra todo lo que poseyeron, y obligados a delegar en las personas que se hallan más próximas a ellos en estos difíciles momentos, no siempre familiares, la tarea de realizar la última mudanza, dejando el espacio limpio y vacío para los futuros inquilinos. Los restos se amontonan en grandes bolsas de basura, que contrastan con una pequeña cajita amarilla donde Geu Ru y su padre, y más tarde, cuando muere éste, su tío, guardan aquellas pequeñas cosas que pueden tener un significado para quienes los quisieron. Este es el nexo que une todas las historias, entre las que se encuentran, afectadas por las mismos sufrimientos e injusticias, las vidas de los protagonistas principales.

Realizado con grandes medios responsables de una imagen de gran calidad, con frecuentes homenajes a la música de Occidente, el relato hace un repaso a las condiciones laborales de los más jóvenes que, demasiadas veces sufren accidentes irreversibles; muerte de ancianas que viven solas y cuyos cadáveres se descubren cuando huelen; violencia de género con resultado de muerte; la homosexualidad y los obstáculos que deben superar los amantes, en un país en el que los padres de clases más altas se empeñan en organizar citas a ciegas y matrimonios de conveniencia, dándose la paradoja de que, queriendo, incluso de buena fe, lo mejor para sus hijos, acaban provocando su desdicha y la tragedia; el suicidio, libremente elegido por quienes han perdido toda esperanza y calidad de vida y no pueden acceder a una buena muerte; la competitividad; la exportación de bebés a otros países que, en ocasiones, al ser abandonados por los  padres que desisten de la adopción se convierten en apátridas que viven solos, marginados y sintiéndose débiles y ciudadanos de ningún lugar. Los sectores de población más vulnerables, como se ha encargado de demostrar la pandemia que vivimos, son los más jóvenes, víctimas del paro creciente y de relaciones sentimentales tempestuosas y los más mayores a causa del debilitamiento de sus cuerpos. Especialmente emocionante y triste es la secuencia en la que un hijo, que sólo  quería el dinero que había dejado la madre, cuando se ve obligado a aceptar la cajita amarilla, descubre que ésta había estado ahorrando toda la vida para poder comprarle el traje que no pudo adquirir cuando éste consiguió su primer trabajo.

Como es habitual en el cine coreano, los personajes acaban enamorando a su público porque están muy bien diseñados y contribuyen poderosamente  al interés de la historia que nos cuentan. Kim Sung-ho ha incorporado algunos actores que habían destacado, unos como secundarios. como Lee Ji-hoon, que había destacado desde la insignificancia de su papel en Crash Landing on You, y como protagonistas, como Lee Jae-wook, que desempeña el papel principal en Do Do Sol Sol La La Sol. En el centro del relato un joven de 17 años, Tang Joo-sang, inmejorable representante de una discapacidad muy poco frecuente. Tecnología punta, buenos guiones, magnífica dirección y unos actores que parecen preparados para hacer cualquier cosa en cualquier género, son las características del estadio de desarrollo de este modo de representación que ha animado a más de uno en nuestras latitudes a escribir libros que literal o implícitamente divulgan la idea de que la palabra cine se escribe con K

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