Al despertar el día. Marcel Carné. Ficha técnica y crítica







TODO EL MUNDO MATA, AUNQUE SEA UN POCO. CON DELICADEZA, PARA QUE NO SE NOTE.


Ficha técnica:


Título original: Le jour se lève
País:Francia
Año:1939
Duración: 88 minutos

Dirección: Marcel Carné
Guión: Jacques Viot; diálogos: Jacques Prévert
Dirección de Fotografía: Curt Courant
Música: Maurice Jaubert
Decorados:Alexandre Trauner
Edición: Le Henaff

Director de producción: Paul Madeux
Compañías productoras y distribuidoras:Acontracorriente Films, StudioCanal, Producción Sigma,Les Films VOG Distribution

Intérpretes:


Jean Gabin: François,
Jules Berry: M.Valentin,
Arletty: Clara
Mady Berry: Conserje,
Genin: Conserje,
Arthur Devere: Mr.Gerbois,
Bergeron: Propietario del café,
Bernard Blier:Gastón,
Peres
Germaine Lix
Gabriel Fontan
Jacques Baumer
Jacqueline Laurent


Sinopsis:



Un hombre ha cometido un asesinato .Encerrado,asediado en una habitación, evoca las circunstancias que lo han convertido en un asesino. Un disparo, un cuerpo que cae por las escaleras. El asesino, François, es un obrero que se encierra en su habitación, mientras los policías sitian el edificio y esperan a que amanezca antes del asalto. Durante toda la noche,François está solo con sus recuerdos:el día que conoció a una joven florista, el cinismo de Valentín,que lo empujó al borde del abismo, y el amor que siente por la bella Clara...

Crítica:


Un ejercicio interesante, cuando comienza un periodo en que las masas huyen a las playas a relajarse con el agua y el sol y procurar un descanso que muchos consideran necesario para esa materia gris en la que, con frecuencia, se sitúa el alma humana y que el cine convirtió en sus orígenes en la esencia del hombre, donde reside su capacidad cognitiva ( se aconseja ver Monstruosity, dirigida por Joseph S. Mascelli, en  1963, una película de la que se hizo un remake en 1989, dirigido por Joel Bender, The Inmortalizer), es seguir entrenando relajadamente esa parte de nuestro cuerpo, aprovechando lo que los economistas llaman 'coste de oportunidad', es decir, sacando partido al hecho de que, si tomas una decisión, el coste de la alternativa que desprecias se eleva desmesuradamente, y puedes seguir aumentando tus opciones vitales. Nos vamos a una tienda de libros, películas y discos y, rastreando, nos topamos con películas como la de Marcel Carné, protagonizada por Jean Gabin, que ha sido remasterizada, tras que entrar en la lista de films noir  de Noël Simsolo con todos los honores.*

Para el gran historiador del cine negro, que nos ha servido con frecuencia de referente, Jean Gabin, que interpreta al protagonista del relato, François,  puede ser considerado un icono del cine negro más que un mito emblemático del realismo poético francés, un actor que nunca muestra un sentimentalismo expansivo excitado por una oleada de diálogos de autor, hoy tan en boga, sino que emerge en sus trabajos mostrando una interioridad casi patológica (el núcleo de Le jour se lève es una reflexión de su protagonista, en torno a cómo, siendo un honrado trabajador, que cumple con una penosa jornada, ha terminado convertido en un asesino), aquí en cierta medida matizada sin que su tragedia responda a un 'estallido de energía colérico', lo que lo hace más comprensible. Una forma de vivir un personaje que, según Simsolo, influye en actores como John Garfield, Burt Lancaster y Lawrence Tierney, intérpretes de cine negro que conocían las película  del francés y amaban la modernidad de sus trabajos, que alcanzó el éxito cundo el Frente Popular francés consiguió el poder y se consolidó en el momento en que el fracaso del movimiento amargaba al pueblo, con papeles como el de este obrero perseguido por la policía en 'Le jour se lève', un trabajo de colaboración de Marcel Carné y Jacques Prevert, un guionista que había pasado por el surrealismo y trabajaba habitualmente con Marcel Carné, desde que éste abordó su primera ficción naturalista en 1936: Jenny. El nuevo film tiene características rupturistas: relato en primera persona y en off y utilización del flashback, convirtiendo el texto en uno de los materiales y no en el vehículo principal, pues nos es dado seguir los pensamientos, como también los recuerdos de un hombre a lo largo de esta estructura formal desarticulada y turbadora, al menos para la época en que fue escrita.**

El film comienza con la representación de un skyline muy particular: dominando una línea que se recorta en el horizonte formada por casas de escasa altura, un edificio emerge desafiando todas las reglas de la estética urbanística y la lógica arquitectónica, proyectando oscuras sombras en la noche de una ciudad, filmada en blanco y negro. Es el lugar en el que se va a producir la ruptura de la cotidianidad, de lo poco usual, la guarida del crimen, que no está relacionado con las circunstancias económicas y sociales que vive François, sino con su desconocimiento de 'la guía de la vida', de que habla Tony Servilio en Silvio (y los otros), dirigida en 2018 por Paolo Sorrentino. Será su relación con el deseo y el 'amor', al que apenas puede dedicar su escaso tiempo libre, lo que lo conducirá a la tragedia, sin embargo la respuesta de las instituciones provocará un estallido de las masas, que no entienden la desproporción entre el peligro que supone un hombre, aunque se le suponga armado, y las fuerzas empleadas en su represión, que son sentidas por el pueblo como una advertencia del Gobierno de Vichy ante cualquier hecho que rompa la convivencia; el Inspector de policía recrimina al jefe de la operación que ha ordenado disparar desde un tejado sobre una plaza llena de gente que manifiesta su descontento, y que acaba de convertir al 'asesino' en un héroe, haciendo aparecer a la policía como una banda de matones. ¿Por qué cito esta  secuencia, aparentemente sin demasiada relevancia? Porque fue suprimida por la censura impuesta por el Gobierno de Vichy, así como una imagen de Clara (Arletty) desnuda. 

El enfrentamiento se produce entre dos hombres: Un trabajador enamorado y un hombre del espectáculo (domador de perros) del que nadie se enamora, pero que sabe embaucar a las mujeres, a las que regala una 'joya' falsa para impresionarlas. Su irreflexión desatará la tragedia, aunque lo verdaderamente llamativo es la indignación que se produce por la desproporción de los medios policiales usados para la detención de un asesino solitario, y no el espectáculo al que estamos acostumbrados últimamente, que nos muestra a masas enfervorecidas a las que se debe oponer la policía que, maleadas por la prensa y las redes sociales, intentan tomarse la justicia por su cuenta y linchar al que ha sido señalado como culpable sin que un jurado haya determinado la veracidad de las pruebas que se barajan, olvidando la advertencia del pequeño protagonista de 'Verano del 84': un asesino en serie puede ser nuestro vecino en una comunidad apacible, un suburbio norteamericano en el que los vecinos se conocen, e incluso desempeñar profesiones que los descartan como objeto de vigilancia. Una evolución, o involución, que nos tendría que hacer pensar y que el televidente asume con total normalidad.



* El cine negro. Alianza Editorial. Alianza Editorial. Primera edición en Libro práctico y aficiones, 2009


*Noël Simsolo
** Ibidem









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