El graduado. Mike Nichols. Ficha de identificación y crítica.

 


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RELACIONES TÓXICAS NO BUSCADAS, QUE TE SALEN AL PASO


Ficha de identificación:


Título original: The Graduate
País: Estados Unidos
Año: 1967
Duración: 105 minutos
Género: Drama

Dirección: Mke Nichols ( ¿Quién teme a Virginia Wolf?, 1966; Lobo, 1994; Closer, 2004 ; Armas de mujer, 1988)
Guion: Calder Willingham, Buck Henry, basado en la novela de Charles Webb
Casting: Lynn Stalmaster
Dirección de Fotografía: Robert Surtees
Música: Simon & Garfunkel
Edición: Sam O'Sten
Dirección artística: Carroll Clark
Dirección artística (asistente dirección diseño de producción): Joel Schiller
Decoración del set: Emile Kuri, Frank R. McKelvy

Diseño de Vestuario: Patricia Zipprodt
Maquillaje: Harry Maret
Peluquería: Sidney Gilaroff

Productores: Joseph E. Levine, Lawrence Turman
Diseño de productor: Richard Sylbert
Compañías productoras: Embassy Films, Lawrence Turman; distribuye United Artists. Plataforma: Filmin


Reparto:


Dustin Hoffman: Ben Braddock
Anne Bancroft: Mrs. Robinson
Katherine Ross: Elaine Robinson
William Daniels: Mr. Braddock
Murray Hamilton: Mr. Robinson
Elizabeth Wilson: Mrs. Braddock
Buck Henru: Recepcionista
Brian Avery:Carl Smith
Walter Brooke Mr.McGuire



SINOPSIS:




Benjamin Braddock (Dustin Hoffman) vuelve a casa después de terminar sus estudios universitarios y es tratado por su familia y amigos de ésta como un mono de feria, que exhibe las cualidades que ha desarrollado en su exitoso recorrido por la Universidad. La señora Robinson (Anne Bancroft), una amiga de la familia, se encapricha de él y lo hace su amante. Pero cuando Benjamin conoce a Elaine (Katharine Ross), la hija de la señora Robinson, todo se arruina.


LO QUE SE DICE:


El film ha sido muy bien valorado por la prensa y el público, como refleja la participación muy inusual de los espectadores en la página española Filmaffinity, 49,017 de cuya votación resulta una nota media de 7,5, que la norteamericana Imdb eleva a 8, según las valoraciones de 275 usuarios. Las  críticas de los periodistas americanos inciden en un terreno que les es propio. Roger Ebert (rogerebert.com) la encuentra divertida porque supone un torpedo en toda la línea de flotación del buque-fortaleza construido en torno a la familia norteamericana con su símbolo que alcanzó notoriedad universal, Doris Day, porque tiene un punto de vista contra el constructo patriarcal bien asentado, lo que la convierte en una película subversiva. Sólo entendiendo lo que fue la Screwball con una importante  presencia femenina, situaciones ridículas que centran el noviazgo y le matrimonio, que se extendió en el tiempo entre 1930 y finales de 1940, en plena crisis económica provocada por la caída de Wall  Street en 1929, que intentaba satisfacer a un público que reclamaba crítica social, y a la vez bordear la censura, se entiende lo que afirman sus críticos. En este momento destacaron directores como  Frank Capra, Howard Hawks, Preston Sturges, o George Stevens, que entró en Dahau con el ejército americano, filmó montones de cadáveres y lanzó las pruebas al mundo;  nunca más volvió a hacer comedias. El cine pre-code en general y el que se hizo después del Código Hays, que pronto quedó en papel mojado, explican la reacción divertida de la prensa norteamericana ante unos relatos que hacían tambalearse el statu quo imperante en la América Republicana. Sólo así se entiende la crítica de Boslley Crowther para The New York Times que califica el film de Mike Nichols como una de las mejores sátiras tragicómicas de Hollywood desde Preston Sturges (es su cine y es su país, que conocen mejor que nosotros). Tom Cox (The Telegraph) la califica de comedia obscena y bastante divertida. Carlos Boyero afirma que todo es gozoso en este film, las canciones (la canción querrá decir) de Simon y Garfunkel, el trabajo de Hoffman y la potencia cómica, mordaz y lírica de esta comedia perfecta, diario (El País).


CRÍTICA:



En España, que, como en otras partes del mundo, hay quien cree y lo hace explícito que Netflix es un anexo del FBI o la CIA, hemos de hacer un esfuerzo para entender por qué a los críticos de los rotativos más importantes de EE.UU. les parece tan divertida una película que aquí se vive como erótica e incluso trágica, cuando en realidad es una intensa parodia de la familia norteamericana que, como en nuestro país, han abanderado actrices como la rubia perfecta, siempre bien vestida, casta y ordenada, Doris Day, que ha sido parodiada en tiempos más recientes por directores como Frank Oz en 'Las mujeres perfectas', un film muy caustico y corrosivo sobre las mujeres republicanas conservadoras que idean un sistema para convertir a aquellas  que han alcanzado el  éxito profesional en auténticas, adorables y bellísimas amas de casa, que viven para hacer felices a sus maridos, parecidas a esas féminas de los anuncios, que limpian su casa con extrema facilidad y esperan el retorno del marido a un hogar que resplandece por su pulcritud, a cuyo frente está un ama de casa que no muestra fatiga* . Veremos cómo hace la réplica Mike Nichols.

Si dividimos el film en dos partes, que se muestran muy claras, la primera viene presidida por la vuelta al hogar del hijo único de los Braddock que ha terminado con excelencia su carrera universitaria y llega arropado por un sin numero de éxitos en actividades deportivas y sus consecuentes trofeos. El joven, claramente de otros tiempos, más antiguo en las formas, el modo de vestir y peinarse que los protagonistas del cine pre-code y la screwball, más formal y repeinado que sus mayores, es exhibido como un mono de feria por la familia, que lo somete a humillaciones sin ser conscientes de que su cachorro ya ha crecido. Huyendo de estos voraces familiares y sus amigos cae en manos de una psicópata alcohólica, muy alejada de una ama de casa modélica, casada con otro borrachuzo, que no está nunca en casa para saber qué pasa en ella, y que facilita los escarceos de su mujer, durmiendo ambos en habitaciones separadas. Este joven que huye del ridículo acaba en la guarida del lobo. Mrs. Robinson, el icono de muchos por diferentes razones, ya porque caen más rendidos a sus pies que el que acaba de graduarse y ha alcanzado la mayoría de edad recientemente, ya porque disfrutan como enanos comparando a esta mujer, una ninfómana irredenta, que sólo se acuesta con hombres para satisfacerse, pero no mantiene con ellos ningún tipo de acercamiento ni conversación por liviana que sea (sólo dormir y satisfacer sus anhelos sexuales), con la nujer asquerosamente perfecta, la imagen invertida en el espejo de la rubia platino más 'honesta del país'. Todo funciona hasta que esta mujer le pide a su amante que no se acerque a su hija, manifestando una actitud discriminatoria frente al joven que le da placer, a la vez que lo  empuja por las escaleras estampándolo contra la realidad: él es su gigolo y no puede contaminar a su inocente niña. Una Mantis Religiosa Tóxica. Una de las muchas imágenes de la señora en la que sus piernas cruzan  sugerentes la pantalla, bien quitándose, bien poniéndose, las medias (un complemento fetichista de otros tiempos; ahora las mujeres llevan leggins o nada) será uno de sus últimos gestos íntimos que someten y supeditan a su voluntad al veinteañero . En este caso se las está quitando, cuando un instante antes se las había puesto para irse. En esta última ocasión gana la batalla, pero la cámara la toma en un contrapicado muy significativo: se le acaba el tiempo.

En la segunda parte, tan ilógica como la primera, el joven es obligado por los padres a sacar de paseo a la hija de Mrs. Robinson, que comienza a mostrar sus garras. El joven ya no es el chico virgen, tiene un buen entrenamiento gracias a la madre de Elaine, que llora cuando él la lleva a un espectáculo de streeptease, como procede en una chica honesta. Cuando conoce la historia de Ben y Mrs. Robinson no acepta otra interpretación que la de que su que su progenitora  sea la Doris Day de turno. Está claro, él la ha violado . Todos los actores, principales y secundarios están empeñados en llamar a la policía cada vez que una de estas mujeres grita, incluso la acosadora y su marido, consciente de la mujer que tiene; todos  lo amenazan. Si loca fue la carrera con la madre, más loca es con la hija, otra Mantis Religiosa Tóxica, que como el perro del hortelano, ni come ni deja comer. Tiene un novio con el que se va a casar, (esta relación se produce fuera de campo, en la extradiégesis, con alguna imagen que invade el relato visual) pero mantiene a su lado el joven graduado con la promesa de que al día siguiente, o al otro, o al otro, le dirá sí o no se va a casar con él. Un final marciano pondrá fin a esta historia que ridiculiza tanta comedia americana casposa, la que triunfa tras la decadencia del cine pre-code y la screwball,  comedias familiares que sacralizan el hogar americano presidido por una ama de casa perfecta que tiene como objetivo vital hacer feliz a su marido y sus hijos. Esta no es la familia de Mr. Robinson para los críticos de los presupuestos republicanos. Solo la madre de Ben percibe algo raro en su actitud y respeta sus decisiones, porque observa que algo perverso ha sumido al joven en un estado de inacción, que solo le permite ir de la cama a la piscina. Mr.Robinson cuando Elaine toma una decisión poco convencional, le dice: Ya es tarde"; la joven contesta: "Para tí sí, para mí no".¿ Qué le está queriendo decir la hija a su madre?Los norteamericanos conocen mejor que nosotros su idiosincrasia y sus convenciones, y si los leemos con atención podremos entender sus argumentos. Mike Nichols, que murió en 2014, ha hecho más de una comedia sobre las 'armas de una mujer', y por eso no extraña, sino todo lo contrario que haya decidido construir una familia a la contra, desestructurada, con un patriarca que no ejerce, y que es otro esclavo del alcohol, para gozo de los críticos. Una familia que se construyó a causa de un embarazo no deseado.

Comedia ácida ycontrovertida, pero al fin comedia. Disponible en Filmin.


*Las mujeres perfectas. Frank Oz. cinelodeon.com, 9-10-2011

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