Las inclemencias del amor. Analisis de los visto hasta ahora, superado el Ecuador de la serie.

 



EL MATRIMONIO NO ES LA META DEL AMOR: EL AMOR ES LA META.


Ficha de identificación, sinopsis, lo que se dice (Pinchad aquí)


Avance crítica, primeros capítulos (Pinchad aquí)


Corea del Sur no solo está superando todos los rankings del ingreso de la 'aldea global'  en la era del conocimiento, propiciada por las nuevas tecnologías, un fenómeno que ha dado lugar a las más variadas tesis y a las denominaciones más variopintas, sino que está dando al mundo entero muestras sobresalientes de su esfuerzo. Pero el hecho es que no sólo es el país que avanza más rápidamente en la base de todo bienestar, el desarrollo socioeconómico, sino en sus derivaciones culturales más trascendentes, incluida la producción audiovisual que procuraba a la potencia todavía dominante, EE.UU. los excedentes de todos los países del globo, y atraía a su órbita a todos aquellos que destacaban no sólo en el ámbito científico, sino en el de la comunicación y el espectáculo en cualquiera de sus manifestaciones, una realidad que se está materializando dolorosamente para el pueblo norteamericano y que está poniendo de manifiesto en la co-producción norteamericana/canadiense/coreana, Pachinko, que está poniendo en evidencia los talentos que está dando este pequeño país al mundo.

Pero no sólo esto es así, sino que está poniendo blanco sobre-negro los cambios que está experimentando la sociedad en las relaciones de pareja, ya sean binarias o no binarias, como las denominan las jóvenes centennials, cuyo movimiento muchos saludan como la cuarta ola del feminismo, a la que el gobierno español actual suma la lucha contra el edadismo, que han violentado personajes notables como Jin Ha, unos de los protagonistas de Pachinko, que ha fotografiado los pies y las manos de mujeres mayores de su país de origen, Corea del Sur, partes del cuerpo humano en las que las huellas de la edad son más relevantes;  desatado el escándalo, ha tenido que cerrar su página de Tumblir para intentar amansar a la opinión pública. A la antigua indisolubilidad del matrimonio entre un hombre y una mujer, que desemboco en leyes como las del divorcio o el matrimonio homosexual, sucede en el tiempo la fortaleza de un concepto que pilla desprevenido a más de uno, la misogamia, que se va dibujando como una nueva forma de entender el amor que no conduce de manera natural, como creía la protagonista Jin Ha-Kyung (interpretada por Park Min-young) al casamiento.

Song Kang no es solo el actor que interpreta al misógamo Lee Shi-woo, al que había dejado su anterior novia porque había entendido después de algún tiempo de convivencia, que el joven jamás se casaría, sino que es el misógamo por excelencia, el que mejor encarna a este personaje, en películas como 'Aún así' , con un final demoledor,  una serie creada y dirigida por Kim Ga-Ram y Jung Won  en 2021 (un hecho que demuestra que la pandemia no ha impedido a este pueblo trabajar mucho y bien), y que se inserta en el discurso global constituido por múltiples producciones cinematográficas de este país, con independencia de que la historia se ubique en la actualidad o en otros momentos históricos, y que se resalta en títulos como El amor es la meta, (Lee Jae-hoon, 2020).

El joven Song Kang no es un idol coreano del estilo de Lee Min-ho,  que ha militado en otro campo que nos afecta muy directamente, el de la cuestión de la igualdad entre hombres y mujeres, en la que los hombres de este pequeño país han dado un paso al frente, se han acercado a las mujeres y han adoptado una masculinidad que los expertos llaman suave (Soft Masculinity), en series tan importantes como 'Boys over Flowers' (Chicos, no floreros) , que las mujeres de cualquier edad han sabido entender y agradecer. Song Kang es un actor de aparente inexpresividad, que expresa la frialdad que exige una postura seriamente tomada como la suya, sino que cambia el gesto con rapidez, cuando cree que aparece ante su pareja como un ser inflexible respecto a sus ideas, en las que está presente el oscuro pasado de su familia. Mas esta postura ideológica respecto a la pareja no es del todo una barrera infranqueable, aunque (no sabemos cómo terminará esta serie, en la que el clima que los personajes predicen se comporta del mismo modo que lo hacen todos los seres vivos, sea cual sea su naturaleza, y el cielo está en completo movimiento), de ocurrir lo mismo que en otras historias, no se puede concluir que vivieron felices y comieron perdices. Los personajes secundarios que manifiestan sus ideas al respecto establecen una relación directa entre sus experiencias y la actitud que de ellas se deriva.

Esta nueva forma de convivencia entre los sexos opuestos o iguales está cambiando la forma en la que hombres y mujeres se van a relacionar en la nueva era tecnológica, y no es despreciable profundizar en su conocimiento, al tiempo que hacemos ejercicios de introspección personal para determinar cuál es de verdad nuestra posición. Muchos espectadores desconocían hasta ahora el significado de esta palabra, que generalmente no citan explícitamente en todos los casos. Si bien en el siglo pasado directores como Bergman tenía  muy clara la imposibilidad de la pareja trascendida a cualquier tiempo y lugar, ahora la protagonista se pregunta cómo acabará una relación que no ha sido ratificada en ninguna institución. En Corea del Sur, incluso los matrimonios son simbólicos hasta que los contrayentes no los inscriben en  el Municipio donde lo contrajeron y esperar entre 3 y 7 días hasta que les llegue un SMS confirmando su validez. Este hecho es parte del conflicto de la otra pareja protagonista secundaria. Todos sabemos como acaban los matrimonios legales y las parejas de hecho: unos en los tribunales y otros tomando caminos diferentes. La perfecta coherencia entre fondo y forma, entre un discurso que mira a la población coreana tecnologizada, y una forma que, del mismo modo que la Nouvelle Vague, adopta el estilo del cinema veritè, justifican las magníficas puntuaciones que otorgan los críticos de todo el mundo, y especialmente los norteamericanos, a estas series, una afirmación que sancionan páginas como la española Filmaffinity y la norteamericana Imdb, que publican notas numéricas.

Me gustaría destacar que, a través de unas declaraciones de Lee Min-ho a Infobae, a través de una videollamada, al actor coreano, entendemos que para uno de los  más importantes de la cinematografía global actual, el matrimonio ni es  ni ha sido nada romántico, de ensueño  o idealista, sino tan solo una formalidad. A lo largo de la historia las uniones matrimoniales se daban en muy escasos casos por amor, y, en realidad, eran tan solo un contrato en el que las mujeres quedaban bajo la protección del marido. Muy interesantes los incisos de los compañeros de un hombre que queda embarazado (Kentaro está embarazado, una serie japonesa, que distribuye Netflix, que sitúa al hombre en la situación en la que se encuentran las mujeres cuando van a tener un hijo), que muestra que éste no es un problema de la sociedad coreana, sino una cuestión que afecta a toda la humanidad; lo que antes se consideraba un tema universal.

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