Nuestro horizonte azul. Crítica.

 



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'Nuestro horizonte azul" es una serie verdaderamente excelente, que nos enseña a distinguir con claridad la diferencia que existe entre un arquetipo y un ser real, en la que todos los que forman el  equipo técnico y artístico, al que se hace un homenaje final, añadiendo un discurso metadiegético importante a la construcción formal del texto cinematográfico, se implican en un discurso  que nos hace entender que incluso la muerte forma parte de la vida, especialmente cuando gira las cámaras hacia la clases bajas y medias-bajas de la Isla de Jeju que trabajan en un mercado, especialmente los que no solo salen a pescar, sino pujan en las subastas y hacen comidas para otros empleados y clientes. El núcleo del subtexto gira en torno a la mujer en cualquiera de los papeles que juega en la vida: madre, esposa, amante, cuidadora, discapacitada, estudiante adolescente, buceadora, vendedora..., y su influencia en el crecimiento, formación y desarrollo moral e intelectual de los hombres. Las series nos muestran con frecuencia un gran número de huérfanos, de padre, de madre, de los dos, y otros familiares a los que por edad les resulta más duro hacerse cargo de seres indefensos, ya sean abuelos o hermanos adolescentes. Este título no es una excepción, ni sus protagonistas son un modelo burgués de comportamiento: sienten vergüenza, rencor, envidia, murmuran y realizan viajes catárticos, de regeneración. Apenas hay una familia de las que aquí llamamos estructuradas, aunque con graves problemas de convivencia.

Nadie se hace más rico, aunque sea un objetivo legítimo en una sociedad en la que existen clases, y los hay muy pobres, que pierden la vida por coger una ostra de la  que un hombre o mujer adinerados disfrutarán en un restaurante de lujo. Tampoco todas las mujeres son buenas, ni todas malas, y hay incluso alguna maltratadora de su marido, usando su supremacía económica y la dependencia de él. Contrasta el empeño imposible de un empleado de banca que arruina a la familia para conseguir que su hija sea una medallista de golf, con la madre que maltrata y desprecia a su hijo, un personaje magnífico, que obliga a los espectadores a declinar todos tus prejuicios burgueses, que los tenemos, para comprender su situación real; es el mejor personaje, el más complejo de la serie, encarnado por el actor más cotizado Lee Byung-hun, que demuestra que es capaz de encarnar a un hombre de época, romántico, de humildes orígenes, en Mr. Sunshine, serie dirigida por Lee Eung-bok, y  a un vendedor de mercadillo, al que la vida ha maltratado. En uno y otro papel su trabajo es sobresaliente, aunque el resto del elenco ha ido calentando el ambiente. Algún episodio es duro, sin llegar a ser melodramático ni condescendiente. La vida se puede resolver de una manera u otra, y el que narra puede elegir, y, al final aconsejar lo que algunos hombres antiguos ya nos recomendaban: Sé feliz, vive el momento. Para llegar a esta conclusión se opta por un relato coral, que nos permite concluir a través de uno de ellos que los ricos también lloran.

Como en la mayoría de los k-dramas el lenguaje es, a la manera de la Nouvelle Vague, el propio del cinéma vérité, realizado con los medios tecnológicos actuales, y buscando a sus protagonistas no entre las élites, sino entre las masas, en este caso pertenecientes a las clases trabajadoras de Jeju, consiguiendo una gran belleza en sus imágenes. Un trabajo de un equipo que muestra finalmente su satisfacción por el trabajo bien hecho, y por una narración muy elaborada, en la que los roles entre el hombre y la mujer han cambiado; hay hombres cuidadores, los padres, viudos o separados, de la pareja de adolescentes que van a tener un hijo, frente a la joven que se avergüenza de tener una hermana discapacitada y la interna en una institución que se encarga de ella. También hay mujeres de 70 años que bucean buscando ostras sin oxigeno y confiando en sus pulmones. Un verdadero caleidoscopio de seres humanos que se mueven en los márgenes en los que su condición material les  permite, que pueden ser solidarios y grandes amigos, pero a la vez cotillas y muy perniciosos. Al final, todos tenemos alguna razón, aunque sea el puro egoísmo, para actuar de una forma determinada.


Muy recomendable. Disponible en NETFLIX.

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